Como he escrito antes
en mi blog, este año de 2026 decidí leer textos al azar de autores desconocidos
por mí.
Me conseguí con la
novela Punto cero (1959) del escritor
japonés Seicho Matsumoto (1919-1992), siendo Seicho el pseudónimo de Kiyoharu
Matsumoto.
Punto
cero
es una novela negra que me atrapó desde sus inicios y que posteriormente me
llevó a leer sobre su autor.
La novela trata sobre
una joven, Teiko Itane (26) que vivía en Tokio con su madre y que es contactada
por un casamentero, el señor Saeki, para contraer matrimonio con Kenichi Uhara
(36) que trabajaba como vendedor de anuncios en una agencia de publicidad en
Kanazawa. Kenichi, que viajaba con frecuencia, sería trasladado a Tokio.
Kenichi era un hombre
taciturno, tímido. Teiko accede al matrimonio a pesar de que prácticamente no
se conocían.
Después de la luna de
miel, donde Teiko la pasa bien con un Kenichi muy tierno, aunque ella no logra
dejar de pensar que cuando él alaba su hermosura, la está comparando con otra mujer.
Al poco tiempo, Kenichi
debe viajar a Kanazawa para hacer un cierre con la persona que lo sustituiría
de nombre Yoshio Honda, quedando en regresar en unos pocos días.
Punto
cero
está ambientada entre Tokio, Kanazawa y la zona norte de Japón posterior a la
finalización de la ocupación aliada (en especial, por Estados Unidos) que fue
desde 1945 (termino de la Segunda Guerra Mundial) hasta 1952. Se desarrolla
desde mediados hasta finales del mes de diciembre de 1952.
Teiko espera a Kenichi
pero más nunca lo volvió a ver.
Al desaparecer Kenichi,
Teiko realiza una serie de viajes (la mayoría en tren) volcada en saber qué
había ocurrido con Kenichi. Teiko es quien investiga a profundidad la
situación.
Teiko habla con Sotaro
(41), hermano mayor de Kenichi para conocer si sabe algo de él pero Sotaro no
sabe e intenta tranquilizarla diciéndole que ya aparecerá.
Teiko viaja a Kanazawa
y se pone en contacto con Yoshio Honda el cual ayuda mucho a Teiko con las
pesquisas, no sólo porque tenía interés en encontrar a Kenichi sino porque se
sintió atraído por la joven.
Honda lleva a Teiko a
conocer a los Murota (Sachico y Gisaku
Murota). El señor Murota era presidente de una empresa de ladrillos y había
mantenido una estrecha relación con Kenichi no solo en su carácter de vendedor
de anuncios sino también a nivel personal. También Kenichi había mantenido una
buena relación con Sachico que era una mujer muy instruida y que estaba
altamente relacionada con el ambiente cultural de Kanazawa.
La búsqueda de Kenichi
había resultado infructuosa pero Teiko y Honda trabajan arduamente y van
descubriendo cosas que no siempre comparten con la policía.
Teiko vuelve a hablar
con Sotaro para saber si tiene noticias de Kenichi. Éste le dice que no pero
que irá a Kanazawa. Sotaro viaja pero le miente a Teiko en el sentido que le
dice que había ido a Kanazawa procedente de Kioto a donde había tenido que ir
por un viaje de trabajo. Pero no, había llegado directo a Kanazawa para
investigar por su cuenta la desaparición de su hermano. Teiko lo sabe porque lo
vio con una mujer en el terminal de Kanazawa.
A los pocos días, Sotaro es hallado muerto en un apartamento donde se
había alojado. La causa de la muerte fue envenenamiento con cianuro, el cual
había sido vertido en una botellita de
whisky que Sotaro tomó y que alguien le había obsequiado.
Así, las cosas se iban
complicando.
A posteriori surge la
idea de que Kenichi se había suicidado (luego se comprueba que fue asesinado fingiéndose
un suicidio).
Aparece en escena una
mujer, Hisako Tanuma (31) a la cual le habían dado trabajo como recepcionista
en la empresa de los Murota. Teiko la vio allí una vez y le llamó la atención
que hablaba un inglés muy particular, uno que había proliferado entre chicas
japonesas que habían trabajado como prostitutas para los soldados
estadounidenses durante la ocupación. A estas jóvenes se les llamó pan pan.
Teiko seguía indagando.
Muy poco era lo que sabía de Kenichi. Había encontrado entre sus cosas (que
habían quedado en el apartamento de Tokio), un viejo libro de derecho en el
cual halló dos fotografías de dos casas: una, de aspecto muy modesto, ubicada
en un ambiente rural y la otra en una zona residencial.
Resultó que Kenichi
tenía una vida pasada. Había sido policía en Tokio en el área llamada de la
“moral pública” y que había vivido, en concubinato, por año y medio, con Hisako
Tanuma pero bajo el nombre de Masusaburo Sone. Al parecer, Kenichi quería dejar
a Hisako, casarse e iniciar una nueva vida en Tokio, todo ello sin que Hisako
lo supiera.
Kenichi había conocido
a Hisako durante su trabajo como policía. Ella había sido una chica pan pan. La foto de la casa rural
correspondía a la Hisako.
Las investigaciones de
Teiko sigue siendo intensas y Honda la apoya. De hecho es quien le da gran
parte de la información sobre Hisako quien, había abandonado repentinamente su
puesto de recepcionista marchándose a Tokio.
A Honda le piden viajar a Tokio para asuntos de trabajo pero resulta que
es asesinado, por una mujer, también con cianuro. La asesina fue Hisako pero,
al parecer, ella no sabía que la botellita de whisky que le ofreció a Honda
cuando se vieron, tenía veneno. Hisako, muy alterada, regresa a Kanazawa.
Teiko, aunque sobrecogida
por la muerte de Honda, sigue investigando y se centra en los Murota ya que la
única vez que había visto a Hisako había sido en su empresa. Por cierto, ya
Teiko y Honda habían ido una vez a casa de los Murota y, para su sorpresa, la
casa residencial de los Murota era la que estaba en la otra fotografía que había hallado en el viejo libro de
derecho de Kenichi.
Teiko empieza a pensar
que el señor Murota había tenido algo que ver con Hisako, que por eso la había
contratado en su empresa y que ello venía de su época como chica pan pan pero al final resultó que quien
estuvo detrás de todos los asesinatos había sido Sachico quien, a pesar de
haber venido de una familia acomodada y de haber estudiado en la universidad, su
familia se había empobrecido desde la
guerra y de la ocupación aliada y también había sido una chica pan pan.
El móvil de los
asesinatos fue que Sachiro no quería que este pasado se descubriera y perder la
posición que había alcanzado después de haberse casado con el señor Murota.
Al final, el señor
Murota se entera del pasado de su mujer. Sachiro huye en un pequeño bote hacia
el mar sin que él pueda detenerla. Él
sabe que ella no sobrevivirá.
Punto
cero,
abarca temas muy interesantes desde el punto de vista sociocultural en Japón:
el fenómeno de las chicas pan pan
como prostitutas al servicio de los soldados estadounidenses en una sociedad
donde la mujer estaba considerada por debajo de los hombres que eran muy
autoritarios; la adquisición de vestimenta occidental y el inglés singular que
adquieren producto de esa relación con los soldados.
Al parecer, la relación
de las chicas pan pan con los
soldados estadounidenses les da otra visión de la vida, aunque fueron
estigmatizadas.
Se menciona en la
novela, la actitud de las mujeres japonesas en la época de la ocupación que
parecieron tener una actitud más valiente y decidida ante los hombres japoneses
que, al parecer, se sintieron humillados por haber perdido la guerra y la
posterior ocupación.
Me parece curioso que
el principal objetivo aliado para justificar la ocupación haya sido “garantizar
que Japón no volviera a ser una amenaza para Estados Unidos ni para la paz y
seguridad del mundo”. Este argumento lo he escuchado antes en el contexto de
noticias y acciones encabezadas por los Estados Unidos…
Leo en Google que
Seicho Matsumoto alcanzó reconocimiento internacional, en especial en los géneros
de la novela negra y policial llegando a considerársele como un maestro, un
referente, en esos géneros.
Muy buena novela.
Escrito y publicado por Libia Kancev D.
Caracas, 23 de marzo de 2026.


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