“Me
empecé a interesar en la penitencia. Seamos amables cuando cuestionemos a nuestros padres”.
“La
verdad no está en ningún lugar porque está en cada una de las partes que, hasta
cierto punto, funda el principio de otra historia”.
“Los
hechos son más grandes en la oscuridad” (40).
Autobiografía de Rojo (1998) es un texto de la escritora canadiense Anne Carson (Canadá, 1950) a quien, este pasado 8 de octubre, se le otorgó el Premio Nobel de Literatura 2026.
Es lo primero que leo de
Carson.
El texto posee dos
preámbulos titulados Enumeraciones y Acerca de la traducción escritos por la
traductora mexicana Tedi López Mills (Ciudad de México, 1951). Los mismos
aportan mucho para conocer con bastante claridad no solo este texto de Carson sino
las características de su forma de escribir.
López Mills señala que
Carson se caracteriza por hacer versiones (en el caso de este texto, sobre el Geryoneis de Estesícoro); construye
visiones y que “pule sentimientos hasta sacarles un brillo hiriente” (13).
El texto de Carson nos
muestra una mezcla de géneros literarios, tales como el texto de Estesícoro,
apéndices, una autobiografía y hasta una entrevista.
El lenguaje empleado por
Carson es altamente literario.
Antes de entrar en Autobiografía de Rojo, comienzo diciendo
que existió un poeta griego a quien llamaban Estesícoro (630 a 550 a. C.) y cuyo nombre verdadero era
Tisias o Teisias. Nació en la isla de
Eritria. Fue muy popular y vivió hasta
los 85 años. Su obra (y distintos
fragmentos) se conserva parcialmente. Estesícoro escribió una obra titulada Geryoneis que Carson traduce del griego
antiguo.
De Estesícoro hay algo
también interesante de mencionar. Escribió un texto sobre Helena con el nombre epónimo donde se refería a ella
negativamente y ésta, en venganza, lo deja ciego. Estesícoro decide escribir un
texto que tituló Palinodia (fragmento
192) donde menciona que Helena nunca estuvo en Troya y ella le devuelve la
visión.
Los apéndices de Autobiografía de Rojo recogen estas
circunstancias de la ceguera de Estesícoro,
Vale destacar que Estesícoro
escribe sobre el mito de Heracles y Gerión pero no desde la perspectiva de
Heracles (el héroe) sino desde la perspectiva de Gerión (el vencido).
El mito cuenta que a Heracles
le es encomendado (en lo que vendría a ser su décimo trabajo), robar los bueyes
de Gerión (tenía rebaños de bueyes rojos). Heracles cumple su misión: mata
primero a Orto (el perro de Gerión), luego a Euritión que era el pastor que le
cuidaba los rebaños y por último a Gerión.
Gerión era para Carson un
ser alado y de color rojo. Digo que para Carson pues para otros autores como
Virgilio (en La Eneida) era un
gigante de tres cuerpos, para Dante (en La Divina
Comedia) era un cuerpo con tres naturalezas: rostro de hombre, garras de
león y cuerpo de serpiente.
Lo que hace Carson es contar
la historia de Gerión ubicándola en un contexto moderno. Es decir, construye
una versión moderna del mito que nos muestra a un Gerión como un ser altamente
solitario, imbuido en su mundo interior, y en especial, relacionado con el
exterior a través de la fotografía.
Gerión vivía con su madre y
con un hermano mayor. La relación con la madre es cariñosa, muy satisfactoria. Gerión
era un ser solitario con una profunda carga introspectiva. A los cinco años,
Gerión empieza a escribir su autobiografía hasta los 45 años. Hacia los 14
años, Gerión conoce a Heracles que tenía 16 y era oriundo del Hades. Se
enamoran y mantienen una relación. Gerión
era el más enamorado. Luego terminan y Heracles se va a otro continente.
Gerión, a los 22 años, decide
viajar a Buenos Aires. Al llegar, le escribe postales a su madre, a su hermano,
a su profesor de filosofía. Dice que allí hay muchos alemanes. Eso le conviene
pues habla alemán. Gerión había
estudiado tres años filosofía alemana. Por otra parte, da rienda suelta a su gusto por la fotografía
que le permite expresarse y expresar la vida que lo rodea.
Un día, en una librería
porteña, se encuentra a Heracles quien venía acompañado por un joven llamado
Antach. Gerión siente celos. Viajan los tres juntos a Perú, primero a Lima
donde vivía la madre de Antach y luego a un pueblo imaginario creado por Carson
donde irían a visitar un volcán (leo que Carson tiene gran afición por los
volcanes).
Se produce un encuentro íntimo
entre Gerión y Heracles y Antach se molesta.
Gerión siempre andaba vestido con una chaqueta que le
tapaba sus alas. Como escribí antes, hace mucha introspección, tanto con la
fotografía como con el tema del tiempo. Siempre se preguntaba y preguntaba a
otros sobre qué era el tiempo.
Carson utiliza una extensa
intertextualidad, entre ellas, menciona a los poetas estadounidenses Emily Dickinson
(1830-1886), a Walt Whitman (1819 -1892), a la escritora y cultora del arte
Gertrude Stein (1874 – París, 1946), al poeta inglés John Keats (1795 – Roma,
1821) y muchos otros.
También aparecen muchos
guiños a sucesos como por ejemplo la erupción de un volcán que mató a muchas
personas en 1923. Sólo sobrevivió un preso quien luego trabajó en un circo. Realmente se trata de la erupción del volcán
Monte Pelée situado en el norte de la isla francesa de Martinica el 8 de mayo de
1902. Carson nombra un volcán con la historia de la sobrevivencia de un preso
pero no menciona el Monte Peleé.
Por otra parte, la
intertextualidad también incluye a varios filósofos, a Sigmung Freud (República
Checa, 1856 – Inglaterra, 1939). Carson se expresa con cierto matiz despectivo
hacia la experiencia psicoanalítica.
Autobiografía
de Rojo termina con una entrevista enigmática que supuestamente
le hacen a Estesícoro. De alguna manera, también podríamos considerarla un acto
de modernidad.
Interesante Autobiografía de Rojo, un texto que
puede ser objeto de muchas interpretaciones.
Escrito y publicado por Libia Kancev D.
Caracas, 3 de noviembre de
2026













