martes, 4 de mayo de 2021

Desde el Jardín

La primera vez que leí Desde el Jardín (1971) del escritor Jerzy Kosinsky (Polonia, 1933-EEUU, 1991) fue en mi adolescencia.

Recientemente hallé esta novela en un librero de viejo. Los recuerdos se me agolparon y decidí adquirirla para su relectura. Ese proceso, el de la relectura, implica una nueva experiencia de lectura.

Desde el Jardín es una novela corta, de apenas 177 páginas y el ejemplar que conseguí fue editado por Pomaire.

Esta novela fue llevada al cine en 1980 y protagonizada por el actor británico Peter Sellers (1925-1980). Mi memoria evoca una extraordinaria caracterización de Sellers en el papel de Chance.

Desde el Jardín narra la vida de Chance, el cual, desde niño había sido “adoptado” por un anciano adinerado. Chance vivió en la casa del anciano hasta el fallecimiento de éste. Su única función había sido el cuido del jardín. Era el jardinero. Su relación con la persona de limpieza de la casa siempre fue muy básica y, su vida exterior, prácticamente inexistente. Hay algo en la novela que nos hace pensar que Chance podía padecer de cierto grado de retraso mental. No sabía leer ni escribir (lo que, seguramente, nadie intentó enseñarle).

Su relación con el mundo estaba mediada por la televisión. Lo que Chance sabía o no del mundo, de otras personas, de situaciones de la vida, siempre fue por lo visto en la televisión. Encontrarse en circunstancias que nunca antes hubiera presenciado por ese medio lo dejaban como paralizado, como neutralizado, sin patrón de referencia.

Cuando el anciano fallece, se presentan en la casa sus abogados y resulta que no hallan ninguna prueba de la existencia de Chance en la misma: ni que hubiese vivido toda su vida en esa casa, ni que trabajaba ahí. No tenía carnet de identidad, tampoco constancia de que alguna vez hubiera recibido algún tipo de salario.

Los abogados le dicen a Chance que debe marcharse de la casa y éste lo hace llevándose solo una maleta con ropa y trajes que habían pertenecido al anciano.

Un simple accidente vial produce que Chance sea llevado a casa de la familia Rand (gente de una gran posición económica). Dicha familia estaba formada por el anciano (y enfermo) Sr. Rand y su joven esposa EE (la cual se enamora de Chance).

Una serie de malentendidos o sobreentendidos hace que a Chance lo llamen Chauncey Gardiner y que llegue a conocer al presidente de los Estados Unidos. En una conversación que mantienen en la que el presidente le habla sobre la economía norteamericana que se hallaba en depresión para la época, Chance solo hace referencia de lo que él conoce: cómo es la vida de un jardín, las fases de envejecimiento de plantas y árboles, su rejuvenecimiento, su florecer, etc.:

“ –Y usted, señor Gardiner, ¿qué opina de la mala época por la que atraviesa la Calle? (referencia a Wall Street, donde se encuentra el centro financiero de los Estados Unidos).

Chance se estremeció. Sintió como si le hubieran arrancado de pronto las raíces de su pensamiento de la tierra húmeda y las hubieran lanzado, hechas una maraña, al aire inhóspito. Finalmente dijo: -En todo jardín hay una época de crecimiento. Existen la primavera y el verano, pero también el otoño y el invierno, a los que suceden nuevamente la primavera y el verano. Mientras no se hayan seccionado las raíces todo está bien y seguirá estando bien.

Levantó los ojos. Rand lo estaba mirando y asentía con la cabeza. Sus palabras parecían haber agradado al Presidente.

Debo reconocer, señor Gardiner –dijo el Presidente-, que hace mucho, mucho tiempo que no escucho una observación tan alentadora y optimista como la que acaba de hacer” (pág. 72).

Este tipo de respuestas hacen percibir a Chance como un hombre muy conocedor de la economía. Pero Chance no es responsable de la imagen que se crea de él: básicamente son los medios de comunicación (la prensa y la televisión) que le construyen una imagen que no tiene ningún asidero.

Al final, Chance termina siendo considerado para la vicepresidencia de los Estados Unidos. La novela finaliza en que, habiendo sido invitado a una recepción, Chance sale al jardín que había en los alrededores del lugar y parece reencontrarse con sí mismo:

“Atravesó el vestíbulo. Por una de las ventanas abiertas entraba el aire helado. Chance empujó la pesada puerta de vidrio y salió al jardín: tensas ramas plenas de nuevos vástagos, gráciles tallos cargados de pequeños retoños se elevaban al cielo. El jardín estaba en calma, sumido aún en el reposo. El viento arrastró unas ligeras nubecillas y la luna brilló en todo su esplendor. De tanto en tanto, se oía el susurro de las ramas que, sacudidas ligeramente, dejaban caer pequeñas gotas de agua. Un soplo de brisa descendió sobre el follaje y buscó abrigo entre sus húmedas hojas. Ni un solo pensamiento turbó la mente de Chance. La paz reinaba en su corazón” (págs. 176-177).

Desde el Jardín, en forma general, toca los siguientes aspectos: la importancia de la sociabilidad del ser humano desde sus primeros años de vida; la influencia de la televisión como medio que puede dirigir o influir intensamente en nuestras vidas (hoy en día, tal vez, no estaríamos hablando de la televisión sino de las computadoras, por ejemplo); el tema de la interpretación de lo dicho o lo no dicho e, incluso, del silencio y otro elemento sería el de la gran capacidad que tienen los medios para la creación o potenciación de la imagen de una persona (en positivo o en negativo).

Creo que la lectura de esta novela es elemental para comprender la influencia y el poder de los medios de comunicación en nuestras sociedades.  

 

Escrito y publicado por Libia Kancev.

Caracas, 4 de mayo de 2021. 

miércoles, 28 de abril de 2021

Dos novelas de Arturo Pérez Reverte

Sidi

Hay autores de los cuales uno ha escuchado buenos comentarios y hasta leído algún texto de crítica literaria pero que, sin embargo y sin saber exactamente por qué, no se ha animado a leer nada de su narrativa. Hace un par de meses me prestaron varias novelas (todas de autores españoles). Entre ellas venía Sidi, la novela más reciente del escritor español Arturo Pérez Reverte (Cartagena, 1951).

Sidi trata de parte de la vida del guerrero Rodrigo Díaz de Vivar -España, 1048-1099- que, como sabemos, fue un líder militar castellano que lideró su propio ejército al que llegó a poner al servicio tanto de castellanos como de moros, siendo ello su modo de vida. Díaz de Vivar fue desterrado por el Rey Alfonso VI.

Vale destacar que Rodrigo Díaz de Vivar también es conocido como el  Cid Campeador y que existe el famoso poema El Cantar del mio Cid de autor anónimo.

Esta novela resalta el gran valor de Díaz de Vivar no sólo como guerrero sino como líder. Destaca la relación muy humana y solidaria que tenía con sus soldados.  Sidi es una novela bien escrita.

Sidi. Pérez-Reverte, Arturo. Editorial Alfaguara. Barcelona. España. 2019.




 

El maestro de esgrima

 “…serenidad: la paz del alma, el único atisbo de sabiduría a que la imperfección humana podía aspirar”. (pág. 115).

“- A todo se acostumbra uno, especialmente cuando ya no hay otro remedio. Si hay que pagar, se paga; es cuestión de actitudes. En un momento de la vida se toma una postura, equivocada o no, pero se toma. Se decide ser tal o cual: Se queman las naves, y después ya no queda más que sostenerse a toda costa, contra viento y marea”. (pág. 137).

 

Llega a mis manos, El maestro de esgrima (1988) la segunda novela de Arturo Pérez Reverte, editada por Alfaguara.

También se trata, para mí, de la segunda novela que leo de este prolífico autor español. Al igual que Sidi (2019), El maestro de esgrima es una novela muy interesante (posiblemente más atractiva que Sidi). Esta novela trata sobre la vida del maestro de esgrima Jaime Astarloa y está ambientada en el año de 1866 en el que reinaba en España su majestad católica doña Isabel II.

Jaime Astarloa tenía 56 años. Era un hombre sencillo, solitario, apegado a las tradiciones de su época. Por otra parte, también poseía una alta concepción de la valentía, de la amistad y de la honestidad. Se mantenía dando clases de esgrima particulares. Astarloa había estudiado esgrima desde su juventud y poseía un diploma que lo acreditaba como maestro. Sin duda, era un gran maestro de esgrima, considerando su profesión como un arte que, por otra parte, estaba entrando en una especie de decadencia ante la aparición de las pistolas.

En el transcurso de la novela, recibe una invitación para acudir a la casa de una joven y hermosa mujer llamada Adela de Otero, recién llegada a Madrid, quien estaba interesada en recibir clases de esgrima y, en particular, que Astarloa le enseñara una estrategia, que había sido inventada por él llamada “la estocada de los doscientos escudos” (pág. 52). Inicialmente, Astarloa se negó a aceptar a Adela como alumna pero luego cedió y pudo percatarse que se trataba de una esgrimista muy aventajada.

Adela, de la cual Astarloa no llegó a conocer mayores detalles de su vida privada, después de haber aprendido lo que necesitaba y que el maestro la pusiera en contacto con el marqués de los Alumbres, Luis de Ayala que también era su alumno (y con quien compartía una relación de amistad) prácticamente desaparece de la vida de Astarloa, quedando él un tanto afectado pues sentía que se había enamorado de la muchacha.

En una ocasión, el marqués que se había relacionado con Adela, le da a Astarloa un sobre que le pide no revisar y guardar, afirmando que se lo confiaba porque lo consideraba su único amigo.

Luego se desarrolla una trama ciertamente detectivesca que se inicia con el asesinato del marqués, luego otras dos muertes más (una de las cuales, supuestamente se trataba de Adela de Otero). Astarloa comienza a pensar que, de alguna manera, el sobre que le había sido entregado por el marqués tiene algo que ver con su asesinato. Al final, nos enteramos que Adela de Otero no había muerto sino que dirigía un complot para recuperar el sobre entregado a Astarloa y, que si era necesario matar a Astarloa lo haría ella misma.

El sobre en cuestión contenía información de carácter político que podía ser muy perjudicial para el preceptor de Adela de Otero. Dicha información no sólo lo situaba como un hombre deshonesto sino también como un traidor de un grupo político al que había apoyado con el fin de sacar del poder a la reina Isabel II, conflicto político que, someramente,  es expuesto dentro de la novela.

Previo a un intento de seducción por parte de Adela hacia Astarloa, intentando ella que él le entregue una hoja faltante del sobre que ella ya había encontrado y destruido (no sin antes torturar y matar a un amigo de Astarloa) y de cuya existencia Astarloa desconocía, resultando que dicha hoja se había caído al suelo y deslizado debajo de un mueble de la vivienda del maestro, se produce un duro duelo de esgrima entre Astarloa y Adela. Adela muere de una estocada en el ojo.

El maestro de esgrima resulta ser una novela interesante, bien escrita, que mantiene in crescendo el interés del lector y que contiene elementos que lleva a reflexiones que pudieran considerarse un tanto extra literarias (por decirlo de alguna manera), casi filosóficas y/o existenciales que, convierten a este novela en un texto que, definitivamente, vale la pena leer.  

 



Escrito y publicado por Libia Kancev.

Caracas, 28 de abril de 2021.     

viernes, 9 de abril de 2021

El monarca de las sombras


El monarca de las sombras (2017) es una novela del escritor español Javier Cercas (Ibahernando, Cáceres, 1962) es una novela que, para su análisis, puede requerir de varias aristas.

Cercas parte de una narración personal y familiar en la cual se debate si contar o no la historia de un tío abuelo que combatió en las tropas de Francisco Franco durante la Guerra civil española y que se llamaba Manuel Mena. La madre de Cercas, Blanca Mena, sobrina de Manuel Mena, siempre le habló a su hijo (Javier)  sobre este tío del que tenía muy buenos recuerdos y al que siempre quiso mucho.

Aparte de Manuel Mena que falleció a los 19 años (el 21 de septiembre de 1938) durante la batalla del Ebro, antes de finalizar la guerra, Javier Cercas tuvo varios familiares que eran falangistas o que, simplemente apoyaron, en su momento, a Franco.

Cercas confiesa tener muchas dudas sobre la escritura de El monarca de las sombras y una fuerte idea inicial de no escribirla

“…sentía que Manuel Mena era la cifra exacta de la herencia más onerosa de mi familia, y que contar su historia no sólo equivalía a hacerme cargo de su pasado político sino también del pasado político de toda mi familia, que era el pasado que más me abochornaba; no quería hacerme cargo de eso, no veía ninguna necesidad de hacerlo, y mucho menos de airearlo en un libro”. (pág. 11).

A pesar de lo anterior, decide recopilar la mayor cantidad posible de información sobre su familiar y contar así, en caso de que se decidiera a escribir la historia, con la mayor cantidad posible de datos que le permitiera reconstruir una historia (ocurrida hace cerca de ochenta años) lo más fidedigna posible.

Durante buena parte de la lectura de la novela, tuve la impresión de que Cercas pretendía de una u otra manera “lavarle la cara” a Manuel Mena y con ello a la parte de su familia que apoyó a Franco y sobre todo “sentirse libre” el mismo. Esa fue mi impresión.

En muchos momentos, Cercas critica a Manuel Mena pero, en otros lo justifica afirmando que fue un joven que, de alguna manera, fue manipulado por los falangistas. Al final, Cercas narra lo que narra, habla sobre la adhesión de Manuel Mena y su familia al franquismo, luego en algo suaviza su crítica y luego vuelve a arreciarla. Así concluye esta novela que, sin duda, demuestra lo buen narrador que es Javier Cercas.

Aparte de esta corta reseña de El monarca de las sombras hay un aspecto que quisiera mencionar en mi carácter de lectora. Esta novela me la prestó Anneris Tovar, socióloga y profesora jubilada de la Universidad Central de Venezuela (UCV) a quien conocí en mi lugar de trabajo. Anneris acudía, con cierta frecuencia, a evaluarse y a hacer rehabilitación. No venía sola. Lo hacía acompañada de su esposo José Moreno, economista y también profesor jubilado de la UCV. Anneris me contó que tanto ella como su esposo  eran asiduos lectores aunque, José leía mucho más que ella. 

El monarca de las sombras fue un regalo que le hizo Anneris a José por su cumpleaños número noventa (el 15 de septiembre de 2017) de lo cual dejó José constancia escrita en el libro. José Moreno falleció repentinamente en marzo de 2019.

Mientras leía El monarca… pensé y sobre todo al ver ciertos subrayados que tenía la novela, qué pensaría José Moreno sobre esta novela, también que me hubiera gustado dialogar con él sobre la misma.

Cercas, Javier. Literatura Random House. Barcelona. España. 2017.


Escrito y publicado por Libia Kancev.

Caracas, 9 de abril de 2021.

 

 



 

Las hijas del Capitán

 

Las hijas del Capitán (Booket, 2019) es la más reciente novela de la escritora española  María Dueñas (Puertollano, Ciudad Real, 1964).

Esta novela, ambientada en la primera treintena del siglo XX y antes de la Guerra Civil Española, recoge la vida de tres jóvenes (Victoria, Mona y Luz) que, en conjunto con su madre (Remedios) emigran a Nueva York, reclamadas por su padre, Emilio Arenas quien llevaba bastante tiempo entre Nueva York y España desempeñando diversos oficios y que, apenas llegada su familia sufre un penoso accidente que pone fin a su vida.

Así las cosas, las hijas emprenden una lucha diaria no sólo por adaptarse sino por sobrevivir en una ciudad desconocida y de la que hasta ignoraban el idioma. La relación de ellas con los grupos de migrantes españoles es crucial para ese proceso de adaptación que la madre, Remedios, nunca llega a alcanzar.

El tema de la migración, el de la conservación de costumbres y creencias es importante en esta novela. Otro lo es la batalla por el trabajo que permita la subsistencia diaria lo cual no invalida la necesidad de alcanzar deseos y metas personales.

La novela relata las peripecias de las vidas de las hijas de Emilio Arenas, demostrando que la unión y la solidaridad son imprescindibles en la vida y, en especial en un ambiente muy distinto de donde se nació y donde se dieron los primeros pasos en la vida. Al final, las tres hijas logran salir adelante, fortaleciendo sus vidas en Nueva York.

Aparte de Las hijas del Capitán, he leído de María Dueñas, El tiempo entre costuras (2009)  y Misión olvido (2012). Podría afirmar que Las hijas del Capitán es la que más me ha gustado pues el tema de la migración, particularmente en Venezuela, está muy vigente. No podía olvidar, mientras leía muchos de sus fragmentos, a buena parte de mi familia que se encuentra en diversos países de Europa y de América Latina. Por otro lado, esta novela es mucho menos predecible que las dos antes citadas.


Escrito y publicado por Libia Kancev.

Caracas, 9 de abril de 2021.

Génie la loca


Génie la loca (1976) es una novela de la escritora francesa, de origen italiano, Inés Cagnati (1937-2007).

La edición que leo de Génie la loca fue editada por Errata naturae en agosto de 2019.

Cagnati creció en una región campesina en el suroeste de Francia donde sus padres eran agricultores. Lo anterior es importante para entender el contexto en el que se desarrolla esta hermosa pero, a su vez, triste novela la cual está cargada con descripciones de un hábitat netamente rural y, por otro lado, de una clara literariedad.

La novela se titula, efectivamente, Génie la loca pero bien se ha podido haber llamado Marie, la pequeña, es decir, el nombre de la hija de Eugénie a quien la mayoría llamaba Génie la loca.

En términos generales, la historia narra la etapa de la niñez-adolescencia de Marie quien vivía con su madre que había sido execrada de su familia (la más acaudala del pueblo) posterior a que cuando tenía 17 años quedó embarazada de un hombre del que se desconoce su nombre y, por ello, Génie se va a vivir a una zona alejada (y peligrosa) del pueblo.

Eugénie se convierte en una mujer que lo que hacía era trabajar y trabajar en granjas del pueblo sin recibir ningún salario a cambio. Sólo lo hacía por comida para ella y su hija.

Eugénie se convierte en una mujer callada, seria, como absorta en sí misma y cuya relación con su hija se basa en su cuido, en relación a su comida y vestimenta pero, a nivel verbal y sentimental la madre no demuestra cariño hacia Marie. Génie la loca está llena de frases cortas y secas que Eugénie le dirige a Marie para darle órdenes y alejarla de ella. Algo que destaca es que Eugénie siempre estuvo pendiente de que Marie estudiara, de que fuera al colegio.

Afortunadamente Marie entiende que su madre no está bien y que a pesar de la distancia que su madre impone, Marie siempre trata de estar cerca de ella. De hecho, un temor siempre presente en Marie es la posibilidad de que su madre se vaya y la abandone. Así, Marie prácticamente no perdía de vista a su madre.

En relación a los padres de Eugénie tenemos que su padre quiere a su hija y a su nieta, no obstante, su actitud es muy pasiva. Mientras que la madre de Eugénie la rechaza al igual que a Marie.

La novela narra un duro episodio donde Marie es violada por un albañil llamado Ernest. Marie no le cuenta esta experiencia a nadie.

Hacia el final de la novela, un granjero del pueblo  (Antonie) le pide a Eugénie que se vaya a vivir con él para que realice las labores de su hogar y de su granja. Eugénie le pone como condición que Marie vaya a estudiar a un internado.

En un período de vacaciones, Marie regresa con su madre y la encuentra mejor, emocionalmente mejor, como menos vacía. Se entera que su madre y Antonie se han casado y que su madre está embarazada. Marie no puede evitar pensar que por vez primera percibe que su madre está “alegre”. Posteriormente Eugénie da a luz a un niño al que llaman Louis. Marie desarrolla un gran amor por Louis. Sin embargo, con apenas unos meses, Louis muere en un extraño episodio posterior a que Marie lo lleva con ella a casa de su abuelo materno que estaba agonizando. Al parecer, la muerte de Louis se debe a que los primos de Marie, que estaban donde los abuelos, le dan de  beber al niño una fuerte cantidad de licor. El niño no logra recuperarse de eso y fallece el mismo día que el padre de Eugénie. Este hecho, la muerte de Louis, lleva a Eugénie al suicidio. 

El tema de la muerte no le resultaba extraño a Marie. Había conocido a un joven llamado Pierre que siempre le prometía llevarla a conocer el sitio donde había nacido:

“- Te llevaré lejos, adonde nací, a la sombra azul de las playas, a las dulces islas de franchipanes. Te llevaré lejos, a los confines de los desiertos; y los chacales acudirán y llorarán a la luna. Entre la arena y la luna, las noches estarán llenas del llanto…” (44).

Al poco tiempo, Pierre muere en un accidente de avión.

Vale destacar que, poco antes de que Marie se marchara al internado, le pregunta a su madre que quién es su padre. Eugénie no quiere responderle pero, ante la insistencia de Marie, su madre le confiesa que es Ernest, el albañil, es decir, el hombre que la había violado fue su mismo padre.

Con Génie la loca, Inés Cagnati ganó el premio Deux Magots 1977. Dicho premio es uno de los principales premios literarios de Francia.

Una nota que leo en Google sobre Génie la loca señala “… este libro ha sido considerado como una de las cumbres de la literatura francesa posterior a la Segunda Guerra Mundial”.


Escrito y publicado por Libia Kancev

Caracas, 9 de abril de 2021.

 

 

  

martes, 9 de marzo de 2021

Mis primeras cuatro lecturas de 2021


“Entonces no sabía lo que ahora sé: que al escribir también me escribía” (pág. 7)

 

Recuerdos del futuro

Recuerdos del futuro (Seix Barral, 2da. Edición, 2019) es la primera novela que leo de la escritora norteamericana, de origen noruego, Siri Hustvedt (Northfield, Minnesota, 1955). Esta novela llegó a mis manos a través de un préstamo que me hizo una amiga amante de la literatura. Ella misma, en 2019, me había hecho saber que, con Recuerdos del futuro, Hustvedt había ganado el Premio Princesa de Asturias de las Letras. Cuando me lo dio me dijo “léelo y luego me lo explicas”, recalcó que no lo había entendido.

Para mí, Recuerdos del futuro es una forma de explicar cómo se escribe una novela sin decir, para nada, que se trata de eso. Afirmo lo anterior porque la joven protagonista (la misma Siri, a quien llamaban sus amigos Minnesota) nos narra lo que hizo en el año de 1978 cuando se trasladó fuera de su ciudad natal decidida a tomarse un año para escribir.

“Hace años dejé las extensas llanuras de la Minnesota rural para dirigirme a la isla de Manhattan en busca del héroe de mi primera novela. Cuando llegué allí, en agosto de 1978, más que un personaje era una posibilidad rítmica, una criatura embrionaria de mi imaginación percibida como una serie de compases métricos que se aceleraban o ralentizaban con mis pasos al recorrer las calles de la ciudad. Creo que esperaba descubrirme a mi misma en él, demostrar que ambos éramos dignos de cualquier historia que pudiera salirnos al encuentro.” (pág. 7).

Así escribe, por retazos, su propia vida e historias que intentaba hilar dejándolas plasmadas en un cuaderno. El cuaderno se le extravía y años después lo encuentra. Nos escribe desde el presente sobre el pasado, así que el título resulta una suerte de oxímoron porque  ¿cómo se pueden tener recuerdos del futuro, recuerdos de algo que no ha sucedido?

La novela, inicialmente, puede hacerse algo incomprensible pero a medida que avanzamos se va haciendo más coherente e inteligente porque, sin duda Siri  Hustvedt es una escritora inteligente y su novela también lo es. El manejo que hace de la transposición del tiempo es muy acertado sin llegar a caer en exageraciones que le impriman un aire de confusión. Insisto, el tema global es cómo escribir una novela, la importancia de la imaginación, de los ritmos de la escritura, de tomar apuntes, por ejemplo. Otros temas incluyen la psicosis, la magia, el feminismo, la sexualidad, el psicoanálisis, la amistad, los procesos de deducciones o conjeturas.

Sin duda, Recuerdos del futuro es una hermosa y singular novela que volvería a releer con la seguridad de que obtendría de ella un conocimiento más profundo.

Vale destacar que Siri  Hustvedt es esposa del conocido escritor, también norteamericano, Paul Auster Newark, Nueva Jersey, 1947) del cual he leído múltiples novelas. La más reciente 4,3,2,1 (2017).

 

Javier Marías

Berta Isla

Berta Isla puede ser el nombre de alguna mujer española o de otro país. Isla, al parecer, es un apellido común en España pero Berta Isla (Alfaguara, 2017) es el título de la novela más reciente del excelente escritor Javier Marías (Madrid, 1951).

En este mes de marzo de este año, será publicada la segunda parte de Berta Isla, titulada Tomás Nevinson.

Berta Isla se trata de una novela interesante: por un lado se narra la experiencia de un hombre, Tomás Nevinson, español pero educado en Inglaterra, en Oxford específicamente, a quien, a través de una farsa le tuercen la vida para hacerlo formar parte de los servicios secretos de Reino Unido. Ello lo transforma, literalmente, en alguien muy distinto al que, con seguridad, estaba destinado a ser, tanto física como espiritualmente. Incluso se le llega a dar por muerto tanto en España como en Inglaterra, hasta que, después de doce años de ausencia, se le autoriza a regresar a Madrid. Antes de ello, Tomás se entera de que el motivo que lo llevó a aceptar el trabajo, la posibilidad de ser sometido a un juicio y a una sentencia de encarcelamiento por el asesinato de una joven con la que salía esporádicamente, había sido falso. La joven no había muerto, al menos cuando se le hizo creer a Tomás.

Tomás Nevinson había sido el novio adolescente y luego el esposo de Berta Isla, con la que llega a tener dos hijos, Guillermo y Elisa. Casi al final de la novela sabemos que llega a tener otra hija, Val, con la mujer con quien vive durante los años en los que se suponía que estaba muerto.

Por otro lado (y en conjunto) está la historia de Berta, quien, desde que conoce a Tomás, en sus años juveniles, sabe que se casarán, que formarán una familia. Berta es egresada de la Universidad Complutense de Madrid. Lo que nunca imaginó fue la vida a la que tuvo que acceder Tomás y que lo obligaba a pasar muchos períodos de tiempo fuera de España. Pero no sólo se trataba de sus ausencias, también de lo peligroso de su trabajo y del hecho de que no podía revelarle a Berta la naturaleza de lo que hacía lo que no impide que ella lo vaya descubriendo paulatinamente.

Berta hace lo posible por respetar lo que le dice Tomás, no preguntar. Ella lo intenta, sin embargo, en algunos momentos le recrimina duramente que haya aceptado ese trabajo, no sólo por lo que significaba para ellos como pareja y familia sino moralmente, lo que significa el trabajo de espía, de hacerse pasar por otros, engañar, embaucar y hasta matar si era el caso.

Lo cierto es que después de doce años de ausencia, cuando Berta se creía viuda y sus hijos huérfanos, Tomás regresó a Madrid y, a medida que fue pasando el tiempo, fueron retomando sus vidas.

Como escribí antes, Berta Isla es una novela interesante que cumple entre otras, la función de instruir, de distraer, de narrar una historia que se queda en el pensamiento, que estimula a la reflexión. Si tengo algo que objetarle, diría que Marías nos ha podido haber dicho lo mismo en menos páginas. He leído otras novelas largas de él (también muchas cortas). Es claro que tiene una tendencia a reiterar ideas, a repetir, lo que, en un principio y, como lectora, me parecía positivo porque no había necesidad de releer. Con Berta Isla, por primera vez sentí que no era necesario.

Ojalá que más temprano que tarde pueda leer la continuación de Berta Isla.

 

Alegría

“Podemos cambiar el pasado en la imaginación, suspender posibilidades durante un par de minutos, hasta que caemos en la cuenta de la banalidad de esos ejercicios mentales. que acaban en ocio que duele. No podemos cambiar nada, y esos ejercicios proceden de nuestra inmadurez. Hay que aceptar adonde hemos llegado en la vida, al lugar que sea. Hay que aceptar las responsabilidades” (pág. 123).

Alegría (Editorial Planeta, 2019) es la novela que comencé a leer el 21 de enero de 2021, después de concluir la lectura de Berta Isla. La finalicé el 31 de enero.

Su autor es el escritor, también español, Manuel Vilas (Barbastro, Huesca, 1962). En la portada de esta novela se señala que fue finalista del Premio Planeta 2019. Recordemos que la novela ganadora de dicho premio en 2019 fue Terra Alta de Javier Cercas.

El primer párrafo de Alegría dice así:

“Todo aquello que amamos y perdimos, que amamos muchísimo, que amamos sin saber que un día nos sería hurtado, todo aquello que, tras su pérdida, no pudo destruirnos, y bien que insistió con fuerzas sobrenaturales y buscó nuestra ruina con crueldad y empeño, acaba, tarde o temprano, convertido en alegría” (pág.9).

Este párrafo ha podido haber constituido el preludio de una muy buena novela, sin embargo, Alegría, es la historia de la vida de un escritor depresivo, aferrado a la figura y enseñanzas de sus padres ya fallecidos, tanto así que puede considerarse como algo patológico. No pienso que se trate de una mala novela en cuanto a su estructura sino que se trata de una vida triste, carente de cualquier nivel de independencia. El narrador, quien es un escritor que ha sido premiado, viaja con mucha frecuencia como forma de contrarrestar su depresión. Los cuartos de hoteles son un espacio para la escritura, para el recuerdo continuo y feroz de sus padres. También incluye a sus hijos, producto de su primer matrimonio, como una forma de esperanza de su permanencia después de su muerte.

No dejo de pensar que me resulta sorprendente que alguien deprimido haya podido escribir una novela de 351 páginas porque la depresión es una enfermedad que resulta abatidora, una enfermedad donde reina el desgano para hacer cualquier cosa.

Algo curioso que me ocurrió con esta novela fue que aunque leí diariamente, sentía que no avanzaba en su lectura. Los diez días que empleé en leerla me parecieron eternos.

 Días sin ti

“…solía decir que las piedras están ahí para tropezar con ellas, no para hacernos cambiar de camino” (pág. 215).

Se trata de la primera novela de Elvira Sastre (1992, Segovia, España),  ganadora del Premio Biblioteca Breve 2019. Días sin ti está precedida por 5 títulos de poesía de la autora.

Días sin ti intercala dos historias: la de una abuela (Dora)  y su nieto que tuvieron una relación muy estrecha. La abuela, maestra de ocupación, se enamora (se enamoran) de un alumno suyo que había nacido en Cuba. Esta relación fue mal vista y hace que ellos decidan irse a vivir a otro pueblo de España, se casan, tienen un hijo y Gael (el esposo) muere dentro del marco de la guerra civil española, tema que tiene un papel muy importante dentro de la novela. La abuela nunca vuelve a casarse y su vida gira alrededor de su amado Gael, de su hijo y de su nieto (Gael).

Por otra parte, está la vida de Gael, nombre otorgado en honor a su abuelo. Es un joven que se gradúa en Bellas Artes para luego dedicarse específicamente a la escultura para la cual tenía gran talento. Vive una intensa experiencia amorosa que, cuando termina, lo hace caer en un fuerte estado de tristeza pero lo supera y en esa superación tuvo mucho que ver la experiencia de vida que compartió con su abuela.

Pienso que Días sin ti es una novela bien escrita. Para ser la primera novela de Elvira Sastre, maneja e intercala, satisfactoriamente, los diversos tiempos, en este caso, el tiempo vivido por la abuela y el de Gael quien se convirtió en un escultor de cierta fama y parece encontrar, al final de la novela, un nuevo amor que resulta que no era tan nuevo pues se trata de una compañera de escuela cuando eran adolescentes.

 

Escrito y publicado por Libia Kancev

Caracas, 9 de marzo de 2021.

  

martes, 20 de octubre de 2020

Tres novelas del 2019

 Tus pasos en la escalera


      
Antonio Muñoz Molina


“La memoria es menos fiable de lo que parece” (p. 47).

“Para ser íntegro de verdad me habría hecho falta una fuerza de carácter de la que tal habría sido capaz si en momentos cruciales no me la hubiera vetado la cobardía. Hice cosas indignas en defensa de intereses en los que no creía y de ventajas profesionales o beneficios presuntos que ni siquiera pagaban con holgura la bajeza” (p. 151).

 

Tus pasos en la escalera: es la más reciente novela del escritor español Antonio Muñoz Molina (Jaén, España, 1956).  Publicada en 2019 por la editorial Seix Barral.

La lectura de esta novela me mantuvo, durante prácticamente toda su lectura, en un estado de incertidumbre que vino a resolverse en las últimas cinco ó seis páginas. La novela trata de un hombre (llamado Bruno) que se halla en Lisboa, donde, después de haber alquilado un apartamento con su pareja Cecilia, se dedica él a acondicionarlo de la manera más similar posible al apartamento donde ellos vivían en la ciudad de Nueva York antes de que ella llegara a Lisboa. Durante su estancia en Nueva York ellos habían vivido la experiencia del atentado terrorista de Las Torres Gemelas en septiembre de 2001.

Bruno había perdido su empleo y Cecilia trabajaba en un prestigioso laboratorio donde experimentaba con ratones sobre la memoria y el miedo. A ella le sobraban ofertas de empleo en diversos laboratorios a nivel mundial.

La  frase que inicia la novela es aquella donde Bruno señala “Me he instalado en esta ciudad para esperar en ella el fin del mundo” (pág. 9) de la cual deducimos que se halla en las medianías o postrimerías de su vida.

Tus pasos en la escalera trata diversos tópicos, entre ellos, el de la espera, en este caso la espera de un hombre por su mujer. Esa espera está llena de recuerdos pero también y, en muchos momentos, el protagonista parece estar desubicado, sin saber dónde se encuentra; se hace mención de la importancia del tema de los libros y la lectura (y su relación con la espera). “La lectura es compatible con la espera. Leer es una vagancia sin monotonía” (61). También se habla de la ciudad de Lisboa con su río Tajo.

La incertidumbre de esta novela es tal que llega un momento que uno desea que Cecilia llegue a Lisboa de una vez. No obstante, al final nos enteramos que Cecilia no iba para Lisboa, que nunca estuvo de acuerdo con Bruno en irse a vivir para allá, que la pareja tenía problemas importantes que denotan que toda la actitud y el proceder de Bruno no estaban basados en la realidad. Ella, en un mensaje telefónico, le recrimina que nunca supo por qué lo habían despedido de su trabajo, que había descubierto que no iba a las citas que tenía pautadas con un psiquiatra y que desechaba los medicamentos que le habían indicado.

En las últimas hojas de la novela, parece que Bruno escucha unos pasos en la escalera pero, definitivamente, no son los de Cecilia.


Tiempos recios



Tiempos recios (2019) es la más reciente novela del escritor peruano-español y Premio Nobel de Literatura (2010), Mario Vargas Llosa (Perú, 1936).

Cuando escuché hablar de Tiempos recios por vez primera, me la habían presentado como una novela que para nada había gustado a quien me hacía el comentario y que fue quien me la prestó.

Tiempos recios me parece una novela de sumo interés. Relata, en esencia, lo funesto que resultó el apoyo de la Agencia Central de Inteligencia (CÏA)  para la invasión de Guatemala en 1954 (liderada por el coronel Carlos Castillo Armas, 1914-1957) en contra del gobierno del también militar y político guatemalteco Jacobo Árbenz (1913-1971), que fue acusado por los gringos de querer imponer un gobierno comunista en su país con los peligros que ella implicaría para los norteamericanos.

Según lo que narra Vargas Llosa, lo expuesto por los gringos no era cierto sino que el gobierno de Ärbenz quería implantar una democracia en su país,  llevar a cabo una reforma agraria en beneficio de los más desfavorecidos e implementar medidas que, a todas luces, resultaban muy justas como era el hecho de que las compañías norteamericanas, dentro de las que resaltaba la United Fruit Company (conocida como La Frutera o El Pulpo) pagaran los impuestos respectivos. A la sazón, Guatemala era un país con un alto índice de pobreza y Ärbenz quería construir más escuelas y mejorar la calidad de vida de la población guatemalteca.

Afirma Vargas Llosa que, el apoyo de la CÏA, sin el que hubiera sido imposible la invasión a Guatemala, no sólo tuvo efectos funestos dentro de la misma Guatemala sino dentro de América Latina.

Resulta obvio que Tiempos recios  es una historia novelada donde hechos reales se mezclan con hecho ficticios. En ella, una vez más, Vargas Llosa demuestra su gran capacidad narrativa. Esta novela, de alguna u otra manera, me hizo recordar Conversación en la Catedral (1969) que leí recientemente y que catalogo, sencillamente, como extraordinaria.

En una crítica a Tiempos recios que escribió Fernando Mires en marzo de este año señala que Tiempos recios es “…seguramente una de las mejores novelas en su largo historial” (de Vargas Llosa).

 

Terra Alta


Javier Cercas


                                             “la mitad de un libro la pone el escritor, la otra mitad la pones tú” (p. 63).

Terra Alta, Premio Planeta 2019, es una novela de carácter policial escrita por Javier Cercas (España, 1962). También tiene un corte social ya que el protagonista, Melchor Marín es, en su adolescencia un joven drogadicto y alcohólico que deja los estudios y que, incluso, estuvo preso. Su madre era prostituta a pesar de lo cual trata de darle lo mejor a su hijo. Estando Melchor preso, su madre es brutalmente asesinada (asesinato que no recibe mayor investigación) lo que sirve de estímulo para que él estudie y se decida a ser policía, lo que finalmente logra. Melchor, después de matar a varias personas involucradas en un atentado terrorista, es enviado, para su protección, a trabajar en la comisaría de un pueblo llamado Terra Alta. Allí ocurre el espantoso asesinato de una pareja de ancianos (los Adell) que eran dueños de la más importante fábrica de Terra Alta. Al poco tiempo de iniciada la investigación, altos jefes policiales intentan dar por cerrado el caso pero Melchor sigue investigando lo que le cuesta la muerte de su esposa Olga. Al final, Melchor resuelve el caso que había sido planificado desde Méjico y donde estuvo involucrado un policía que había sido su mejor amigo y el yerno de los ancianos.

Aunque posterior a la resolución del caso, a Melchor le ofrecen trabajar donde él quiera, decide regresar con su pequeña hija Cosette y vivir en Terra Alta para mantener vivo el recuerdo de su esposa Olga.

Terra Alta posee una intertextualidad interesante donde se incluye a Los Miserables (1862) de Víctor Hugo, El tambor de hojalata (1959) de Günter Grass, Las ilusiones perdidas (1836 - 1843) de Honoré de Balzac, Historia de dos ciudades (1859) de Charles Dickens, El extranjero (1942) de Albert Camus y El Dr. Zhivago (1957) de Boris Pasternak.

Terra Alta, es una novela interesante que permite pasar un buen rato con su lectura, no obstante, a mi entender, Cercas tiene novelas anteriores que han resultado más interesantes para mí.


Escrito y publicado por Libia Kancev

Caracas, 20 de octubre de 2020.