lunes, 14 de diciembre de 2015

La irreverencia triste de Jack Kerouac



Jack Kerouac 
























Eh! Escucha a tus auditorios poéticos

Eh! escucha a tus auditorios poéticos
Si es que no callas
Y escucha la poesía!

Ves... pondremos un chico a la puerta
Y que eche a todos los que odien
Para siempre

Después, si no te gusta el tema
Del poema que el poeta
Está leyendo, ¡coño! ¿por qué no
haces la prueba con Marlon Brando
¿Para que te abra los ojos
con su llanto?

¿Ha muerto James Dean?
         ¿Y todos nosotros?
         ¿Quién no está muerto?

John Barrymore ha muerto
—San Francisco croa
         acompañando a la rana.







 Es tu amigo, déjalo soñar...

Es tu amigo, déjalo soñar;
No es tu hermano, no es tu padre,
No es San Miguel, es un chico.

Está casado, trabaja, va a dormir
Al otro extremo del mundo,
Va a pensar en la Gran Noche Europea.

Le explico a él, a ti, mi camino no es el vuestro,
Niño, Perro —escucha: vete a buscar tu alma,
Vete a oler el viento, vete lejos.

La vida es una pena. Acerca el libro, vamos,
No escribas más en las paredes, en la luna,
La del Perro, en el mar, en el fondo nevado.

Vete a buscar a Dios en la noche, también en las nubes.
Cuándo se detendrá este gran círculo en el cráneo
¡oh Neal!; hay hombres, cosas, afuera que hacer.

Enormes tumbas tremendas de Actividad
En el desierto de África del corazón,
Los ángeles negros, las mujeres en la cama
con sus hermosos brazos abiertos para ti
en su juventud, suplicando algo de
Ternura en el mismo sudario.

Las grandes nubes de nuevos continentes,
Pies cansados en climas tan misteriosos,
No bajes hasta la otra parte para nada.


Dos poemas

Uy Uy Uy poema
         humo de ángel
No merece la pena leer
         poemita
                                                        
Empiezas sorbiendo
         leche
Y terminas sorbiendo
humo

Y ya sabes
Lo que leche y humo
Significan.


                                                     Poema

Exijo que la raza humana
deje de multiplicar su especie
         y se humille
         lo advierto

Y como castigo & recompensa
por hacer este alegato sé
         que renaceré
         el último ser humano
Todos los demás muertos y yo
una anciana errando por la tierra
         gimiendo en cuevas
         durmiendo sobre harapos

Y a veces charlo, a veces
rezo, a veces lloro, como & guiso
         en mi pequeña cocina
         del rincón
"En cierto modo siempre lo supe"
         digo
Y una mañana no me levanto de los harapos.

1962



Jack Kerouac (1.922-1.969) Novelista y poeta estadounidense. Iniciador de la Generación Beat en la década de 1.940.

Esta generación hace referencia a un grupo de escritores estadounidenses , de la década del cincuenta así como al fenómeno cultural sobre el que basaron sus escritos. Algunos elementos característicos son; el rechazo a los valores estadounidenses clásicos, la utilización de drogas, una gran libertad así como al fenómeno cultural sobre el cual escribieron. Y el estudio de la filosofía oriental. Esta forma de ver las cosas dejó su principal influencia y legado en la posterior contracultura o movimiento hippie. Sus principales integrantes fueron  Allen Ginsberg (1926-1997),  Jack Kerouac y  William S. Burroughs (1914 -1887).



Publicado por Libia Kancev.


Caracas, 14 de diciembre de 2015



sábado, 12 de diciembre de 2015

Voces de Chernóbyl

A Humberto Sánchez Amaya



Svetlana Alexiévich


Central Nuclear de Chernóbyl 1986 
“He comprendido que en la vida las cosas más terribles ocurren en silencio y de manera natural...”(86).
Zoya Danílovna Bruk, inspectora

“Si hubiéramos vencido la catástrofe de Chernóbyl, se hablaría y se escribiría más sobre ella. O si la hubiéramos comprendido. No sabemos cómo extraer un sentido de este horror. No somos capaces. Porque no se lo puede comparar ni con nuestra experiencia humana, ni con nuestro tiempo humano...Así pues, ¿qué es mejor? ¿Recordar  u olvidar?” (47).

Yevgueni Aleksándrovich Brovkin, profesor de la Universidad Estatal de
Gómel.

En todas partes se hablaba de la catástrofe: en casa, en la escuela, en el autobús, en la calle. La comparaban con Hiroshima. Pero nadie lo creía. ¿Cómo se puede creer en algo que no se comprende? Por mucho que te esfuerces, por más que lo intentes comprender, es que no puedes. Recuerdo que cuando nos marchábamos, el cielo estaba de un azul espléndido...(55).

Katia P en Monólogo sobre que no sabemos vivir
sin Chéjov y sin Tolstói.


Palabras de Serguéi Gurin, operador de cine [ante la vivencia de algunos de sacar ventaja de su posición política]El mecanismo del mal funcionará incluso en el apocalipsis. Eso es lo que comprendí. La gente sigue yendo con sus chivateos, sigue haciendo la pelota a los de arriba para salvar su televisor o su abrigo de piel. Incluso ante el fin del mundo el hombre seguirá siendo el mismo, igual que es ahora. Siempre” (59).
.
Del Monólogo de cómo una cosa completamente desconocida se va metiendo dentro de ti: “En todo esto se está borrando la frontera entre lo real y lo irreal....[En relación a Chernóbyl] La zona es un mundo aparte... Otro mundo en medio del resto de la tierra... La inventaron los hermanos Strugatski, (Arcadi y Borís Strugatski -- los más célebres y destacados autores rusos de ciencia ficción) pero la literatura no ha superado la realidad... (65-68).


Voces de Chernóbyl

Este texto –en digital-  me llegó a través de alguien que supo que me gustaba mucho la literatura. Realmente lo catalogué como “un regalo extraordinario” y así lo agradecí.
Al parecer, Voces de Chernóbyl (1997) es el único libro, traducido al español, de la más reciente premio Nobel de Literatura, Svetlana Alexievich (1948) escritora y periodista bielorrusa, quien ha retratado el drama de gran parte de la población de la antigua URSS, así como de Chernóbyl y la guerra de Afganistán.

Tengo entendido que: “La Academia Sueca la elogió por sus escritos polifónicos, un monumento al sufrimiento y valentía de nuestro tiempo” (Akbar). De eso hay mucho en Voces de Chernóbyl. Hay otro aspecto que se ha resaltado en el otorgamiento de este premio (a favor o en contra) que tiene que ver con que se trata de una escritora de “no ficción”.

Este punto me hizo recordar una clase de una profesora de la Escuela de Artes de nuestra querida Universidad Central de Venezuela donde mencionaba que todo era, en literatura, ficción. Su argumentación no carecía de lógica pero no dejaba de preguntarme cómo podía ser así. ¿Sería que no había posibilidad de contar un hecho que fuese real?; ¿dónde quedaba la literatura testimonial que siempre había atribuido a pura realidad?

Hace poco, en una entrevista realizada por Carlos Egaña al escritor Santiago Gamboa y publicada el 5 de diciembre 2015 en Prodavinci, éste afirmaba que: “El escritor es también una ficción”. El tema de lo ficcional o no ficcional en literatura llama mucho mi atención pues pienso que asegurar que un cuento, una novela, un poema, etc. es ficción o es real parte de quién escribe: el escritor dirá “esto que escribí fue algo que (me) ocurrió y lo escribo y describo tal cual”; el lector también puede considerarlo real si hay una advertencia en el texto que” los hechos aquí narrados son verdaderos”. De no existir esas palabras, un lector interesado puede acabar pensando que lo escrito es real (o tiene elementos de realidad) si consigue textos de la vida del autor o sobre él o los hechos presentados.

Lo anterior me lleva a pensar que lo ficcional o no ficcional, la inclusión en una determinada categoría parte de quién lo afirma: del autor, del lector o del Otro que, por ejemplo, hace crítica literaria o enseña literatura.

Voces de Chernóbyl  consta de tres capítulos (“La Tierra de los muertos”-que incluye un “Coro de soldados”; “La corona de la creación –con su “Coro del pueblo”, y “La Admiración de la tristeza” (con su “Coro de niños”), respectivamente. A su vez, cada capítulo tiene diversos monólogos con testimonios del desastre de Chernóbyl).

La estructura de Voces de Chernóbyl, con sus monólogos y sus coros recuerda a la de las tragedias y comedias griegas aunque aquí todo fue y es tragedia. Por otra parte, cabe destacar que Alexievich : “no es ajena al cine. Uno de los monólogos de…Voces de Chernóbil,...fue la base para un cortometraje titulado “The Door” realizado por la irlandesa Juanita Wilson. El cortometraje tuvo mucho éxito y fue nominado incluso al premio Oscar“ (Thays).

El tema de la memoria, de la incertidumbre entre olvidar o recordar; de la analogía de la tragedia con la guerra: “Un engaño tan increíble, semejante cantidad de mentiras asociadas a Chernóbyl en nuestra conciencia, sólo había podido darse durante la guerra” (75),  del engaño de un gobierno, de un sistema que promocionaba el mito del héroe: “Hasta en aquel infierno la propaganda defendía nuestros mitos: podemos sobrevivir en cualquier lugar, hasta en una tierra muerta...”  (82)  y de la confrontación política mundial: “como pueden comprobar, las emisoras occidentales siembran el pánico, difunden descarados infundios sobre la avería” (75), del terrible sufrimiento humano, las enfermedades inmediatas, del futuro mediato y lejano, la muerte, del tema del desconocimiento y la ignorancia resaltan por doquier.

Lo que consideré un “regalo extraordinario” se ha transformado en tristeza e incredulidad. Tenía 25 años cuando ocurrió el peor accidente de la Historia de la Energía Nuclear el 26 de abril de 1986 debido al sobrecalentamiento y explosión del reactor número 4 de la Central Nuclear de Chernóbyl situada en la ciudad de Prípiat, al norte de Ucrania y cercana a la frontera con Bielorrusia.

Imagínense ustedes que al buscar en Internet sobre la ciudad de Prípiat se la define como; “ciudad fantasma…”. ¿¡Ciudad fantasma!?,¿¡Ciudad fantasma!?

Mis recuerdos acerca de estos hechos son muy vagos, en aquel momento no recuerdo haber leído nada del tema, sólo supe que había pasado y que era algo terrible. Punto y aparte. Y es en este noviembre-diciembre de 2015 que vengo a enterarme de la magnitud de los daños, de los sufrimientos causados a tantas personas, tanto así que leer   Voces de Chernóbyl  me ha costado un mundo, diría que me ha dolido. Continuar y finalizar su lectura, de a poco, dejando pasar días de intermedio fue una especie de acto de solidaridad, era como si no continuar fuese negar la existencia de las personas que murieron, negar la existencia de tanto sufrimiento. Suscribo la afirmación de Edmundo Paz Soldán: “Los libros de Alexievich son tan abrumadores, tan agotadores –en más de un sentido- que es mejor leerlos de a poco: cuatro o cinco testimonios una noche, un par de días de descanso…” (Prodavinci).

Voces de Chernóbyl son las Voces de una tragedia de magnitudes incalculables.


Textos consultados

AKBAR, Arifa. “Un Nobel para un género despreciado”. La Jornada. [en línea). 9 octubre 2015. 17 noviembre 2015. Disponible en: >http://www.jornada.unam.mx/2015/10/09/cultura/a07n1cul>
 ALEXIÉVICH, Svetlana. Voces de Chernobyl [en línea]. 1997. [17 noviembre 2015]. Disponible en: >file:///D:/Documents%20and%20Settings/Libia%20Kancev/Mis%20documentos/Downloads/Svetlana%20Aleksievich%20-%20Voces%20de%20Chernobyl%20(1)%20(1).pdf

#333333;"> >
Paz Soldán, E. “El método Alexiévich”. Prodavinci. Web. 23 noviembre 2015. 23 noviembre 2015. http://prodavinci.com/2015/11/23/artes/el-metodo-alexievich-por-edmundo-paz-soldan-2/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+Prodavinci+%28Prodavinci%29

Thays, I. “Vuelta alrededor de Svetlana Alexiévich”. Babelia. 16 octubre 2015. 17 octubre 2015. http://cultura.elpais.com/cultura/2015/10/14/babelia/1444821424_919891.html


Por Libia Kancev

Caracas, 12 de diciembre de 2015



domingo, 18 de octubre de 2015

INÉDITOS


A María A. Izaguirre
A María A. Pulido

Tomado de www.euroresidentes.com 


Reconozco la existencia del azar
Sigo las palabras de mi madre plagadas de sabiduría popular
Decoro la imagen de mis hijos con el manto azul
Insisto en la protección propia y la divina
Consuelo, no dudo jamás en consolar
Utilizo el lápiz para verter ideas… tristes
Libera tu espíritu –me anima la anciana mujer
Oscuro, claroscuro y el claro queda en el intermedio
Literal es textual. No siempre, dicta la experiencia
Elegir es un acto consciente aunque la opción no sea > que 1
Zaherir es dañar. ¡No busquemos sinónimos!




¿Pobre de espíritu?
Osos pardos poblan los valles búlgaros
Demos gracias, aún por hábito
Rompe la ola fuerte y la luz de la luna nos la muestra blanca
Iridiscencia es luz por naturaleza
Doy mi mano
Oremos en la intimidad
Sólo que el día nos empobrece. 



Ingenuos mis cabellos y mi esperanza
No niego lo espiritual ni la noche que es la misma
                                                                  [de ayer
Ganamos transitando, lo hoy perdido
Entusiastas sonidos se apoderan de mi sueño
                                          [no para arrullarlo en amante descanso
Nombres genéricos, los bíblicos
Unos representan verdad, otros, conducen, sin laberintos
                                                                          [al Infierno
Averno incelestial, tétrico
Dador de palabras que endiosan al poeta
Eros es una de ellas, en especial cuando huye
                                                                        [del ser
Dador de las palabras que encumbran al poema.




Ansío el amor y tú fe
Bendigo el día, la aparición
                                          [siempre inédita del Sol
Ansío el amor y tú fe
La lógica incomprensible de la vida
Ocaso es muerte cuando se trata
                                                 [de un ser vivo
Recolecto semillas y hojas
Arrollada por dramas y angustias
Ocaso, muerte del hombre
¡Sal!, y escapo hacia el abismo.




Estaba a unos pasos de ti
mientras la brisa hacía de las suyas con los
                            [encumbrados poemarios
Estaba a unos pasos de ti,
entre tinieblas apenas pude divisar
                                        [tú figura
tú porte erótico, desenvuelto y sereno
Eras la misma
                     [Con otra voz
La afectada por el paso justo de un lustro
sencilla, sin las adornadas entonaciones
                                    [del performance poético
La lectura del poema que no persigue impresionar
Que no busca transmitir donde ya estás inmersa.
Todos tus poemas que, alguna vez, sentí míos
Pasaron haciendo guiños a las horas que llenaron
                                                                  [un vacío
Para pronto sumergirlo en la tristeza feroz.


La Ciudad nos habla
                     [sin cesar
abatida de violencia
resentimientos alzados
surcada de ríos humanos
cuya existencia nadie entiende

La Ciudad nos habla
                    [sin cesar
inerte, delirante
            [anclada en el vacío
negador de futuros

La Ciudad es una herida profunda
Con aguja e hilo voy suturando
Goces a mi alrededor
Lo cerrado se abre una y otra vez
                               [recomienzo una y otra vez
Sudor frío, palpitaciones, angustia
Anuncian un nuevo día
                 [el mismo de ayer.




La enigmática y triste verdad
bajo la raída alfombra está
ha sido pisoteada sin saber
                  [o a sabiendas.
Tomo el filoso cuchillo
dispuesta a la tarea de
                  [liberarla
Las pisadas transitan sobre la verdad
que espera su desocultación
liberarla me hundió
en  fétida ciénaga
          [bajo tus pies
La verdad es una quimera
atomizada al final del túnel
Se difumina en un acercamiento imposible.



La supremacía del cielo
                [de las nubes
del mar extendido
  [vida infinita
cuenta con el incandescente ocaso
del centro de la Vía Láctea aún inexplorada.
Las personas pululan alrededor
de ejes asimétricos
plagados de angustia
entre el Cielo y el Mar.




El poder de la imaginación

Ella le canta con alegría
le agradece, públicamente,
su calor, su sostén
su abrazo nocturno íntimo

Ella le canta con alegría
y sus rostros féminos
se conjugan en felicidad
que resopla

Evoco el minuto de amor vivido y lo escrito
Me aprieta
               [el alma

No las miro siquiera
         [sólo imagino.




Hay gente que escribe poesía
en máquina de coser
pura artesanía
sin corazón
sin verdad.





 Caracas, 17 de octubre de 2015

Libia Kancev.