viernes, 25 de febrero de 2022

Paraíso, una novela de Abdulrazak Gurnah


Abdulrazak Gurnah

Cuando la Academia Sueca anunció el jueves 7 de octubre de 2021 que Aldulrazak Gurnah (Zanzíbar, 1948) era el ganador del Premio Nobel de Literatura, no tenía la menor idea de quién se trataba este autor. Tuve ocasión de leer algunas críticas aisladas, más sobre la Academia Sueca que hacia el propio Gurnah como tal. Las mismas se referían, en esencia, a que la Academia debía como modernizarse en cuanto a los temas abordados por los premiados y que debían  “dejar un poco atrás” de premiar a quienes centraban su literatura en el colonialismo, en el racismo y otros.

Me pregunto si es que acaso esos temas han perdido o perderán vigencia, así como otros relacionados con la supremacía del hombre sobre la mujer…

La lectura de lo anterior sólo produjo en mí un mayor interés en leer algún título de Gurnah. Así, a mediados de febrero de este año, llegó a mis manos, como obsequio de mi hija mayor, María Victoria, Paraíso (1994) editado por el Grupo Editorial Penguin Randon House, que compró en una librería en Bogotá adonde había ido para hacer un curso promocionado por la Plataforma periodística para las Américas (Connectas).

Paraíso es, para mí, una novela que refleja una escritura sólida, contundente. En ella, Gurnah cuenta la historia de Yusuf, un niño que fue separado de sus padres cuando apenas tenía doce años, como pago de una deuda (económica) que el padre contrajo con el mercader Aziz y que no pudo saldar de otra manera. El padre siempre le hizo creer a Yusuf que el mercader era su tío.

El mercader se lo lleva consigo y lo pone a trabajar en una tienda de su propiedad, cuyo encargado era Khalil, un joven árabe, unos años mayor que Yusuf. Entre los jóvenes se establece una hermandad y es Khalil quien le cuenta a Yusuf que el mercader Aziz no es su tío y que, al igual que él, había llegado a trabajar en la tienda como pago de la deuda que su padre había contraído con Aziz.

Ni Yusuf ni Khalil jamás volvieron a saber de sus familias.

Hay que señalar que entre las características del primero niño y luego adolescente Yusuf destacan que se trataba de un ser hermoso (físicamente hablando) y que ello hacía que se le considerase especial y casi como bendecido por Dios, además, de que era muy sensible, capaz de captar la belleza del mundo exterior, y por supuesto también la de los ambientes y situaciones terribles que vivió.

Paraíso consta de seis capítulos (que a su vez tienen varias partes):

1.- El jardín cercado (7 partes): donde se narra la existencia de un jardín en la casa de Aziz y que atrae mucho la atención de Yusuf quien hace  lo imposible por trabajar en el. Lo anterior le permite a Yusuf conocer de la existencia de la esposa del mercader quien, aparentemente, estaba “loca”

2.- La ciudad de la montaña (8 partes)

3.- El viaje al interior (6 partes): aquí se narra un viaje al interior del país que hace el mercader para comerciar

4.- Los portales de fuego (8 partes)

5.- El bosque del deseo (8 partes) y 6.- Un coágulo de sangre (7 partes).

El tema central de Paraíso tiene que ver con la dominación del hombre blanco, específicamente del europeo sobre el hombre africano, en la zona donde se desarrolla la novela que sería lo que hoy en día se conoce como la República Unida de Tanzania (RUT). Sabemos que esa dominación se dio en muchas zonas del continente africano.

Se expone la brutal dominación de los africanos, su esclavitud (en diversos niveles), su muerte. La sustracción de sus riquezas naturales, la intervención sobre su cultura, su religión, sus creencias. Hablamos de la dominación del hombre africano por parte de los europeos –recordemos que Tanzania estuvo colonizada por portugueses, alemanes y británicos. No obstante, aparte de esa dominación del hombre europeo sobre el africano, también se da la dominación del africano sobre el africano, del árabe sobre el africano (como en el caso de Yusuf), poniéndose en evidencia que la dominación puede tener diversas aristas: no sólo es racial, es económica, es cultural y que puede venir del lado menos esperado.

Paraíso también contiene como protagonista a la naturaleza tanzana. Mientras discurríamos por sus páginas, resultaba imposible no imaginar las descripciones que se hacían de sus selvas, ríos, animales, caminos desérticos. La religión que predomina en muchos de los personajes, es la islámica: con su dios Alá, su profeta Mahoma y El Corán como su libro sagrado.

La parte final de Paraíso resultó para mí algo sorpresiva pues Yusuf decide irse con el hombre blanco (en este caso, alemanes) quien buscaba nativos para llevarlos a la guerra. Yusuf parecía que podría tener un futuro mejor que muchos a su alrededor. Era inteligente, perceptivo, sensible, atractivo, le caía bien a las personas. Irse con el hombre blanco pudiese interpretarse como un símbolo de cobardía, de entrega a un destino de servidumbre. Creo que la forma como termina Paraíso es algo para pensar…

Quisiera agregar unas palabras sobre el país que es hoy Tanzania, pues Tanzania también es un personaje de la novela. Está ubicada en la costa este de África Central. El nombre Tanzania proviene de la unión de las palabras Tanganica y Zanzíbar. La actual RUT nació en abril de 1964 cuando Tanganica, que había formado la colonia alemana del África Oriental Alemana y luego pasó a manos británicas al finalizar la Gran Guerra, se independizó en 1961. Y Zanzíbar, que es un archipiélago situado al noreste de Tanzania  (en el océano Índico) y formado por las islas de Pemba, Unguja y Mafia, logró su independencia de la colonia británica en 1963. Así, Tanganica y Zanzíbar se unieron en un solo Estado.

Vale destacar que Zanzíbar fue colonizada por Portugal hasta que en el siglo XVIII fue anexada por Omán, luego se independizaron como un sultanato y, en 1896, la isla pasó a formar parte del Imperio Británico hasta su independencia, como ya escribimos antes, en 1963.

Abdulrazak Gurnah nació en Zanzíbar en 1948 y en 1968 emigró a Gran Bretaña, donde hizo sus estudios universitarios y trabajó como profesor hasta su jubilación.  

 

Escrito y publicado por Libia Kancev

Caracas, 25 de febrero de 2022.