En Portland hace frío
Caracas, 3 de abril de 2013.
Se trata de la novela más reciente del escritor y periodista español Arturo Pérez-Reverte (1951). La misma me llega en una edición de formato digital. Fue editada por Alfaguara.
Mi conocimiento sobre
la producción literaria de este escritor es relativamente reciente. Había
escuchado su nombre, hablar sobre sus novelas pero no sé por qué no me había
llamado la atención leerlo, hasta que llegó a mis manos Sidi (2019), El maestro de
esgrima (1988) y ahora El italiano
(2021).
El
italiano me ha resultado una novela muy interesante no sólo
por los temas que aborda partiendo de sucesos reales sino por el estilo
narrativo de Pérez-Reverte. Narra sucesos centrales ocurridos entre los años
1942 y 1943 (en plena Segunda Guerra Mundial) donde marinos-buzos italianos,
integrantes de la Regia Marina, forman parte de una operación de un nivel de
riesgo altísimo, tripulando maiales para, saliendo de Algeciras (España)
colocar bombas en barcos ingleses atracados en el Peñón de Gibraltar
produciendo pérdidas materiales y humanas para Inglaterra de gran magnitud.
Un maiale, palabra que
significa cerdo fue un tipo de torpedo humano, para ser manejado por dos
tripulantes, que, como dijimos, les permitía colocar potentes cargas explosivas
en los buques enemigos. Se trataba de maniobras que se llevaban a cabo durante
la noche. No es difícil imaginar que se requería de una gran valentía y aplomo
para hacer lo que estos marineros italianos hicieron.
El italiano incluye una historia de amor entre el Secondo capo (segundo cabo) Teseo Lombardo y la española Elena Arbués, viuda (su esposo fue un marino español que murió por la explosión accidental, provocada por los ingleses, del barco al que estaba asignado) y dueña de la librería Circe en Gibraltar. Un día, Elena encuentra a un hombre inconsciente, vestido de buzo, a orillas de la playa cercana a su casa. Le presta auxilio y, siguiendo instrucciones de él, llama a un número para que vengan a buscarlo. Luego Elena se entera de las actividades que Teseo lleva a cabo en conjunto con un grupo de compañeros. Resulta claro que Elena se enamora de Teseo y, más temprano que tarde, él muestra un real interés por ella.
Elena, por razones que
no quedan claras (porque eran muchas o porque, al final ella no llega a saberlo
a ciencia cierta) colabora con el grupo de Teseo, obteniendo información sobre
la ubicación de los barcos ingleses por lo cual estuvo detenida y sometida a
torturas.
En una entrevista
realizada a Pérez-Reverte el 29 de septiembre, él dice, en relación a los
motivos de Elena para involucrarse como espía, lo siguiente “El motivo por el
que Elena decide implicarse en los hechos no es sólo por amor, sino por el
rencor, la arrogancia británica en la zona y porque es una especie de desafío, es mujer y la guerra es un asunto
de hombres. Ella tiene cuentas que arreglar y las arregla a la manera de
los hombres” (ondacero.es).
Pérez-Reverte nos
cuenta una historia que tenía en mente desde hace 40 años, el proceso de
investigación que llevó a cabo, las entrevistas que realizó con algunos de los
protagonistas y así también percibimos cómo se relaciona con ellos, su postura
para obtener los datos que más le interesaban.
Al final de la novela,
Teseo y Elena se reencuentran en Italia después de ser liberado él de un campo
para prisioneros de guerra en La India. Se casan y tienen un hijo.
Pérez-Reverte escribe
una buena novela, que mantiene el interés del lector. Desde que terminé de leer
El italiano, no logro dejar de pensar
en un maiale entrando en el mar de Gibraltar.
Escrito y publicado por
Libia Kancev
Caracas. 6 de octubre
de 2021.
A Zulema Cendón, por su amistad, por su gentileza...
“Aunque podamos
ocultar los recuerdos no podemos borrar la historia” (91)
“El corazón humano
es un pájaro nocturno. Espera algo en silencio y cuando llega el momento, alza
el vuelo y se dirige en línea recta hacia ello” (119)
“Los corazones
humanos no se unen solo mediante la armonía. Se unen, más bien, herida con
herida. Dolor con dolor. Fragilidad con fragilidad. No existe silencio sin un
grito desgarrador, no existe perdón sin que se derrame sangre, no existe
aceptación sin pasar por un intenso sentimiento de pérdida. Esos son los
cimientos de la verdadera armonía” (137)
Dos textos cortos del
escritor japonés, Haruki Murakami (1949)
me llegan a mi teléfono. Me los envía una amiga que vive actualmente en Miami.
Me causa alegría pues soy lectora de Murakami desde hace varios años y estos
textos no los conocía.
A pesar de que no me
atrae mucho la lectura en digital, el interés de leer a Murakami fue mayor, así
que los leí.
El primer texto, una
novela titulada Los años de peregrinación
del chico sin color (2013) trata sobre la experiencia vivida por un joven
que, en sus años de niñez y de adolescencia,
tenía cuatro amigos (2 varones y 2 hembras) y formaban una auténtica
pandilla en el buen sentido del término. Aka, Ao, Shiro y Kuro. Todos habían
nacido en Nagoya, la cuarta ciudad más grande de Japón.
Tsukuru Tazaki es el
protagonista principal de la historia. Cuando los cinco amigos terminan lo que
sería el bachillerato y llega el momento de escoger su vida universitaria, Aka,
Ao, Shiro y Kuru deciden estudiar en Nagoya, mientras que Tsukuru es aceptado
en una universidad en Tokio donde estudia para ser diseñador de trenes, lo
cual, desde niño, constituía su gran pasión, no obstante, cada vez que tenía
tiempo libre viajaba a Nagoya para compartir con sus amigos. Sin embargo, en
uno de sus regresos, se encuentra con que ninguno de sus amigos le atiende el
teléfono hasta que uno de ellos le dice que no quieren saber nada de él sin
darle ninguna explicación. Tal situación lleva a Tsukuru a un estado depresivo
que lo pone al borde del suicidio hasta que, poco a poco, se fue recuperando.
Tsukuru se gradúa y empieza a trabajar en una empresa donde le iba bien, aún
así tenía problemas para relacionarse con la gente, en especial mujeres y para
establecer lazos de amistad.
Tsukuru, que a la sazón
ya tenía 36 años, conoce a una mujer llamada Sara Kimoto que tenía 38 años y
trabajaba como agente de viajes. Ambos
se sienten atraídos pero ella se percata que él tiene problemas para establecer
relaciones consistentes. Tsukuru le relata la experiencia vivida con sus amigos
hacía ya dieciséis años. Sara le aconseja que busque a sus amigos para que, por
fin se entere del por qué lo habían apartado de sus vidas y que, seguramente,
eso podría ayudarlo en su vida actual. Esto último me hace pensar un poco en la
experiencia psicoanalítica, ese volver a los traumas del pasado para darle una
re-significación en el presente y permita dejarlos atrás.
Así, Tsukuru inicia un
periplo para buscar y hablar con Aka y Ao a quienes consigue en Nagoya. Por
ellos se entera que la razón por la que se separaron de él fue porque Shiro les
había contado que Tsukuru la había violado. Aka y Ao reconocen que más temprano
que tarde no creyeron en la historia de Shiro pero que decidieron apoyarla como
grupo. También le dicen que Shiro había sido asesinada hacía unos seis años,
quedando su asesinato sin resolver.
Tsukuru también viaja a
Helsinky en busca de Kuro (la cual estaba casada con un finlandés y tenía dos
hijas). Kuro se sorprendió mucho de verlo pero conversa con él. Kuro le cuenta
más, le dice que Shiro había quedado embarazada de la supuesta violación de la
que decía haber sido víctima y que ella quería continuar con el embarazo pero
que había tenido un aborto espontáneo. Tsukuru se entera de otras cosas más:
Kuro le dice que ella tuvo que apoyar a Shiro y que apartarlo del grupo fue más
duro para ella pues siempre había estado enamorada de él, que Shiro entró en
una especie de anorexia nerviosa y que al final sucedió lo de su asesinato.
Al regresar a Tokio,
Tsukuru se comunica con Sara. Quiere conversar de todo lo que se había
enterado. También decirle que la ama y pedirle matrimonio. La novela concluye
antes de que se dé el encuentro entre Tsukuru y Sara. Se trata de un final
abierto donde no sabemos si Sara aceptará la propuesta de Tsukuru. Vale
destacar que, antes de viajar a Finlandia, Tsukuru vio a Sara con un hombre
mayor con el que se veía feliz. Tsukuru no sabe quién es ese hombre.
Los
años de peregrinación del chico sin color narra otras
historias entremezcladas que le dan mayor fuerza como, por ejemplo, la
aparición de un joven llamado Haida Fumiaki que era estudiante de física. Llegó
a compartir una relación de amistad con Tsuruku durante ocho meses, aún así,
Haida desapareció de la vida de Tsuruku sin previo aviso.
Pienso que esta novela
de Murakami no es precisamente su novela más lograda sino como una narración a
la que empezó a darle buena forma pero sin haberla concluido. No obstante, se
trata de una novela que vale la pena leer.
Este es el título del
otro libro de Murakami que me fue enviado. No es una novela sino un conjunto de
siete historias que, como su nombre lo dice, giran alrededor de este tema,
hombres sin mujeres o que las han tenido y ya no. Los títulos incluyen:
Drive
My Car: trata sobre un actor de teatro, cuya esposa,
también actriz, había fallecido de cáncer de útero. Él sabía que, ella le había
sido varias veces infiel, situación que nunca entendió pues consideraba que
habían tenido un matrimonio feliz. El actor, llamado Kafuku, tuvo que contratar
a una persona que le sirviera de chófer que resultó ser una joven de 24 años
llamada Misaki. Mientras Misaki compartió con Kafuku éste le cuenta sobre las
infidelidades de su esposa y que, incluso, llega a conocer y trabar amistad con
uno de los amantes de ella del que luego se aleja abruptamente. Ante el no entender
de Kafuku del por qué su mujer le había sido infiel, Misaki le dice que
probablemente fue porque esos hombres no tenían nada que compartir con ella,
aparte del sexo, algo así como que la infidelidad había sido corporal pero no
ni espiritual ni emocional.
Yesterday:
una
historia extraña. Un joven, llamado Kitaru tenía una novia, prácticamente desde
la infancia. Trabajaba como camarero y no tenía ningún interés en estudiar.
Nunca había tenido relaciones sexuales con su novia pues sentía que era
inapropiado. Kitaru le pide a un amigo (Tanimuri) que salga con su novia y
luego le pide que le cuente cómo había sido su experiencia: de qué habían
hablado, si se habían besado (lo que no había sucedido), etc. Al final, Kitaru
desaparece de las vidas de ambos.
Un
órgano independiente: un escritor, de nombre Tanimura,
conoce al Dr. Tokai, de 52 años, cirujano plástico, dueño de una clínica y
soltero empedernido. El Dr. Tokai era mujeriego. Tenía relaciones (muy
discretas) con mujeres tanto solteras como casadas y disfrutaba mucho, no sólo
o no tanto del sexo si no, especialmente, del nivel intelectual que podía
compartir con dichas mujeres. Tanimura y el Dr. Tokai iban al mismo gimnasio y
a veces se reunían en un bar para conversar y tomar unos tragos.
Un día, el Dr. Tokai le
cuenta a Tanimura que había conocido a una mujer dieciséis años menor que él,
que era casada y tenía una hija y con la que ya estaba manteniendo una
relación. Resulta que, el Dr. Tokai se había enamorado de la joven y le dice a
Tanimura lo que sentía por ella con las siguientes palabras que bien podríamos
considerar una definición del amor “Cuando su corazón se mueve, tira del mío.
Como dos barcas atadas por una cuerda. Que no se puede cortar, pues no existe
ningún cuchillo capaz de cortarla” (75).
Poco tiempo después de
su última conversación, transcurre un período en el que Tanimura no sabe nada
del Dr. Tokai. Extrañado, lo llama a su casa sin obtener respuesta hasta que un
día, Tanimura recibe una llamada del secretario personal del Dr. Tokai quien le
cuenta que el Dr. Tokai había fallecido y que tenía algo que entregarle. Se
reúnen y el secretario le cuenta que, literalmente, el Dr. Tokai había muerto
de inanición posterior a enterarse que la mujer de la que se había enamorado lo
estaba engañando con otro hombre y que, incluso, había abandonado a su esposo y
a su hija. El secretario le entrega a Tanimura una raqueta de tenis que el Dr.
Tokai le dejó y le dice que el Dr. Tokai le pidió, antes de morir, que le
dijera a Tanimura que no lo olvidara.
El relato contiene una reflexión
(planteada por el Dr. Tokai) sobre que las mujeres tienen un “órgano
independiente” que les permite mentir como si nada.
La escritura de este
relato es una especie de homenaje de Tanimura al Dr. Tokai.
Sherezade:
relata la historia de Tsujii Habara, de 35 años que, por razones que no se
explican en el texto, vivía alejado del mundo exterior. Su único contacto era
con una mujer (a quien llamaba Sherezade, de 35 años, enfermera, casada, con
dos niños). Sherezade le traía comida y novelas. También hacían el amor. Lo más
gratificante para Habara era que Sherezade le narraba excelentes historias,
cuya veracidad o no resultaba irrelevante. Usualmente, después de tener
relaciones, ella le contaba alguna historia que dejaba en el clímax narrativo y
que concluía en encuentros subsiguientes. Habara llevaba un diario y anotaba
algunos datos del relato escuchado. Habara temía que, en cualquier momento
Sherezade no regresase mas: “Y cuando Sherezade se marchase, Habara ya no
volvería a escuchar sus historias. El curso de sus relatos quedaría cercenado y
muchas de las enigmáticas historias todavía no contadas, ignotas para él
desaparecerían, sin llegar a ser narradas” (94).
Aparte de lo anterior,
para Habara “…lo peor (sería)…no
compartir esos momentos de intimidad con ellas (con las mujeres). Perder esos momentos especiales que invalidaban
la realidad, aún estando integrados en ella: eso le ofrecían las mujeres” (95).
Kino:
se trata de un hombre que se divorcia pues su mujer le había sido infiel (la
halló en el acto, en su propia cama y con un compañero de trabajo de él). Su
reacción ante esta experiencia es como profundamente racional (tanto que parece
rayar en la insensibilidad). Kino deja su trabajo y decide montar un bar que
resulta ser muy acogedor. Meses después de haber abierto el bar, Kino nota que
empiezan a aparecer serpientes alrededor del bar. Un cliente que se había hecho
asiduo del bar, de nombre Kamita, le dice que cierre el bar (sin mayores
explicaciones) y que se vaya lejos por un tiempo. Kino lo hace. Esta historia
es un tanto filosófica, sobre la concepción del dolor, del sufrimiento. Es como
si Kino no hubiera sufrido un auténtico duelo ante el engaño de su esposa y
tuviera que hacerlo.
Samsa
enamorado: un hombre se despierta sintiéndose convertido en
Gregorio Samsa (el gran personaje de La
metamorfosis de Frank Kafka que amanece convertido en insecto). Está solo
en una casa y sale de una habitación en la que parecía estar encerrado. Una
joven jorobada que trabaja como cerrajera llega a su casa y él se siente
atraído por ella. Él le pide a la joven que vuelvan a verse. La narración se
desarrolla en Praga, al parecer había una invasión o se preparan para una guerra.
Hombres
sin mujeres: trata de un hombre que llama a otro
para decirle que su esposa se ha suicidado. Ese “otro” había mantenido, años
atrás, una relación con la mujer fallecida. Es un texto un tanto complicado
para su comprensión.
Escrito y publicado por Libia Kancev
Caracas, 4 de octubre de 2021
A Fernando Jímenez, por la recomendación...
“Hagamos
frente a la situación y quedémonos. La partida es difícil de ganar, pero es tan
divertido el jugarla…” (68).
“Para
ver es preciso mirar, y no han mirado” (84).
“Los
efectos más dispares provienen a menudo de una causa única” (101).
“Pero
las cosas más simples son aquellas en las cuales se piensa a lo último” (124).
Las vías por las que podemos llegar a saber de una novela, un cuento, un poema, pueden ser insospechadas.
Arsenio
Lupin: Caballero y Ladrón me fue recomendada en su versión
cinematográfica producida por Netflix en el marco de una consulta médica. Horas
después, me llegó la novela por Whatsapp y decidí leerla primero.
Esta novela corta (151
páginas) está conformada por ocho capítulos titulados en el siguiente orden:
1.- La Detención de
Arsenio Lupin
2.- Arsenio Lupin en
Prisión
3.- La Fuga de Arsenio
Lupin
4.- El Viajero
Misterioso
5.- El Collar de la
Reina
6.- El Siete de
Corazones: en este capítulo, después de contado el episodio, el narrador
explica cómo se convirtió en el historiógrafo de Arsenio Lupin.
7.- La Caja Fuerte de
la Señora Imbert: en este capítulo se narra cómo, por única vez, Lupin pierde
dinero de una pareja a la que había robado (robo que resultó un fracaso pues lo
robado era falso) y
8.- La Perla Negra
Arsenio
Lupin…Está ambientada en Francia y la narración está hecha
en tercera persona.
Arsenio Lupin es
Desiderio Baudru, Guillermo Berlat, el Sr. Floriani, Jean Draspy y Grimaudan.
Cambia de personaje y de nombre según cada situación. Lupin es un ladrón pero,
sin duda, también es un caballero, un hombre inteligente, analítico, minucioso
e igualmente bondadoso. Por ello, algunos lo han considerado una especie de
Robind Hood moderno. Recordemos los adjetivos del título: caballero y ladrón.
Durante la lectura de
esta novela, que relata varios episodios de la vida de Lupin, recordé los cuentos del gran escritor norteamericano Edgar Allan
Poe (1809-1849) y al interesantísimo Auguste Dupin, famoso personaje que
aparece, por vez primera, en Los crímenes
de la Calle Morgue (1841). De hecho,
pienso que hay ciertas semejanzas entre Auguste Dupin y Arsenio Lupin
relacionadas con su capacidad analítica, como detectivesca, en ambos casos.
En Arsenio Lupin aparece un inspector de policía, llamado Ganimard
que, a pesar de ser un buen detective, no logra hacer mucho para la detención
definitiva de Lupin.
En relación al autor de
Arsenio Lupin, tenemos que decir que se trató del escritor de relatos cortos
francés Maurice Lebranc (1864-1941). No me extrañaría saber que Lebranc haya
leído a Poe.
Es en 1904 cuando nace de la mano de Lebranc el personaje de Arsenio Lupin en el cuento llamado El arresto de Arsenio Lupin posterior al cual Lebranc continúa desarrollando a este singular personaje.
Escrito y publicado por Libia Kancev.
Caracas, 2 de septiembre de 2021.
El origen del mundo
El origen del mundo es una novela del escritor chileno Jorge Edwards (1931) publicada por Tusquets Editores, 1996.
Se trata de una novela
corta que, desde sus inicios, mantiene el interés del lector en un tema que
gira alrededor de los celos.
Una pareja casada, Silvia y Patricio, que se llevan más de 20 años de diferencia, exiliados en Paris posterior al golpe de estado de Augusto Pinochet, mantienen una larga relación de amistad con su amigo, también chileno, Felipe Díaz. Díaz, un hombre culto, distanciado de la ideología de izquierda, era también un mujeriego y alcohólico sin remedio.
En esta novela, que se
desarrolla en poco más de una semana, Felipe Díaz se suicida. Patricio es quien
halla el cadáver. Silvia muestra un intenso dolor ante la muerte de Felipe y, a
partir del momento que Patricio encuentra entre las fotos de las amantes de Felipe
(que este coleccionaba) una foto de Silvia, se vuelve, literalmente, loco de
celos. También encuentra una foto del famoso cuadro del pintor realista francés
Gustave Courbet (1819-1877), llamado El
origen del mundo.
El cuadro, El origen del mundo es del año 1866. Fue
considerado un cuadro pornográfico para la época. Tanto así que llegó al Estado
Francés en 1981 y es sólo, hasta 1995, que se encuentra expuesto en el Museo de
Orsay en París.
Patricio, médico de
profesión, hombre sereno, mesurado, abstemio, entra en una espiral de angustia,
comienza a beber y a ponerse en contacto con varios de sus amigos con el
objetivo de que le dijeran si su esposa Silvia había sido amante de Felipe. Todos
le aseguran que no tienen ni evidencias ni sospechas de que eso haya pasado
alguna vez pero Patricio no entra en razón. Incluso, en la fotografía de
Courbet, Patricio asegura que la mujer representada es su esposa.
El final, un tanto
ambiguo o lo que podríamos considerar un final abierto pareciera que Silvia le
hace creer a Patricio que sí llegó a estar con Felipe pero pareciera que no es
cierto. Al parecer sí llegó a estar enamorada de Felipe pero que este nunca
llegó a darse cuenta. Además, Silvia quiso a su esposo.
El
origen del mundo es una novela interesante, bien
escrita. Aparte de su temática en sí, nos orienta a conocer la historia del
gran retrato de Courbet, oculto por mucho tiempo. Después de muchas
investigaciones, se sabe que la modelo del cuadro fue la joven francesa
Constance Quéniaux (1832-1905) quien fue amante de un ex diplomático egipcio
llamado Jalil (Khalid) Bey para quien la joven constituía un amuleto.
Escrito y publicado por Libia Kancev.
Caracas, 24 de agosto de 2021
Recientemente hallé
esta novela en un librero de viejo. Los recuerdos se me agolparon y decidí
adquirirla para su relectura. Ese proceso, el de la relectura, implica una
nueva experiencia de lectura.
Desde
el Jardín es una novela corta, de apenas 177 páginas y el
ejemplar que conseguí fue editado por Pomaire.
Esta novela fue llevada
al cine en 1980 y protagonizada por el actor británico Peter Sellers
(1925-1980). Mi memoria evoca una extraordinaria caracterización de Sellers en
el papel de Chance.
Desde
el Jardín narra la vida de Chance, el cual, desde niño había
sido “adoptado” por un anciano adinerado. Chance vivió en la casa del anciano hasta
el fallecimiento de éste. Su única función había sido el cuido del jardín. Era
el jardinero. Su relación con la persona de limpieza de la casa siempre fue muy
básica y, su vida exterior, prácticamente inexistente. Hay algo en la novela
que nos hace pensar que Chance podía padecer de cierto grado de retraso mental.
No sabía leer ni escribir (lo que, seguramente, nadie intentó enseñarle).
Su relación con el
mundo estaba mediada por la televisión. Lo que Chance sabía o no del mundo, de
otras personas, de situaciones de la vida, siempre fue por lo visto en la
televisión. Encontrarse en circunstancias que nunca antes hubiera presenciado
por ese medio lo dejaban como paralizado, como neutralizado, sin patrón de
referencia.
Cuando el anciano fallece,
se presentan en la casa sus abogados y resulta que no hallan ninguna prueba de
la existencia de Chance en la misma: ni que hubiese vivido toda su vida en esa
casa, ni que trabajaba ahí. No tenía carnet de identidad, tampoco constancia de
que alguna vez hubiera recibido algún tipo de salario.
Los abogados le dicen a
Chance que debe marcharse de la casa y éste lo hace llevándose solo una maleta
con ropa y trajes que habían pertenecido al anciano.
Un simple accidente
vial produce que Chance sea llevado a casa de la familia Rand (gente de una
gran posición económica). Dicha familia estaba formada por el anciano (y
enfermo) Sr. Rand y su joven esposa EE (la cual se enamora de Chance).
Una serie de
malentendidos o sobreentendidos hace que a Chance lo llamen Chauncey Gardiner y
que llegue a conocer al presidente de los Estados Unidos. En una conversación
que mantienen en la que el presidente le habla sobre la economía norteamericana
que se hallaba en depresión para la época, Chance solo hace referencia de lo
que él conoce: cómo es la vida de un jardín, las fases de envejecimiento de
plantas y árboles, su rejuvenecimiento, su florecer, etc.:
“ –Y usted, señor Gardiner, ¿qué
opina de la mala época por la que atraviesa la Calle? (referencia a Wall
Street, donde se encuentra el centro financiero de los Estados Unidos).
Chance se estremeció. Sintió como
si le hubieran arrancado de pronto las raíces de su pensamiento de la tierra
húmeda y las hubieran lanzado, hechas una maraña, al aire inhóspito. Finalmente
dijo: -En todo jardín hay una época de crecimiento. Existen la primavera y el
verano, pero también el otoño y el invierno, a los que suceden nuevamente la
primavera y el verano. Mientras no se hayan seccionado las raíces todo está
bien y seguirá estando bien.
Levantó los ojos. Rand lo estaba
mirando y asentía con la cabeza. Sus palabras parecían haber agradado al
Presidente.
Debo reconocer, señor Gardiner –dijo
el Presidente-, que hace mucho, mucho tiempo que no escucho una observación tan
alentadora y optimista como la que acaba de hacer” (pág. 72).
Este tipo de respuestas
hacen percibir a Chance como un hombre muy conocedor de la economía. Pero
Chance no es responsable de la imagen que se crea de él: básicamente son los
medios de comunicación (la prensa y la televisión) que le construyen una imagen
que no tiene ningún asidero.
Al final, Chance
termina siendo considerado para la vicepresidencia de los Estados Unidos. La
novela finaliza en que, habiendo sido invitado a una recepción, Chance sale al
jardín que había en los alrededores del lugar y parece reencontrarse con sí mismo:
“Atravesó el vestíbulo. Por una
de las ventanas abiertas entraba el aire helado. Chance empujó la pesada puerta
de vidrio y salió al jardín: tensas ramas plenas de nuevos vástagos, gráciles
tallos cargados de pequeños retoños se elevaban al cielo. El jardín estaba en
calma, sumido aún en el reposo. El viento arrastró unas ligeras nubecillas y la
luna brilló en todo su esplendor. De tanto en tanto, se oía el susurro de las
ramas que, sacudidas ligeramente, dejaban caer pequeñas gotas de agua. Un soplo
de brisa descendió sobre el follaje y buscó abrigo entre sus húmedas hojas. Ni
un solo pensamiento turbó la mente de Chance. La paz reinaba en su corazón” (págs.
176-177).
Desde
el Jardín, en forma general, toca los siguientes aspectos: la
importancia de la sociabilidad del ser humano desde sus primeros años de vida;
la influencia de la televisión como medio que puede dirigir o influir
intensamente en nuestras vidas (hoy en día, tal vez, no estaríamos hablando de
la televisión sino de las computadoras, por ejemplo); el tema de la interpretación
de lo dicho o lo no dicho e, incluso, del silencio y otro elemento sería el de
la gran capacidad que tienen los medios para la creación o potenciación de la
imagen de una persona (en positivo o en negativo).
Creo que la lectura de
esta novela es elemental para comprender la influencia y el poder de los medios
de comunicación en nuestras sociedades.
Escrito
y publicado por Libia Kancev.
Caracas, 4 de mayo de 2021.