Cuando leí el título de la novela que me llegó del escritor y dramaturgo noruego, Jon Fosse (1959), lo primero que pensé fue que Vaim quedaba en Noruega y lo busqué en Google, decía: “Vaim es un pueblo ficticio creado por Jon Fosse”.
Hotel
Vaim
(2025) es la más reciente novela de Fosse que, en 2023, ganó el Premio Nobel de
Literatura. Se trata de una novela corta como la mayoría que he leído de él.
Diría que Hotel Vaim es una especie de oda del
absurdo agudizado por la actitud silenciosa y melancólica del protagonista. Durante
buena parte de la lectura, tuve al escritor checo, Franz Kafka (1883 – 1924) en
mi pensamiento.
Un hombre, de
aproximadamente cincuenta años, decide tomar carretera sin ningún plan pre
establecido. Se acababa de comprar una camioneta de segunda mano, pone en ella
un par de maletas que llena con las cosas que cree que necesitará y un bolso de
cuero donde tiene su cartera, una libreta y las llaves del carro mientras no
las está utilizando y que siempre tiene consigo.
Nunca sabremos el nombre de
este hombre.
El hombre llega a un pueblo
costero que no conocía y ve un hotel, un bazar, un cafetín (todos con el
apellido de Vaim) y un hermoso barco anclado en el muelle. Ve poca gente.
Decide pasar la noche en el hotel. Entra
a la recepción y lo atiende una mujer, de nombre Brita que parece ser la dueña.
El hombre pide una habitación y la mujer le da la número 307 tratándolo con mucha familiaridad, como si lo
conociera de alguna parte.
El hombre sube al tercer
piso con las maletas y chequea la habitación que le parece que está bien. La
mujer le ha dado varias instrucciones sobre la hora en que está abierto el
cafetín, sobre la hora en que sirve el desayuno, etc.
Más temprano que tarde
comienzan a suceder una serie de hechos extraños y plagados de insensatez.
A la mañana siguiente el
hombre va al bazar y el Comerciante casi lo obliga a comprar un equipo de pesca
que no estaba en sus planes. De allí el hombre va hacia el cafetín para comer
algo. Al entrar escoge una mesa colocando antes el equipo de pesca recostado en
una pared cercana. Ve a un Marinero tomando cerveza. El hombre decide echar un
vistazo a su camioneta. Al retornar al cafetín, el hombre ve que el equipo de
pesca está detrás de la barra y es recibido por Brita. Él le dice que el equipo
de pesca es suyo pero Brita le dice que no, que el apenas acaba de entrar. El
hombre le explica aunque sin mucho vigor y sin más pide de comer. El Marinero,
que ha observado toda la situación trata de que el hombre recupere el equipo
(pero no lo consigue) y le dice que Brita y el Comerciante están confabulados
para obtener ganancias económicas, es decir, que revenden el equipo, por
ejemplo, y se dividen el dinero.
El hombre dice que la comida
está muy buena pero está fastidiado por lo del equipo de pesca. De allí regresa
al hotel y al entrar a su habitación ve el equipo de pesca en ella. Al poco
rato se da cuenta de que no lleva su bolso consigo, piensa que lo ha dejado en
el cafetín y va a buscarlo.
Al día siguiente va al bazar
para comprar un cepillo de dientes,
pasta dentífrica (que no encuentra en sus maletas) y algo para picar.
Cuando va a pagar, no encuentra su cartera en el bolso y el Comerciante dándose
cuenta de la situación le dice al hombre, quien se hallaba muy sorprendido y
preocupado, que pague después.
El hombre regresa al hotel y
busca su cartera por todas partes, al final piensa que al menos tiene las
llaves de su camioneta y piensa que puede salir un rato y despejarse la mente.
Es notorio que el hombre no
piense que Brita le ha robado sus cosas y si lo hace es por un segundo porque
cree que está mal dudar de la gente.
Brita le dice al hombre que
cambie los bombillos inservibles de las habitaciones, también le pide que vaya
a pescar (de hecho el hombre lo hace y a la primera vez, atrapa un pez bastante
grande). El hombre cumple estos pedidos sin mayor perplejidad y de paso sabe
que no tiene con que pagar.
De pronto, el hombre se da
cuenta que no tiene las llaves de su camioneta. Busca tanto su cartera como las
llaves por todas partes. Lo cierto es que al final, el hombre se queda
trabajando en el hotel y en el café ya que no tiene dinero disponible, hasta
que un día desaparece estando en el barco del Marinero que lo había invitado.
En apariencia, el hombre cayó por la borda y muere ahogado.
Brita siente mucho la
pérdida del hombre que en verdad le había servido bastante. Ella jura que no
sabe nada ni de las llaves de la camioneta ni de la cartera del hombre. Luego
encuentra las llaves de la camioneta y sale a pasear a un pueblo cercano. Al
regresar al hotel, Brita recibe a un hombre que pide alojarse en el hotel, y
que se parece mucho al anterior, reiniciándose la escena cuando el hombre llega
al hotel por primera y última vez.
La historia de Fosse es la
historia de un hombre que pierde su identidad hasta que muere.
Hay un aspecto que me parece
curioso y es que con las pocas personas con que se topa el hombre, todos
parecen conocerlo de algo. Él asegura que no los ha visto antes. El hombre
comenta que hace tiempo había salido en los periódicos. Esto me hace pensar
varias cosas, una de ellas tiene que ver con cierto deseo del propio Fosse de
tener algo de anonimato después de su exposición pública después de haber
ganado el Nobel. Fosse parece un hombre algo tímido.
Muy buena novela de Jon
Fosse.
Escrito y publicado por Libia Kancev D.
Caracas, 16 de octubre de 2026













