martes, 9 de marzo de 2021

Mis primeras cuatro lecturas de 2021


“Entonces no sabía lo que ahora sé: que al escribir también me escribía” (pág. 7)

 

Recuerdos del futuro

Recuerdos del futuro (Seix Barral, 2da. Edición, 2019) es la primera novela que leo de la escritora norteamericana, de origen noruego, Siri Hustvedt (Northfield, Minnesota, 1955). Esta novela llegó a mis manos a través de un préstamo que me hizo una amiga amante de la literatura. Ella misma, en 2019, me había hecho saber que, con Recuerdos del futuro, Hustvedt había ganado el Premio Princesa de Asturias de las Letras. Cuando me lo dio me dijo “léelo y luego me lo explicas”, recalcó que no lo había entendido.

Para mí, Recuerdos del futuro es una forma de explicar cómo se escribe una novela sin decir, para nada, que se trata de eso. Afirmo lo anterior porque la joven protagonista (la misma Siri, a quien llamaban sus amigos Minnesota) nos narra lo que hizo en el año de 1978 cuando se trasladó fuera de su ciudad natal decidida a tomarse un año para escribir.

“Hace años dejé las extensas llanuras de la Minnesota rural para dirigirme a la isla de Manhattan en busca del héroe de mi primera novela. Cuando llegué allí, en agosto de 1978, más que un personaje era una posibilidad rítmica, una criatura embrionaria de mi imaginación percibida como una serie de compases métricos que se aceleraban o ralentizaban con mis pasos al recorrer las calles de la ciudad. Creo que esperaba descubrirme a mi misma en él, demostrar que ambos éramos dignos de cualquier historia que pudiera salirnos al encuentro.” (pág. 7).

Así escribe, por retazos, su propia vida e historias que intentaba hilar dejándolas plasmadas en un cuaderno. El cuaderno se le extravía y años después lo encuentra. Nos escribe desde el presente sobre el pasado, así que el título resulta una suerte de oxímoron porque  ¿cómo se pueden tener recuerdos del futuro, recuerdos de algo que no ha sucedido?

La novela, inicialmente, puede hacerse algo incomprensible pero a medida que avanzamos se va haciendo más coherente e inteligente porque, sin duda Siri  Hustvedt es una escritora inteligente y su novela también lo es. El manejo que hace de la transposición del tiempo es muy acertado sin llegar a caer en exageraciones que le impriman un aire de confusión. Insisto, el tema global es cómo escribir una novela, la importancia de la imaginación, de los ritmos de la escritura, de tomar apuntes, por ejemplo. Otros temas incluyen la psicosis, la magia, el feminismo, la sexualidad, el psicoanálisis, la amistad, los procesos de deducciones o conjeturas.

Sin duda, Recuerdos del futuro es una hermosa y singular novela que volvería a releer con la seguridad de que obtendría de ella un conocimiento más profundo.

Vale destacar que Siri  Hustvedt es esposa del conocido escritor, también norteamericano, Paul Auster Newark, Nueva Jersey, 1947) del cual he leído múltiples novelas. La más reciente 4,3,2,1 (2017).

 

Javier Marías

Berta Isla

Berta Isla puede ser el nombre de alguna mujer española o de otro país. Isla, al parecer, es un apellido común en España pero Berta Isla (Alfaguara, 2017) es el título de la novela más reciente del excelente escritor Javier Marías (Madrid, 1951).

En este mes de marzo de este año, será publicada la segunda parte de Berta Isla, titulada Tomás Nevinson.

Berta Isla se trata de una novela interesante: por un lado se narra la experiencia de un hombre, Tomás Nevinson, español pero educado en Inglaterra, en Oxford específicamente, a quien, a través de una farsa le tuercen la vida para hacerlo formar parte de los servicios secretos de Reino Unido. Ello lo transforma, literalmente, en alguien muy distinto al que, con seguridad, estaba destinado a ser, tanto física como espiritualmente. Incluso se le llega a dar por muerto tanto en España como en Inglaterra, hasta que, después de doce años de ausencia, se le autoriza a regresar a Madrid. Antes de ello, Tomás se entera de que el motivo que lo llevó a aceptar el trabajo, la posibilidad de ser sometido a un juicio y a una sentencia de encarcelamiento por el asesinato de una joven con la que salía esporádicamente, había sido falso. La joven no había muerto, al menos cuando se le hizo creer a Tomás.

Tomás Nevinson había sido el novio adolescente y luego el esposo de Berta Isla, con la que llega a tener dos hijos, Guillermo y Elisa. Casi al final de la novela sabemos que llega a tener otra hija, Val, con la mujer con quien vive durante los años en los que se suponía que estaba muerto.

Por otro lado (y en conjunto) está la historia de Berta, quien, desde que conoce a Tomás, en sus años juveniles, sabe que se casarán, que formarán una familia. Berta es egresada de la Universidad Complutense de Madrid. Lo que nunca imaginó fue la vida a la que tuvo que acceder Tomás y que lo obligaba a pasar muchos períodos de tiempo fuera de España. Pero no sólo se trataba de sus ausencias, también de lo peligroso de su trabajo y del hecho de que no podía revelarle a Berta la naturaleza de lo que hacía lo que no impide que ella lo vaya descubriendo paulatinamente.

Berta hace lo posible por respetar lo que le dice Tomás, no preguntar. Ella lo intenta, sin embargo, en algunos momentos le recrimina duramente que haya aceptado ese trabajo, no sólo por lo que significaba para ellos como pareja y familia sino moralmente, lo que significa el trabajo de espía, de hacerse pasar por otros, engañar, embaucar y hasta matar si era el caso.

Lo cierto es que después de doce años de ausencia, cuando Berta se creía viuda y sus hijos huérfanos, Tomás regresó a Madrid y, a medida que fue pasando el tiempo, fueron retomando sus vidas.

Como escribí antes, Berta Isla es una novela interesante que cumple entre otras, la función de instruir, de distraer, de narrar una historia que se queda en el pensamiento, que estimula a la reflexión. Si tengo algo que objetarle, diría que Marías nos ha podido haber dicho lo mismo en menos páginas. He leído otras novelas largas de él (también muchas cortas). Es claro que tiene una tendencia a reiterar ideas, a repetir, lo que, en un principio y, como lectora, me parecía positivo porque no había necesidad de releer. Con Berta Isla, por primera vez sentí que no era necesario.

Ojalá que más temprano que tarde pueda leer la continuación de Berta Isla.

 

Alegría

“Podemos cambiar el pasado en la imaginación, suspender posibilidades durante un par de minutos, hasta que caemos en la cuenta de la banalidad de esos ejercicios mentales. que acaban en ocio que duele. No podemos cambiar nada, y esos ejercicios proceden de nuestra inmadurez. Hay que aceptar adonde hemos llegado en la vida, al lugar que sea. Hay que aceptar las responsabilidades” (pág. 123).

Alegría (Editorial Planeta, 2019) es la novela que comencé a leer el 21 de enero de 2021, después de concluir la lectura de Berta Isla. La finalicé el 31 de enero.

Su autor es el escritor, también español, Manuel Vilas (Barbastro, Huesca, 1962). En la portada de esta novela se señala que fue finalista del Premio Planeta 2019. Recordemos que la novela ganadora de dicho premio en 2019 fue Terra Alta de Javier Cercas.

El primer párrafo de Alegría dice así:

“Todo aquello que amamos y perdimos, que amamos muchísimo, que amamos sin saber que un día nos sería hurtado, todo aquello que, tras su pérdida, no pudo destruirnos, y bien que insistió con fuerzas sobrenaturales y buscó nuestra ruina con crueldad y empeño, acaba, tarde o temprano, convertido en alegría” (pág.9).

Este párrafo ha podido haber constituido el preludio de una muy buena novela, sin embargo, Alegría, es la historia de la vida de un escritor depresivo, aferrado a la figura y enseñanzas de sus padres ya fallecidos, tanto así que puede considerarse como algo patológico. No pienso que se trate de una mala novela en cuanto a su estructura sino que se trata de una vida triste, carente de cualquier nivel de independencia. El narrador, quien es un escritor que ha sido premiado, viaja con mucha frecuencia como forma de contrarrestar su depresión. Los cuartos de hoteles son un espacio para la escritura, para el recuerdo continuo y feroz de sus padres. También incluye a sus hijos, producto de su primer matrimonio, como una forma de esperanza de su permanencia después de su muerte.

No dejo de pensar que me resulta sorprendente que alguien deprimido haya podido escribir una novela de 351 páginas porque la depresión es una enfermedad que resulta abatidora, una enfermedad donde reina el desgano para hacer cualquier cosa.

Algo curioso que me ocurrió con esta novela fue que aunque leí diariamente, sentía que no avanzaba en su lectura. Los diez días que empleé en leerla me parecieron eternos.

 Días sin ti

“…solía decir que las piedras están ahí para tropezar con ellas, no para hacernos cambiar de camino” (pág. 215).

Se trata de la primera novela de Elvira Sastre (1992, Segovia, España),  ganadora del Premio Biblioteca Breve 2019. Días sin ti está precedida por 5 títulos de poesía de la autora.

Días sin ti intercala dos historias: la de una abuela (Dora)  y su nieto que tuvieron una relación muy estrecha. La abuela, maestra de ocupación, se enamora (se enamoran) de un alumno suyo que había nacido en Cuba. Esta relación fue mal vista y hace que ellos decidan irse a vivir a otro pueblo de España, se casan, tienen un hijo y Gael (el esposo) muere dentro del marco de la guerra civil española, tema que tiene un papel muy importante dentro de la novela. La abuela nunca vuelve a casarse y su vida gira alrededor de su amado Gael, de su hijo y de su nieto (Gael).

Por otra parte, está la vida de Gael, nombre otorgado en honor a su abuelo. Es un joven que se gradúa en Bellas Artes para luego dedicarse específicamente a la escultura para la cual tenía gran talento. Vive una intensa experiencia amorosa que, cuando termina, lo hace caer en un fuerte estado de tristeza pero lo supera y en esa superación tuvo mucho que ver la experiencia de vida que compartió con su abuela.

Pienso que Días sin ti es una novela bien escrita. Para ser la primera novela de Elvira Sastre, maneja e intercala, satisfactoriamente, los diversos tiempos, en este caso, el tiempo vivido por la abuela y el de Gael quien se convirtió en un escultor de cierta fama y parece encontrar, al final de la novela, un nuevo amor que resulta que no era tan nuevo pues se trata de una compañera de escuela cuando eran adolescentes.

 

Escrito y publicado por Libia Kancev

Caracas, 9 de marzo de 2021.

  

martes, 20 de octubre de 2020

Tres novelas del 2019

 Tus pasos en la escalera


      
Antonio Muñoz Molina


“La memoria es menos fiable de lo que parece” (p. 47).

“Para ser íntegro de verdad me habría hecho falta una fuerza de carácter de la que tal habría sido capaz si en momentos cruciales no me la hubiera vetado la cobardía. Hice cosas indignas en defensa de intereses en los que no creía y de ventajas profesionales o beneficios presuntos que ni siquiera pagaban con holgura la bajeza” (p. 151).

 

Tus pasos en la escalera: es la más reciente novela del escritor español Antonio Muñoz Molina (Jaén, España, 1956).  Publicada en 2019 por la editorial Seix Barral.

La lectura de esta novela me mantuvo, durante prácticamente toda su lectura, en un estado de incertidumbre que vino a resolverse en las últimas cinco ó seis páginas. La novela trata de un hombre (llamado Bruno) que se halla en Lisboa, donde, después de haber alquilado un apartamento con su pareja Cecilia, se dedica él a acondicionarlo de la manera más similar posible al apartamento donde ellos vivían en la ciudad de Nueva York antes de que ella llegara a Lisboa. Durante su estancia en Nueva York ellos habían vivido la experiencia del atentado terrorista de Las Torres Gemelas en septiembre de 2001.

Bruno había perdido su empleo y Cecilia trabajaba en un prestigioso laboratorio donde experimentaba con ratones sobre la memoria y el miedo. A ella le sobraban ofertas de empleo en diversos laboratorios a nivel mundial.

La  frase que inicia la novela es aquella donde Bruno señala “Me he instalado en esta ciudad para esperar en ella el fin del mundo” (pág. 9) de la cual deducimos que se halla en las medianías o postrimerías de su vida.

Tus pasos en la escalera trata diversos tópicos, entre ellos, el de la espera, en este caso la espera de un hombre por su mujer. Esa espera está llena de recuerdos pero también y, en muchos momentos, el protagonista parece estar desubicado, sin saber dónde se encuentra; se hace mención de la importancia del tema de los libros y la lectura (y su relación con la espera). “La lectura es compatible con la espera. Leer es una vagancia sin monotonía” (61). También se habla de la ciudad de Lisboa con su río Tajo.

La incertidumbre de esta novela es tal que llega un momento que uno desea que Cecilia llegue a Lisboa de una vez. No obstante, al final nos enteramos que Cecilia no iba para Lisboa, que nunca estuvo de acuerdo con Bruno en irse a vivir para allá, que la pareja tenía problemas importantes que denotan que toda la actitud y el proceder de Bruno no estaban basados en la realidad. Ella, en un mensaje telefónico, le recrimina que nunca supo por qué lo habían despedido de su trabajo, que había descubierto que no iba a las citas que tenía pautadas con un psiquiatra y que desechaba los medicamentos que le habían indicado.

En las últimas hojas de la novela, parece que Bruno escucha unos pasos en la escalera pero, definitivamente, no son los de Cecilia.


Tiempos recios



Tiempos recios (2019) es la más reciente novela del escritor peruano-español y Premio Nobel de Literatura (2010), Mario Vargas Llosa (Perú, 1936).

Cuando escuché hablar de Tiempos recios por vez primera, me la habían presentado como una novela que para nada había gustado a quien me hacía el comentario y que fue quien me la prestó.

Tiempos recios me parece una novela de sumo interés. Relata, en esencia, lo funesto que resultó el apoyo de la Agencia Central de Inteligencia (CÏA)  para la invasión de Guatemala en 1954 (liderada por el coronel Carlos Castillo Armas, 1914-1957) en contra del gobierno del también militar y político guatemalteco Jacobo Árbenz (1913-1971), que fue acusado por los gringos de querer imponer un gobierno comunista en su país con los peligros que ella implicaría para los norteamericanos.

Según lo que narra Vargas Llosa, lo expuesto por los gringos no era cierto sino que el gobierno de Ärbenz quería implantar una democracia en su país,  llevar a cabo una reforma agraria en beneficio de los más desfavorecidos e implementar medidas que, a todas luces, resultaban muy justas como era el hecho de que las compañías norteamericanas, dentro de las que resaltaba la United Fruit Company (conocida como La Frutera o El Pulpo) pagaran los impuestos respectivos. A la sazón, Guatemala era un país con un alto índice de pobreza y Ärbenz quería construir más escuelas y mejorar la calidad de vida de la población guatemalteca.

Afirma Vargas Llosa que, el apoyo de la CÏA, sin el que hubiera sido imposible la invasión a Guatemala, no sólo tuvo efectos funestos dentro de la misma Guatemala sino dentro de América Latina.

Resulta obvio que Tiempos recios  es una historia novelada donde hechos reales se mezclan con hecho ficticios. En ella, una vez más, Vargas Llosa demuestra su gran capacidad narrativa. Esta novela, de alguna u otra manera, me hizo recordar Conversación en la Catedral (1969) que leí recientemente y que catalogo, sencillamente, como extraordinaria.

En una crítica a Tiempos recios que escribió Fernando Mires en marzo de este año señala que Tiempos recios es “…seguramente una de las mejores novelas en su largo historial” (de Vargas Llosa).

 

Terra Alta


Javier Cercas


                                             “la mitad de un libro la pone el escritor, la otra mitad la pones tú” (p. 63).

Terra Alta, Premio Planeta 2019, es una novela de carácter policial escrita por Javier Cercas (España, 1962). También tiene un corte social ya que el protagonista, Melchor Marín es, en su adolescencia un joven drogadicto y alcohólico que deja los estudios y que, incluso, estuvo preso. Su madre era prostituta a pesar de lo cual trata de darle lo mejor a su hijo. Estando Melchor preso, su madre es brutalmente asesinada (asesinato que no recibe mayor investigación) lo que sirve de estímulo para que él estudie y se decida a ser policía, lo que finalmente logra. Melchor, después de matar a varias personas involucradas en un atentado terrorista, es enviado, para su protección, a trabajar en la comisaría de un pueblo llamado Terra Alta. Allí ocurre el espantoso asesinato de una pareja de ancianos (los Adell) que eran dueños de la más importante fábrica de Terra Alta. Al poco tiempo de iniciada la investigación, altos jefes policiales intentan dar por cerrado el caso pero Melchor sigue investigando lo que le cuesta la muerte de su esposa Olga. Al final, Melchor resuelve el caso que había sido planificado desde Méjico y donde estuvo involucrado un policía que había sido su mejor amigo y el yerno de los ancianos.

Aunque posterior a la resolución del caso, a Melchor le ofrecen trabajar donde él quiera, decide regresar con su pequeña hija Cosette y vivir en Terra Alta para mantener vivo el recuerdo de su esposa Olga.

Terra Alta posee una intertextualidad interesante donde se incluye a Los Miserables (1862) de Víctor Hugo, El tambor de hojalata (1959) de Günter Grass, Las ilusiones perdidas (1836 - 1843) de Honoré de Balzac, Historia de dos ciudades (1859) de Charles Dickens, El extranjero (1942) de Albert Camus y El Dr. Zhivago (1957) de Boris Pasternak.

Terra Alta, es una novela interesante que permite pasar un buen rato con su lectura, no obstante, a mi entender, Cercas tiene novelas anteriores que han resultado más interesantes para mí.


Escrito y publicado por Libia Kancev

Caracas, 20 de octubre de 2020.

 

 

viernes, 16 de octubre de 2020

Los enamoramientos de Javier Marías.




“a contar lo que nos ocurre –la manera más eficaz y drástica de involucrar-…”

“Es otro de los inconvenientes de padecer una desgracia: al que la sufre los efectos le duran mucho más de lo que dura la paciencia de quienes se muestran dispuestos a escucharlo y acompañarlo, la incondicionalidad nunca es muy larga si se tiñe de monotonía. Y así, tarde o temprano, la persona triste se queda sola cuando aún no ha terminado su duelo o ya no se le consiente hablar más de lo que todavía es su único mundo, porque ese mundo de congoja resulta insoportable y ahuyenta.” (pág. 85).

“…´Tal como han ido las cosas, debe de estar revolviéndose en su tumba´, sin aceptar del todo que nadie levanta la cabeza nunca ni se revuelve en su tumba ni se entera de lo que pasa en cuanto expira. Es como pensar que quien aún no ha nacido le pudiera importar lo que sucede en el mundo, más o menos. A quien todavía no existe le es todo tan indiferente, por fuerza, como al que ya se ha muerto. Ninguno de los dos es nada, ninguno posee conciencia, el primero no puede ni presentir su vida, el segundo no está capacitado para recordarla, como si no la hubiera tenido. Están en el mismo plano, es decir, no están ni saben, aunque nos cueste admitirlo…” (pág. 124).

“Es una novela, y lo que ocurre en ellas da lo mismo y se olvida, una vez terminadas. Lo interesante son las posibilidades e ideas que nos inoculan  y traen a través de sus casos imaginarios, se nos quedan con mayor nitidez que los sucesos reales y los tenemos más en cuenta”. (pág. 166).

“…es increíble que tras tantos siglos de incesantes charlas entre las personas no podamos saber cuándo se nos dice la verdad. ´Sí´, se nos dice, y siempre puede ser ´No´. ´No´, se nos dice y siempre puede ser ´Sí´. Ni siquiera la ciencia ni los infinitos avances técnicos nos permiten averiguarlo, no con seguridad”. (pág. 235).

 

Se trata de una excelente novela en la cual un hombre es asesinado (Miguel). Una mujer, la protagonista principal, María Dolz, conocía de vista al hombre asesinado y a su esposa Luisa. Un día habla con la viuda quien se encontraba, auténticamente, en un estado de desolación. Ese mismo día conocerá a Javier Díaz Varela el mejor amigo del hombre asesinado y, del cual ella se enamora.

María parece descubrir que el autor intelectual de la muerte de Miguel fue su amigo Javier el cual se hallaba enamorado de Luisa y que el asesinato tuvo este motivo.

No obstante, lo señalado en el párrafo previo no queda claro pues Javier le cuenta a María que Miguel le había confesado que le diagnosticaron un cáncer avanzado, que tenía una esperanza de vida muy corta y que el final sería muy catastrófico por lo cual le había pedido que lo ayudara a bien morir (sin que le contara detalles de cómo sería) y que después de ello no dejara sola ni a Luisa ni a sus hijos.

María reflexiona mucho sobre la situación. ¿Javier planeó la muerte de Miguel por piedad o por el amor que le tenía a Luisa? María decide quedarse callada aunque parece pensar que la segunda opción es la más probable así que ni le cuenta a Luisa ni va a la policía.  

Javier y Luisa quedan juntos.

Javier Marías demuestra con Los enamoramientos (2011), que y una vez más, se trata de un escritor de alta factura.

 

Escrito y publicado por Libia Kancev.

Caracas, 16 de octubre de 2020.

 

  

viernes, 28 de febrero de 2020

La hija de la española




     







“La Venezuela que yo echo de menos ya no existe”




Antes de leer La hija de la española (2019) me negué a conocer cualquier crítica sobre la misma, no quería tener ninguna influencia previa al respecto.

La autora de esta novela es la periodista venezolana, Karina Sainz Borgo (Caracas, 1982).

Cuando Anneris Tovar me prestó La hija de la española, que trajo de España, me dijo: “se lee rapidito” lo cual resultó cierto y creo que el motivo de ello es que la mayoría de los hechos narrados me son absolutamente conocidos, muchos de los cuales viví en persona, de otros me enteré a través de las redes sociales y hay otros que no pongo en duda por lo que ha sido lo que una vez fue llamada la “revolución bonita”. El calificativo de “bonita” se puede sustituir, sin dificultad, por el de macabra… Estoy segura que muchos habitantes del país pueden decir lo mismo que yo.

La hija de la española relata diversos hechos que han ocurrido en Venezuela en los últimos años como consecuencia de la llegada al poder del ya fallecido Hugo Chávez, al que, por cierto, Sainz Borgo no llega a mencionar en ningún momento, cosa que no es necesaria para los que vivimos en Venezuela pero sí podría serlo para alguien que no tuviera mayor conocimiento de la situación política, social, económica y cultural que se vive en nuestro país.

La hija de la española narra los hechos que se sucedieron en Venezuela, en especial en el año 2017, cuando se daban protestas casi a diario en contra del gobierno, usualmente protagonizadas por jóvenes y por la policía o los militares, en especial, la Guardia Nacional, con un saldo nada despreciable de heridos y muertos. También la vivencia de los jóvenes que eran detenidos en la llamada La Tumba ubicada en Plaza Venezuela.

Por otra parte, la cruel realidad de los llamados colectivos, constituidos por civiles armados (que usualmente se desplazan en motos) dedicados a intimidar y atemorizar a la población civil que pretendiera mostrar su inconformidad con el gobierno y cuyo control, en muchos momentos, parecía írsele de las manos al propio gobierno.

La autora también señala, aparte de la gran dificultad para conseguir alimentos, las colas y otros, la corrupción generada a través de la distribución de alimentos subsidiados por el gobierno (las llamadas cajas CLAP) que han fungido como un claro  mecanismo de control social. Otro tema central es el de las amenazas (muchas llevadas a la realidad) de la invasión de la propiedad privada. De hecho, a Adelaida Falcón, la protagonista de la novela,  cuya madre había muerto recientemente y con quien tenía una relación muy estrecha, le invadieron su apartamento, sin tener la mínima opción de exigir su devolución. Este hecho (la invasión) hace que se traslade al apartamento de una vecina para buscar ayuda, consuelo, etc., resultando que la halla muerta en la sala. A esta mujer le decían “la hija de la española” porque realmente era hija de una española que había emigrado a Venezuela por los años cincuenta y que ya había muerto. Adelaida decide tomar la identidad de “la hija de la española” y termina yéndose a Madrid.

Hay algo que tiene La hija de la española que no podemos dejar de mencionar  y es que no parece contener ninguna esperanza para los que nos quedamos y eso es duro, muy duro. Así lo siento.

La hija de la española es, sin duda, una novela bien escrita que narra, bajo el escudo de la ficción, una realidad reciente de nuestro país que nos ha marcado. La hija de la española es el testimonio escrito de esa realidad.



Escrito y publicado por Libia Kancev.


lunes, 13 de enero de 2020

Cuerpos y Almas





Acabo de terminar de leer Cuerpos y Almas (1943) del escritor francés Maxence Van der Meersch (Francia, 1907-1951). Había adquirido este libro hacía mucho tiempo en un librero de viejo y mientras  limpiaba mi biblioteca este diciembre pasado lo hallé y me propuse leerlo.

Realmente a veces uno guarda joyas sin siquiera imaginarlo. Puedo afirmar que Cuerpos y Almas es una de las mejores novelas que he leído.

Se trata de una historia de la medicina novelada en la Francia del siglo XX (principalmente en las primeras cuatro décadas) con diversos personajes principales. Dentro de las patologías que más se comentan están la sífilis y la tuberculosis cuando no existían sus tratamientos eficaces. También es la época en que se anestesiaban a los pacientes con éter o cloroformo o se operaban los pacientes despiertos solo bajo el influjo de la morfina.

También se describe los inicios del uso del  curare para provocar convulsiones en los pacientes psicóticos, el cual, por cierto fue ineficaz por la presencia de efectos colaterales muy graves como la fractura de huesos, en especial de la columna vertebral.  Por otra parte, se vislumbra la aparición del electrochoque en pacientes psiquiátricos.

Otro tema esencial de Cuerpos y Almas tiene que ver con la visión de los médicos sobre el ejercicio de su profesión, entre las cuales está la “medicina sintomática” y la medicina integral. También el aspecto moral de este ejercicio relacionado con las ansias de “hacer dinero”. Pienso que sería muy interesante leer y discutir este libro, con toda su temática,  en la actualidad y evaluar los cambios que se han dado en la Medicina desde entonces.

Cuerpos y Almas tiene una base cristiana. De hecho, en la contraportada de la novela, se hace mención de que Meersch era seguidor  de las bases del Humanismo cristiano del filósofo francés Jacques Maritain (1882- 1973). El humanismo cristiano es una filosofía política que defiende la plena realización del hombre y de lo humano dentro de un marco de principios cristianos

Se trata, en fin, de una novela altamente recomendable.

Escrito y publicado por Libia Kancev.




miércoles, 23 de octubre de 2019

El idiota



“Yo he de creer, por ejemplo, que si una casa se derrumba y nos va a caer encima, nos subyuga el deseo de detenernos, de cerrar los ojos y esperar lo que venga, sea lo que sea…” (pág. 71).


Posiblemente, Crimen y Castigo (1866) sea el libro más leído de Fiódor Dostoiewski  (Rusia, 1821-1881). Hace poco hice una relectura de ella que me aportó una nueva visión sobre este genio de la novela psicológica y filosófica que, sin duda, es Dostoiewski, considerado dentro de los máximos exponentes de la literatura universal.  También releí El Jugador (1866) que expresa, mejor que cualquier texto científico lo que significa una adicción, en este caso, la adicción al juego, planteándose que dicha adicción puede ser superior al amor.

Ojeando en mi biblioteca, en una que tengo en la sala porque la verdad es que tengo libros en todo mi apartamento, me encontré con El Idiota (1869) y, para mi sorpresa, no lo había leído. Lo sé, no tanto porque no recordara su temática sino porque no estaba firmado por mí. Sólo al haber terminado de leer una novela, cuentos, poesía, etc., es que procedo a ponerle mi nombre y el lugar y la fecha cuando lo leí. También puedo escribir algún comentario dependiendo de los efectos que el libro haya dejado en mí.

El Idiota, novela de 665 páginas, consta de cuatro partes. Tiene varios personajes significativos pero su protagonista principal es el príncipe Leo Nikolaiyevich Myshkin, catalogado, en diversos momentos como un idiota.

Mientras leía esta novela y, duramente mucho tiempo no lograba entender por qué lo llamaban así, sencillamente veía a Myshkin como un hombre bueno, decente, comprensivo, gentil que, a pesar de que no era un hombre instruido, era un hombre inteligente con unas posturas acerca de la sociedad rusa, la política, la religión, bien interesante.

Otro aspecto importante es que Myshkin era un hombre en extremo compasivo, tanto que confundía la compasión con el amor, elemento este clave para comprender la novela.

Pero poseer los adjetivos antes mencionados no encajaba en su círculo por lo que, más temprano que tarde, volvía a ser definido como un idiota, como El príncipe idiota, nombre que también se le dio a esta novela.

Se ha dicho que Dostoiewski  era epiléptico, de ser así, éste constituye un rasgo autobiográfico puesto que el príncipe también padecía de epilepsia desde su infancia, habiendo sido sometido a tratamiento en Suiza donde, al final de la novela, acaba siendo recluido sin esperanzas de mejoría.

El idiota cuenta con múltiples personajes: Nastaya Filippovna, la familia Yepanchin,Varya, Ganya, Kolya, Lebedev, Rogozhin, Hipólito, el señor Radomsky y otros. Cada quien, en su momento, juega roles importantes alrededor de la vida del príncipe Myshkin.

Un aspecto bien llamativo es que Dostoiewski, en ciertos instantes, nos habla, es decir, a los lectores para explicarnos su dificultad para narrar ciertos hechos, advirtiéndonos que, por lo tanto, los escribirá tal y como sucedieron. Entonces, nos hallamos con situaciones verdaderamente incomprensibles no pudiendo dejar de pensar que, muchas veces,  así es la vida de las personas.

Otro dato es que, mientras leemos El idiota, nos sorprendemos pensando que estamos viendo y escuchando una obra de teatro.

El idiota es una gran novela. Podría afirmar que supera a Crimen y Castigo.


Escrito y publicado por Libia Kancev.

Bibliografía
Dostoiewski. Fiódor. El idiota. Ediciones Zeus. Barcelona, España. 1966.

jueves, 10 de octubre de 2019

El hombre que amaba a los perros


A Anneris Tovar, por su gentileza…



Nuevamente la gentileza de Anneris Tovar, profesora jubilada de la Universidad Central de Venezuela, me permitió la lectura de una novela. El turno fue para El hombre que amaba a los perros (2009) del escritor Leonardo Padura (La Habana, 1955).

Esta novela es, probablemente, la que ha hecho más famoso a Padura aunque otras protagonizadas por el personaje Mario Conde son, todas, bien interesantes.

El hombre que amaba a los perros me pareció, en un principio, algo enrevesada pero, paso a paso, la lectura se me fue haciendo más clara.

Podríamos decir que el tema central es la historia de vida de Ramón Mercader (España, 1913-Cuba, 1978), espía español, entrenado para asesinar al revolucionario León Trosky (Ucrania, 1879-México, 1940) acto que Mercader lleva a cabo y por el cual estuvo veinte años preso en diversas cárceles mexicanas. Es decir, la novela está basada en un hecho real, no obstante, sabemos que no se trata de una novela histórica sino que sigue siendo literatura, haciéndonos recordar esas controversias de hasta dónde es historia, hasta dónde es literatura, hasta dónde es ficción, hasta dónde es realidad.

A pesar de lo anterior, la novela también nos narra la vida de Trosky, gestor y propulsor de la llamada Revolución bolchevique junto a Lenin (Rusia, 1870-1924). A través de El hombre que amaba a los perros, se nos revela a un hombre de recia personalidad, persistente, luchador, de clarísima inteligencia, con una impresionante capacidad para soportar sufrimientos muy particulares de la vida, como es la muerte de los hijos, algunos de los cuales fueron asesinados.

Recordemos que Trosky y Iósif Stalin (1878-1953) sufrieron graves divergencias políticas. Trosky es expulsado de Rusia y, prácticamente, desde ese instante (o ya antes) su vida estaba sentenciada. Es conocido que Stalin lo manda a matar.

Hay varios aspectos que particularmente me llaman la atención en esta novela. Entre ellos, la fortaleza de Trosky y su cierta capacidad de autocensura en relación a cómo ayudó a liderar una Revolución y ciertos errores cometidos, entre ellos, la muerte de muchísimos soviéticos, la ley impuesta por Lenin sobre el hecho de que el Partido Comunista no podía tener líneas de pensamiento distintas sino que ha debido dejarse libertad de pensamiento tanto para que otros comunistas expusieran otras ideas, así como para que el pueblo ruso pudiera hacerlo.

El comunismo no es más que una utopía, intrínsecamente irrealizable, eso pienso, porque los seres humanos no somos iguales. He dicho, muchas veces que, somos iguales pero somos diferentes.

Otro aspecto interesante, tiene que ver con la vida de Mercader y la relación con su madre, sin la que, tal vez, Ramón Mercader no se hubiera convertido en un asesino. La relación es de carácter amor-odio con un contenido erótico importante. Recordemos los besos que le daba su madre en la comisura de sus labios dejándole siempre un sabor particular. Guardando las distancias, me atrevería a pensar que es como si el complejo de Edipo nunca se hubiese cortado, más aún ante la presencia de un padre maltratador, en especial de la madre.

Otro aspecto insoslayable es la maestría de Padura para dejar plasmada la caída de un ideal que, hasta la fecha, ha demostrado ser, tanto en lo individual como en lo colectivo, muy dañino. Nos referimos al comunismo, en este caso, en Rusia (convertida en la Unión Soviética, para luego dividirse) como en Cuba. Imposible evitar que se nos hiele la sangre al ver, al vivir lo que sucede en Venezuela.

Otro aspecto curioso es la correlación del título que parte de un cuento del escritor norteamericano Raymond Chandler (1888-1959) con el amor que le tenían a los perros tanto Trosky como Mercader.

El hombre que amaba a los perros, una muy buena novela que vale la pena leer.




Escrito y publicado por Libia Kancev.