viernes, 15 de octubre de 2021

La autobiografía de mi madre


“Lo inevitable no supone una conmoción menor sólo por el hecho de ser inevitable” (37)

 “Todavía no sabía hasta qué punto es vulnerable cualquier individualidad a las pequeñas erupciones que van conformando su esencia en el fondo de su corazón” (51).

 

Leo esta novela de 113 páginas (formato digital, 2017) de la autora nacida en Antigua y Barbuda  bajo el nombre de Elaine Cynthia Potter Richardson (1949) y que es conocida por el pseudónimo de Jamaica Kincaid. Kincaid vive, desde hace décadas, en los Estados Unidos y “se ha convertido en una de las autoras más influyentes de la diáspora contemporánea” (Biblioteca Viva).

De entrada, puedo señalar que La autobiografía de mi madre (publicada en 1996) es una novela ruda en su trama: la protagonista principal que también es la narradora de la novela es una joven llamada Xuela cuya madre muere al ella nacer. Durante un momento de la lectura tuve que pararme para reflexionar sobre quién era este texto: ¿sobre la narradora?, ¿sobre la madre de la narradora a la que ella no conoció?  Luego concluyo que el título de la novela, tal vez persiga crear una especie de disonancia inicial (que acompaña a toda la novela) que contribuya a profundizar lo que he definido como “rudeza” de esta novela.

El padre de Xuela, Alfred, la deja al cuidado de una lavandera llamada Eunice Paul. La primera vez que Xuela habló lo hizo en inglés y no en criollo francés que era el que la mayoría de los nativos hablaba. Vale destacar que, en una época donde las niñas no iban a la escuela, su padre se preocupa porque ella lo haga. Cuando cumple 7 años, su padre, quien trabajaba como policía, como carcelero, la viene a buscar para que viva con él y su nueva esposa (se había vuelto a casar).

La historia no está basada, en esencia, en la madre de Xuela, si no en ella misma, en el padre, en la madrastra, en los hermanastros (Alfred –que muere joven- y Elizabeth). La relación de Xuela con todos ellos no es nada buena, el amor es un sentimiento que brilla por su ausencia. La descripción que Xuela hace de su padre es la de un hombre cruel, miserable, avaro),  Xuela no escatima en decir que no quiere a ninguno de ellos (ellos tampoco la querían), que sólo se ama a sí misma.

Cuando afirmo que se trata de una novela fuerte me refiero a la vida que lleva Xuela y que le confiere una personalidad recubierta de dureza tanto dentro de su ser como por fuera de él. Pero también resulta una persona inteligente, decidida, valiente, poseedora de una gran intuición. Desde joven, tras iniciar su vida sexual con el Sr. La Batte (un supuesto amigo de su padre y que vivía también con su esposa), Xuela queda embarazada pero, con mucha claridad y frialdad se plantea que no va a tener hijos y aborta.

En el transcurso de la novela, se narra la relación que Xuela tiene con un médico inglés (también amigo de su padre). Este médico, Philip, estaba casado con una mujer llamada Moira y, posterior a la muerte de esta, Xuela y Philip se casan. Xuela no deja de repetir que ella no ama a Philip (él la adoraba).

Xuela llega a tener una relación extramarital con un nativo llamado Roland el cual trabajaba como estibador. Al parecer es la única persona a la que llega a amar de verdad, aunque también logra identificar, claramente, el momento en que ese amor (y por lo tanto la relación) llega a su fin.

El tema del colonialismo, de la relación entre vencidos y vencedores, del racismo, de la posición secundaria de la mujer también está crudamente presente en La autobiografía de mi madre, sin embargo, la protagonista viene a ser como un producto de lo anterior pero también una luchadora contra todo eso.

¡Excelente novela!

 

Escrito y publicado por Libia Kancev

Caracas, 15 de octubre de 2021.

 











miércoles, 6 de octubre de 2021

Poemas sueltos y dedicados...


                                                                                                                                          Esperanza

El tren de la palabra
atraviesa el laberinto azul,
por sus ribetes exteriores
miles de hormigas gemelas
portan el sueño, el sueño de la esperanza etérea.





Portland

                                            A María Antonieta Izaguirre
En Portland hace frío                                                                         
un frío que hiela a cualquier desprevenido
                                                  [caribeño]

El frío, en Portland, obnubila los sentidos
Más, cuando el Trópico te es consustancial.

El frío en Portland es torvo y obsesivo.
La opacidad del día -inicio del crepúsculo nocturno-
es indistinguible de la negrura
                         [de los hermanos de Johannesburgo]

El frío en Portland hace desear
-ideal- irse a la cama con la certeza de que sueños ingratos
no harán presencia, disueltos en la aterida
imaginación del coloso –torturador- americano.

Detengamos el poema, los amigos 
                                      [y la cena]
Sabrán que para un Ser caribeño, el frío en Portland
puede ser infernal.
Apremia a las 4, a las 5, 5 y 30, 
a las ocho
irse a la cama con una novelita rosa
y mitigar el frío de Portland.

Frío en Portland es cold.
Salve decir que nunca frío
como en la ciudad luz.
Portland no-es-ni-tan-ni-nun-ca
tan frí-o como París.

París, ciudad huérfana de mi madre
antigua, hermosa, regia.
Recorrida en multiplicidad de estaciones
en giros cardinales
con su Sena dividiendo oquedades.

Yo nunca tuve frío en París
recorrido en su paisaje y en personajes
de Flaubert y Balzac
en la poesía derramada por Mallarmé,
y Rimbaud
yo nunca tuve frío en París.

Entre el cold de Portland,
el pas de froid de París
elijo a mi Trópico con todo su vaivén.




Tiempo

A Norma Barreno


Somos tiempo.
                                                                       Venimos de un tiempo indefinido 
                                                                      y vamos hacia otro transcurrido,

                                                                        en el devenir, está la vida de azar
                                                                                                       [o voluntad?
                                                                        Somos tiempo.

Tiempo de sudores, de alegría que estalla
en cantos multicolores.
Fuegos artificiales que resplandecen en el exterior
 [y en nuestro auténtico Ser.

Damos vida y esperanza.

Tiempo de tristezas, dolor y llanto
Y la montaña rusa hace de las suyas
En mezcla de proporciones dichas o predichas
Y el tiempo pasa,
[nos traspasa.

Somos tiempo.





 Caracol

 La angustia caracolea en la infinidad de un tiempo oscuro             
 Fortalecida, se disgrega hacia lo inaprehensible.
 Dilo ser, o  ¿es miedo definido?

 La angustia caracolea en la infinidad de un tiempo oscuro
 En las circunvoluciones de mi cerebro
 en batalla sangrienta exponen mi espíritu

 La angustia caracolea en la infinidad de un tiempo oscuro
 En vaivén eterno, baile dantesco, inhóspito, plural.



ANGUSTIA

No haré hoy espacios en tinta negra desvalida.
No haré pintar negro sobre el fondo negro de mis                                
                                                                       [días.

Mi cuerpo huye, se desintegra ante el golpe rudo del desamor
                                                                                   [desamor
que me hundió en cestos inquietos de basura no reciclable.

Comprendes el dicho de la dicha suprema,
melancolía pura, originada
en los días festivos de tu presencia.

Ahora devino angustia, se sabe perdido en la nube de palabras írritas
                                                                      [del diccionario ilustrado.



Por Libia Kancev D.


Caracas, 3 de abril de 2013.
                                                                    

El italiano

Se trata de la novela más reciente del escritor y periodista español Arturo Pérez-Reverte (1951). La misma me llega en una edición de formato digital. Fue editada por Alfaguara.

Mi conocimiento sobre la producción literaria de este escritor es relativamente reciente. Había escuchado su nombre, hablar sobre sus novelas pero no sé por qué no me había llamado la atención leerlo, hasta que llegó a mis manos Sidi (2019), El maestro de esgrima (1988) y ahora El italiano (2021).

El italiano me ha resultado una novela muy interesante no sólo por los temas que aborda partiendo de sucesos reales sino por el estilo narrativo de Pérez-Reverte. Narra sucesos centrales ocurridos entre los años 1942 y 1943 (en plena Segunda Guerra Mundial) donde marinos-buzos italianos, integrantes de la Regia Marina, forman parte de una operación de un nivel de riesgo altísimo, tripulando maiales para, saliendo de Algeciras (España) colocar bombas en barcos ingleses atracados en el Peñón de Gibraltar produciendo pérdidas materiales y humanas para Inglaterra de gran magnitud.

Un maiale, palabra que significa cerdo fue un tipo de torpedo humano, para ser manejado por dos tripulantes, que, como dijimos, les permitía colocar potentes cargas explosivas en los buques enemigos. Se trataba de maniobras que se llevaban a cabo durante la noche. No es difícil imaginar que se requería de una gran valentía y aplomo para hacer lo que estos marineros italianos hicieron.


Maiale

El italiano incluye una historia de amor entre el Secondo capo (segundo cabo) Teseo Lombardo y la española Elena Arbués, viuda (su esposo fue un marino español que murió por la explosión accidental, provocada por los ingleses, del barco al que estaba asignado) y dueña de la librería Circe en Gibraltar. Un día, Elena encuentra a un hombre inconsciente, vestido de buzo, a orillas de la playa cercana a su casa. Le presta auxilio y, siguiendo instrucciones de él, llama a un número para que vengan a buscarlo. Luego Elena se entera de las actividades que Teseo lleva a cabo en conjunto con un grupo de compañeros. Resulta claro que Elena se enamora de Teseo y, más temprano que tarde, él muestra un real interés por ella.

Elena, por razones que no quedan claras (porque eran muchas o porque, al final ella no llega a saberlo a ciencia cierta) colabora con el grupo de Teseo, obteniendo información sobre la ubicación de los barcos ingleses por lo cual estuvo detenida y sometida a torturas.

En una entrevista realizada a Pérez-Reverte el 29 de septiembre, él dice, en relación a los motivos de Elena para involucrarse como espía, lo siguiente “El motivo por el que Elena decide implicarse en los hechos no es sólo por amor, sino por el rencor, la arrogancia británica en la zona y porque es una especie de desafío, es mujer y la guerra es un asunto de hombres. Ella tiene cuentas que arreglar y las arregla a la manera de los hombres”  (ondacero.es).

Pérez-Reverte nos cuenta una historia que tenía en mente desde hace 40 años, el proceso de investigación que llevó a cabo, las entrevistas que realizó con algunos de los protagonistas y así también percibimos cómo se relaciona con ellos, su postura para obtener los datos que más le interesaban.

Al final de la novela, Teseo y Elena se reencuentran en Italia después de ser liberado él de un campo para prisioneros de guerra en La India. Se casan y tienen un hijo.

Pérez-Reverte escribe una buena novela, que mantiene el interés del lector. Desde que terminé de leer El italiano, no logro dejar de pensar en un maiale entrando en el mar de Gibraltar.


Escrito y publicado por Libia Kancev

Caracas. 6 de octubre de 2021.

 

 

  

lunes, 4 de octubre de 2021

Dos textos de H. Murakami

                                                                                A Zulema Cendón, por su amistad, por su gentileza...


“Para recibir hay que ofrecer” (14)

“Aunque podamos ocultar los recuerdos no podemos borrar la historia” (91)

“El corazón humano es un pájaro nocturno. Espera algo en silencio y cuando llega el momento, alza el vuelo y se dirige en línea recta hacia ello” (119)

“Los corazones humanos no se unen solo mediante la armonía. Se unen, más bien, herida con herida. Dolor con dolor. Fragilidad con fragilidad. No existe silencio sin un grito desgarrador, no existe perdón sin que se derrame sangre, no existe aceptación sin pasar por un intenso sentimiento de pérdida. Esos son los cimientos de la verdadera armonía” (137)

Dos textos cortos del escritor japonés, Haruki  Murakami (1949) me llegan a mi teléfono. Me los envía una amiga que vive actualmente en Miami. Me causa alegría pues soy lectora de Murakami desde hace varios años y estos textos no los conocía.

A pesar de que no me atrae mucho la lectura en digital, el interés de leer a Murakami fue mayor, así que los leí.

El primer texto, una novela titulada Los años de peregrinación del chico sin color (2013) trata sobre la experiencia vivida por un joven que, en sus años de niñez y de adolescencia,  tenía cuatro amigos (2 varones y 2 hembras) y formaban una auténtica pandilla en el buen sentido del término. Aka, Ao, Shiro y Kuro. Todos habían nacido en Nagoya, la cuarta ciudad más grande de Japón.

Tsukuru Tazaki es el protagonista principal de la historia. Cuando los cinco amigos terminan lo que sería el bachillerato y llega el momento de escoger su vida universitaria, Aka, Ao, Shiro y Kuru deciden estudiar en Nagoya, mientras que Tsukuru es aceptado en una universidad en Tokio donde estudia para ser diseñador de trenes, lo cual, desde niño, constituía su gran pasión, no obstante, cada vez que tenía tiempo libre viajaba a Nagoya para compartir con sus amigos. Sin embargo, en uno de sus regresos, se encuentra con que ninguno de sus amigos le atiende el teléfono hasta que uno de ellos le dice que no quieren saber nada de él sin darle ninguna explicación. Tal situación lleva a Tsukuru a un estado depresivo que lo pone al borde del suicidio hasta que, poco a poco, se fue recuperando. Tsukuru se gradúa y empieza a trabajar en una empresa donde le iba bien, aún así tenía problemas para relacionarse con la gente, en especial mujeres y para establecer lazos de amistad.

Tsukuru, que a la sazón ya tenía 36 años, conoce a una mujer llamada Sara Kimoto que tenía 38 años y trabajaba como agente de viajes.  Ambos se sienten atraídos pero ella se percata que él tiene problemas para establecer relaciones consistentes. Tsukuru le relata la experiencia vivida con sus amigos hacía ya dieciséis años. Sara le aconseja que busque a sus amigos para que, por fin se entere del por qué lo habían apartado de sus vidas y que, seguramente, eso podría ayudarlo en su vida actual. Esto último me hace pensar un poco en la experiencia psicoanalítica, ese volver a los traumas del pasado para darle una re-significación en el presente y permita dejarlos atrás.

Así, Tsukuru inicia un periplo para buscar y hablar con Aka y Ao a quienes consigue en Nagoya. Por ellos se entera que la razón por la que se separaron de él fue porque Shiro les había contado que Tsukuru la había violado. Aka y Ao reconocen que más temprano que tarde no creyeron en la historia de Shiro pero que decidieron apoyarla como grupo. También le dicen que Shiro había sido asesinada hacía unos seis años, quedando su asesinato sin resolver.

Tsukuru también viaja a Helsinky en busca de Kuro (la cual estaba casada con un finlandés y tenía dos hijas). Kuro se sorprendió mucho de verlo pero conversa con él. Kuro le cuenta más, le dice que Shiro había quedado embarazada de la supuesta violación de la que decía haber sido víctima y que ella quería continuar con el embarazo pero que había tenido un aborto espontáneo. Tsukuru se entera de otras cosas más: Kuro le dice que ella tuvo que apoyar a Shiro y que apartarlo del grupo fue más duro para ella pues siempre había estado enamorada de él, que Shiro entró en una especie de anorexia nerviosa y que al final sucedió lo de su asesinato.

Al regresar a Tokio, Tsukuru se comunica con Sara. Quiere conversar de todo lo que se había enterado. También decirle que la ama y pedirle matrimonio. La novela concluye antes de que se dé el encuentro entre Tsukuru y Sara. Se trata de un final abierto donde no sabemos si Sara aceptará la propuesta de Tsukuru. Vale destacar que, antes de viajar a Finlandia, Tsukuru vio a Sara con un hombre mayor con el que se veía feliz. Tsukuru no sabe quién es ese hombre.

Los años de peregrinación del chico sin color narra otras historias entremezcladas que le dan mayor fuerza como, por ejemplo, la aparición de un joven llamado Haida Fumiaki que era estudiante de física. Llegó a compartir una relación de amistad con Tsuruku durante ocho meses, aún así, Haida desapareció de la vida de Tsuruku sin previo aviso.

Pienso que esta novela de Murakami no es precisamente su novela más lograda sino como una narración a la que empezó a darle buena forma pero sin haberla concluido. No obstante, se trata de una novela que vale la pena leer.

 


Hombres sin mujeres
(2014)

Este es el título del otro libro de Murakami que me fue enviado. No es una novela sino un conjunto de siete historias que, como su nombre lo dice, giran alrededor de este tema, hombres sin mujeres o que las han tenido y ya no. Los títulos incluyen:

Drive My Car: trata sobre un actor de teatro, cuya esposa, también actriz, había fallecido de cáncer de útero. Él sabía que, ella le había sido varias veces infiel, situación que nunca entendió pues consideraba que habían tenido un matrimonio feliz. El actor, llamado Kafuku, tuvo que contratar a una persona que le sirviera de chófer que resultó ser una joven de 24 años llamada Misaki. Mientras Misaki compartió con Kafuku éste le cuenta sobre las infidelidades de su esposa y que, incluso, llega a conocer y trabar amistad con uno de los amantes de ella del que luego se aleja abruptamente. Ante el no entender de Kafuku del por qué su mujer le había sido infiel, Misaki le dice que probablemente fue porque esos hombres no tenían nada que compartir con ella, aparte del sexo, algo así como que la infidelidad había sido corporal pero no ni espiritual ni emocional.

Yesterday: una historia extraña. Un joven, llamado Kitaru tenía una novia, prácticamente desde la infancia. Trabajaba como camarero y no tenía ningún interés en estudiar. Nunca había tenido relaciones sexuales con su novia pues sentía que era inapropiado. Kitaru le pide a un amigo (Tanimuri) que salga con su novia y luego le pide que le cuente cómo había sido su experiencia: de qué habían hablado, si se habían besado (lo que no había sucedido), etc. Al final, Kitaru desaparece de las vidas de ambos. 

Un órgano independiente: un escritor, de nombre Tanimura, conoce al Dr. Tokai, de 52 años, cirujano plástico, dueño de una clínica y soltero empedernido. El Dr. Tokai era mujeriego. Tenía relaciones (muy discretas) con mujeres tanto solteras como casadas y disfrutaba mucho, no sólo o no tanto del sexo si no, especialmente, del nivel intelectual que podía compartir con dichas mujeres. Tanimura y el Dr. Tokai iban al mismo gimnasio y a veces se reunían en un bar para conversar y tomar unos tragos.

Un día, el Dr. Tokai le cuenta a Tanimura que había conocido a una mujer dieciséis años menor que él, que era casada y tenía una hija y con la que ya estaba manteniendo una relación. Resulta que, el Dr. Tokai se había enamorado de la joven y le dice a Tanimura lo que sentía por ella con las siguientes palabras que bien podríamos considerar una definición del amor “Cuando su corazón se mueve, tira del mío. Como dos barcas atadas por una cuerda. Que no se puede cortar, pues no existe ningún cuchillo capaz de cortarla” (75).

Poco tiempo después de su última conversación, transcurre un período en el que Tanimura no sabe nada del Dr. Tokai. Extrañado, lo llama a su casa sin obtener respuesta hasta que un día, Tanimura recibe una llamada del secretario personal del Dr. Tokai quien le cuenta que el Dr. Tokai había fallecido y que tenía algo que entregarle. Se reúnen y el secretario le cuenta que, literalmente, el Dr. Tokai había muerto de inanición posterior a enterarse que la mujer de la que se había enamorado lo estaba engañando con otro hombre y que, incluso, había abandonado a su esposo y a su hija. El secretario le entrega a Tanimura una raqueta de tenis que el Dr. Tokai le dejó y le dice que el Dr. Tokai le pidió, antes de morir, que le dijera a Tanimura que no lo olvidara.

El relato contiene una reflexión (planteada por el Dr. Tokai) sobre que las mujeres tienen un “órgano independiente” que les permite mentir como si nada.

La escritura de este relato es una especie de homenaje de Tanimura al Dr. Tokai.

Sherezade: relata la historia de Tsujii Habara, de 35 años que, por razones que no se explican en el texto, vivía alejado del mundo exterior. Su único contacto era con una mujer (a quien llamaba Sherezade, de 35 años, enfermera, casada, con dos niños). Sherezade le traía comida y novelas. También hacían el amor. Lo más gratificante para Habara era que Sherezade le narraba excelentes historias, cuya veracidad o no resultaba irrelevante. Usualmente, después de tener relaciones, ella le contaba alguna historia que dejaba en el clímax narrativo y que concluía en encuentros subsiguientes. Habara llevaba un diario y anotaba algunos datos del relato escuchado. Habara temía que, en cualquier momento Sherezade no regresase mas: “Y cuando Sherezade se marchase, Habara ya no volvería a escuchar sus historias. El curso de sus relatos quedaría cercenado y muchas de las enigmáticas historias todavía no contadas, ignotas para él desaparecerían, sin llegar a ser narradas” (94).

Aparte de lo anterior, para Habara “…lo peor (sería)…no compartir esos momentos de intimidad con ellas (con las mujeres). Perder esos momentos especiales que invalidaban la realidad, aún estando integrados en ella: eso le ofrecían las mujeres” (95).

Kino: se trata de un hombre que se divorcia pues su mujer le había sido infiel (la halló en el acto, en su propia cama y con un compañero de trabajo de él). Su reacción ante esta experiencia es como profundamente racional (tanto que parece rayar en la insensibilidad). Kino deja su trabajo y decide montar un bar que resulta ser muy acogedor. Meses después de haber abierto el bar, Kino nota que empiezan a aparecer serpientes alrededor del bar. Un cliente que se había hecho asiduo del bar, de nombre Kamita, le dice que cierre el bar (sin mayores explicaciones) y que se vaya lejos por un tiempo. Kino lo hace. Esta historia es un tanto filosófica, sobre la concepción del dolor, del sufrimiento. Es como si Kino no hubiera sufrido un auténtico duelo ante el engaño de su esposa y tuviera que hacerlo.

Samsa enamorado: un hombre se despierta sintiéndose convertido en Gregorio Samsa (el gran personaje de La metamorfosis de Frank Kafka que amanece convertido en insecto). Está solo en una casa y sale de una habitación en la que parecía estar encerrado. Una joven jorobada que trabaja como cerrajera llega a su casa y él se siente atraído por ella. Él le pide a la joven que vuelvan a verse. La narración se desarrolla en Praga, al parecer había una invasión o se preparan para una guerra.

Hombres sin mujeres: trata de un hombre que llama a otro para decirle que su esposa se ha suicidado. Ese “otro” había mantenido, años atrás, una relación con la mujer fallecida. Es un texto un tanto complicado para su comprensión.

Escrito y publicado por Libia Kancev

Caracas, 4 de octubre de 2021