jueves, 6 de agosto de 2026

Humillados y Ofendidos


Leí Humillados y Ofendidos (1861), por vez primera, en 1995. Decidí volver a leerla bajo el recuerdo de que era una novela de F. Dostoyevski (Moscú, 1821 – San Petersburgo, 1881) que me había gustado mucho.

La leo en una versión física de Editorial Espasa – Calpe, S. A. (colección Austral).

Humillados y Ofendidos está ambientada en Rusia, específicamente en la ciudad de San Petersburgo, en una época que imperaban zares y príncipes (siglo XIX) y está narrada por Iván Petróvich, apodado Vania quien fue criado por la familia Ijmiéniev formada por Nikolái Sierguiéievich, su esposa Anna Andriéievna y su hija Natasha que era unos años menor que Vania.

Así que Vania y Natasha crecen juntos. Vania la adoraba y en algún momento pensamos que se casarían de adultos pero eso no ocurrió en la novela. No sabemos si sucedió después.

Vania era un hombre bueno. Tenía una gran tendencia a ayudar a los demás, en especial a la gente que quería, tanto así que podríamos afirmar que tenía un gran espíritu de sacrificio. Era escritor.

El señor  Ijmiéniev era administrador y es buscado por un príncipe de apellido Valkovski, quien había comprado unas tierras cercanas a los Ijmiéniev, para que se las administrara. Al principio todo iba muy bien en esa relación.

El príncipe Valkovski tenía un hijo de nombre Aliexiéi Pietróvich conocido como Aliosha el cual establece una cariñosa relación con los Ijmiéniev y, más temprano que tarde, él y Natasha se enamoran. Incluso, Natasha abandona su casa paterna para casarse con Aliosha, matrimonio que nunca se concreta y que produjo una gran aflicción en los padres de Natasha y en ella misma. Por otra parte, el príncipe Valkovski se opuso tenazmente a esa relación pues quería que Aliosha se casara con una joven llamada Katierina (Katia) Fiódorovna Filimonova, de 17 años, hijastra de una condesa y heredera de una gran fortuna.

Vale destacar que el príncipe Valkovski era un hombre sin escrúpulos, interesado, cínico, amoral. Tenía gran influencia sobre su hijo quien era un joven inmaduro y muy voluble. Aliosha amaba a Natasha pero también se enamora de Katia con la que al final suponemos que contrae matrimonio.

Tan interesado era el príncipe que acusa al señor Ijmiéniev de haberlo robado y le entabla una demanda, por lo cual los Ijmiéniev están a punto de perderlo todo. Su situación era muy crítica, aparte del estado en que se encontraban después de la huida de Natacha de la casa. Ello provocó que el señor Ijmiéniev maldijera a su hija provocando gran desconsuelo en la madre.

Para la época, que un padre maldijera a una hija era visto como algo  particularmente terrible. (A mí, en lo personal, esto me trae recuerdos familiares: el verbo “maldecir” estaba prohibido por mi mamá quien, ante la más mínima posibilidad de que se pronunciase, se horrorizaba (¡y lo conjuraba de antemano!) y hablaba de lo terrible que eso era, como si algo muy malo pudiera suceder a quien era maldecido. 

Hay algo muy interesante que tiene esta novela y es que de alguna manera, Vania escribe su novela (que le llegan a publicar y que obtiene éxito) dentro de la propia novela, es decir, dentro de Humillados y Ofendidos. O, al revés, no lo sabemos a ciencia cierta.

Parece estar contándonos una historia “real” y otra que construye simultáneamente tomando muchos elementos de la primera.  Ello nos hace pensar en que podría ser un texto de ficción y, por otro lado de auto ficción.

Vania también escribe ciertas cosas sobre elementos de su escritura como: el espacio físico que le gusta para escribir, las exigencias de su editor, su necesidad de escribir bajo presión para ser más productivo.

La historia que Vania narra es la de un viejo inglés, Ieriemía Smith, de 78 años. Smith parecía un mendigo y tenía un perro llamado Azorka.

Estando en un bar donde Smith lo único que hacía era mirar a las personas, el perro muere. Smith sale del bar, Vania lo sigue y, de repente Smith se desploma en el piso. Vania se acerca para ayudarlo pero lo único que Smith le menciona es una dirección a la que Vania va. Efectivamente Smith vivía allí aunque tenía deudas de alquiler y Vania decide alquilarlo ya que estaba en busca de un lugar donde vivir.

Ahora bien, el señor Smith tenía una historia previa. Había sido un hombre de buena posición económica y tenía una hija a la que quería mucho. La hija se enamoró de un príncipe con el que se casó (o con el cual tenía un acuerdo por escrito para contraer matrimonio).

Smith había repudiado y maldecido a su hija.

El príncipe despilfarró todo el dinero que la joven tenía y la abandona estando ella embarazada. Ello sucedió en Suiza.

La joven da a luz en Suiza y recibe apoyo de un hombre llamado Heinrich que estaba enamorado de ella. Heinrich muere y la mujer y su hija regresan a San Petersburgo viviendo en extrema pobreza. La mujer intenta encontrar a su padre para pedirle perdón y que la acoja (a ella y a su nieta) pero el señor Smith se niega a ver a su hija.

La niña, llamada Ieliena, a quien su madre le decía Nelly pedía limosnas en la calle. Intenta acercarse a su abuelo ya que su madre está muy enferma pero el abuelo se niega. La madre muere de tuberculosis. Al poco tiempo muere el abuelo.

Estando un día Vania en su casa, se aparece Nelly quien ignoraba que su abuelo había fallecido. Vania le da cobijo y la lleva a vivir con los padres de Natasha. Nelly era una niña bastante irritable producto de la vida miserable que había vivido y, por otra parte, padecía de epilepsia y de una cardiopatía congénita.

Resulta ser que el padre de Nelly, el que había robado y abandonado a su madre, el que nunca veló por ella, era el príncipe Valkovski. Nelly muere al poco tiempo no sin antes contar toda la historia de su padre que ella conocía.

En toda la narración de Humillados y Ofendidos se hace palmario las acentuadas diferencias sociales entre ricos y pobres.

Debo decir que Humillados y Ofendidos no era la novela que consideré como una de las mejores de Dostoyevski (aunque me topé con elementos interesantes desde el punto de vista de la estructura literaria). Me refería a Pobres gentes (1846) que fue la primera novela de Dostoyevski.

Igual, puedo afirmar que valió la pena esta relectura.

 

F. Dostoyevski (joven)


Escrito y publicado por Libia Kancev D.

Caracas, 6 de agosto de 2026 

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