miércoles, 18 de marzo de 2026

Nazarena

 


Nazarena (2026) es la novela más reciente de la periodista y escritora venezolana Karina Sainz Borgo (1982) quien, desde hace algunos años, se encuentra residenciada en España.

La novela fue publicada por la editorial Alfaguara.

Nazarena es una novela corta, ambientada en un lugar llamado La Araira, que, en un inicio, pensé que podría tratarse de la localidad de Araira en el Estado Miranda, a finales del siglo XIX e inicios del XX, rodeada por el negocio de los ingenios. Desde el punto de vista literario es una novela bien escrita que transmite sentimientos particulares como lo son la tristeza, la violencia intrafamiliar, la locura, la obsesión religiosa.

La novela tiene como narradora principal a Nazarena, la séptima de las hijas de Inocenta Nuñez y de Giuseppe (Don Vicente) Della Vincensa quien era oriundo de Venecia.  

Don Vicente había llegado al país junto con sus hermanos Lulo y Renato. Estos últimos se habían casado con Candela y Salomé respectivamente, hermanas de Inocenta. Tres italianos casados  con tres hermanas negras.

Posterior al nacimiento de Nazarena, la madre padece de una depresión post parto y queda muy afectada emocionalmente.

Las otras hermanas incluyen a Porcia, la mayor, la más agresiva, la que mandaba y decidía todo en la casa y que no sé casó pues su novio murió en un accidente,  Vicenta quien, abandonada por el esposo, regresa a la casa paterna con su hija Segunda. Vicenta y Porcia mantenían constantes disputas. Bendita (casada con Michele Bramante “…dueño del aserradero de La Araira y proveedor de las barricas del ingenio de Palo Negro”.  Se trató de un matrimonio arreglado por Porcia), Leda, Amalia, Natalia (estas dos, gemelas)  y Carmen, la menor.

Leda se había suicidado, ahogándose en el tanque de agua de la casa, posterior a la muerte –también por ahogamiento- de Héctor, seminarista salesiano, con el cual mantenía una relación amorosa a escondidas.

Nazarena era una joven triste, padecía momentos alucinatorios. Era obsesiva, barría y barría el patio de la casa, se bañaba durante horas, etc. Había presenciado la muerte de su padre por fractura de cráneo debido a una patada de su caballo Taíno quien fue sacrificado por sus tíos paternos hecho que también presenció.  

Nazarena no era tomada en cuenta por sus hermanas pero ella se fijaba en todo y resistía, de alguna manera, al ignoro del que era objeto.

Otro personaje de la casa era la criada, casi parte de la familia, llamada Aparecida, quien también tenía obsesiones religiosas al igual que Doña Inocenta.  

Hay un personaje curioso, llamado Heracles Venturi quien fue la mano derecha de Don Vicente. Trabajaba arreglando relojes. Siempre daba cuerda al reloj de la casa de las Vicentas  -como las llamaban- pero igual se paraba. Venturi  era originario de Mesina, el puerto de Sicilia del que zarpó con 30 años. Decían que había dejado a 3 niños huérfanos tras haber asesinado a su esposa por celos.

Heracles vivía alquilado en la casa de las Vicentas y Porcia le tenía mucha tirria, al parecer por la muerte de su novio Fulgencio, aplastado por una plancha de la embotelladora de la que era responsable Heracles (suceso que mencionamos antes). Su papel en la novela se hace palmario al final de la misma.

A la casa de las Vicentas llega un alemán buscando alojamiento. Se llamaba Karl Krugman, vendía lentes, microscopios. Krugman y Nazarena se atraen desde un primer momento. Tienen relaciones íntimas a escondidas. Él la trata con ternura. No obstante, después de unos días se marcha.

Tiempo después, Krugman vuelve a hospedarse  en la casa. Nazarena se metía en su cuarto y mantenían relaciones. Él se vuelve a marchar. Nazarena se ha embarazado. Las hermanas  no sospechaban de la relación y reaccionan con horror, en especial Porcia por el qué dirán. Ella decide que lleven a Nazarena donde Bendita y allí pare a una niña supuestamente muerta. Nazarena insiste en ver a su hija y permiten que lo haga solo unos segundos ya que la van a  enterrar.

Pasa el tiempo y el carácter obsesivo de Nazarena se profundiza tanto que Porcia se plantea recluirla a sus espaldas. El mismo día que vienen a “examinarla” para ver si la recluyen, Bendita va a la casa con una niña, como de tres años (le parece a Nazarena, la misma edad que tendría su hija Brígida). A Bendita la acompaña Carmen y Heracles.

Porcia se pone furiosa con Bendita por haber llevado a la niña, quien, jugando se va corriendo hacia el patio de la casa.

En ese momento, llega a la sala, la madre de las Vicentas, con un quinqué en la mano, desvariando. Deja caer el quinqué y la casa se incendia. Todos mueren.

Vale destacar que esta narración ocurre en un solo día, un Miércoles de Ceniza.

Otra historia que se cuenta es la de una joven llamada Brígida, quien, de niña, había sido sacada de una casa en llamas por un hombre. Brígida es llevada al asilo de Nuestra Señora de las Angustias donde hace oficios del hogar. El asilo se hallaba ubicado fuera de La Araira.

Brígida tenía ciertas visiones. Decía que se había topado con un hombre mayor Tenía amores con un joven andaluz, gitano, de nombre Antonio Mendoza alias Mendito. El joven tocaba el violín y le cuenta haber acompañado al poeta español  Federico García Lorca (1898-1936) por un viaje que hizo a Buenos Aires y llega a Venezuela en la época en se inicia la fiebre del petróleo.

Mendito era un joven alegre y quería a Brígida. Un día, el violín se le dañó y andaba triste pues no tenía cómo arreglarlo pero Brígida había conseguido un dinero y viajan a La Araira para buscar a alguien que pudiera arreglarlo. Lo consiguen. En su trayecto por La Araira pasan por una casa quemada. Se meten. Brígida consigue un árbol de granada y come de ella junto a Mendito. También se le despiertan recuerdos. Brígida encuentra una foto en la casa. Se trataba de las Vicentas. Mendito le dice que se parece a ellas. De pronto, alguien dentro de la casa los descubre y ellos se van.

Posteriormente, un hombre viejo busca a Brígida y le dice que la casa es de ella, que pertenecía a su familia, que su madre era Nazarena. Brígida le pide que se la muestre en la foto y él se la señala. Ese hombre viejo, que también fue el que la salvó de las llamas era Heracles Venturi.

Mendito y Brígida vuelven a ir a la casa, Él está contento, diciéndole que todo eso es de ella y que pueden montar allí un teatro para divertir a la gente.

En  Nazarena, se plantea la vida de las ocho hermanas, como hemos visto, con muchos estragos y algo me dice que se trata de un “proceso endogámico femenino”, aunado con la falta de relaciones de pareja, una madre “ausente”, lucha de poderes, además un fuerte matiz de conservadurismo y obsesión religiosa.

En una entrevista realizada a Sainz Borgo y aparecida en el portal digital Elle del 1 de marzo de este año, la autora se refiere a la familia como un espacio de depredación que me hizo sentido para la interpretación de esta novela. Agrega la autora que “siempre he sentido que las relaciones familiares son relaciones políticas, son relaciones de poder,… Creo que donde los seres humanos aprendemos a medir nuestras fuerzas es dentro de la familia. Evidentemente hay una relación de solidaridad que viene impuesta y viene dada, pero también hay muchos ejercicios de poder”.

Vale la pena leer Nazarena de Karina Sainz Borgo.

 

Karina Sainz Borgo

Escrito y publicado por Libia Kancev D.

Caracas, 18 de marzo de 2026.

 

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