martes, 30 de agosto de 2022

Jezabel

 


El nombre del escritor venezolano, Eduardo Sánchez Rugeles (Caracas, 1977), me resulta conocido desde hace unos años atrás, no obstante, no había leído nada suyo aunque poseo un par de novelas de su autoría.

Hace como dos semanas, mi hija M.V. fue a ver la película Jezabel, basada en la novela del mismo nombre, escrita por Sánchez Rugeles y publicada en 2013. Llegó a casa contándome sobre la película y el cine foro que se había realizado a continuación en la sala de cine ubicada en el Centro Comercial El Tolón. Lo que me narró fue motivo suficiente para leer Jezabel.

La lectura de las primeras páginas de Jezabel (editada por Ediciones B -que tiene la acotación de que se trata de la versión original sin censura- me atraparon y lo primero que se me vino a la mente fue que Sánchez Rugeles era un escritor potente, certero.

Jezabel, en 166 páginas, narra una historia  con diversas vertientes, en la que, globalmente, se destaca algo muy obvio: la gran singularidad de los seres humanos y lo importante de la memoria y las distintas perspectivas ante los recuerdos. Sin duda, no siempre recordamos y, mucho menos recordamos igual ante un determinado hecho.

La historia gira alrededor de 4 adolescentes que estudiaron juntos el bachillerato, nacidos todos en este siglo XXI y, al parecer, de clase media o media alta,  que compartían un mundo lleno de burlas, irrespetando a cualquier figura de autoridad, donde la ingesta de alcohol y el consumo de drogas era cotidiano, aparte de compartir una sexualidad irrefrenable y promiscua. Otro elemento en común era la vivencia de un terrible aburrimiento y hastío por la Caracas en la que vivían, la cual se hallaba inmersa en una situación política, económica y cultural bien particular y conocida por la mayoría de los venezolanos. 

Todos procedían de familias con un grado de disfuncionalidad, careciendo, en la mayoría de los casos, de algún tipo de supervisión tanto física como emocional por parte de un adulto. La ausencia de proyectos de vida, al menos con algún nivel de solidez, también es notable.

Alain Barral, Eliana Bloom (Eli), Lorena López (Loló) y Carmen Casas (Cacá) son los protagonistas de esta novela, siendo Alain el que la narra varios años después cuando cada uno ya había tomado un rumbo distinto en sus vidas y se habían distanciado en forma definitiva. Loló y Eli compartían una relación lésbica. Sabemos que Loló estaba enamorada de Eli pero todos tenían relaciones sexuales con todos.

Como en todo grupo, parecía haber un “líder” y era Cacá, que, en muchos momentos de la lectura,  provocaba rechazo. El punto de inflexión que rompe la relación patológica que vivían estos jóvenes es que Eliana muere por un traumatismo en la cabeza que la deja inconsciente, haciendo un cuadro de bronco aspiración, todo ello bajo los efectos de una sobredosis de drogas y alcohol. El hecho se da posterior a haber estado compartiendo juntos unas horas de desenfreno en la casa de Eliana. La muerte trágica de Eli y su atribución a un profesor (Santiago Arismendi) -que fue tramado por los jóvenes- que llevó a que el mismo fuera arrestado (sin pruebas) y linchado en la cárcel de Yare (aunque luego se plantea que fue asesinado a golpes por la misma policía) marca a los jóvenes y ya se iría revelando lo que cada quién quería o tenía que hacer con sus vidas.

Estos jóvenes tenían un juego que llamaban Mira-qué- triste la vida de…, el cual consistía en tomar a alguna persona, usualmente un profesor (a) como objeto de burlas, no sólo verbales si no que se podía materializar en actos que solían tener consecuencias muy negativas para sus víctimas. También jugaban a la "botellita" que implicaba el cumplimiento de penitencias groseras y osadas. Todos tenían desapego por los estudios y graduarse de bachilleres hace sospechar de actos inconcebibles en el centro educativo donde estudiaron.

Hay un aspecto que quiero señalar y que tiene que ver con la relación (o ausencia de relación) entre el amor y el placer sexual. Como si el amor muriera al consumarse el acto sexual. Es algo que señala Alain y que pienso requeriría un mayor análisis.

El personaje/narrador, Alain, muestra una personalidad llamativa, caracterizada por una especie de frialdad, de dureza, de insensibilidad. Alain inicia, a los diecisiete años, una relación con un hombre de 40 años a quien conoce en la galería de su madre. Después de terminada dicha relación, conoce en su trabajo a un joven llamado Salvador (reportero).

Salvador se enamora de Alain y empieza a investigar sobre la muerte de Eliana (inicialmente a solicitud de Alain) con el fin de escribir ese relato. Lo que Salvador va descubriendo fue una serie de irregularidades en el manejo del caso e, incluso, la verdadera causa de muerte de Eliana (según la policía y los medios, violación y homicidio) y la inocencia del profesor Arismendi.

El tema educativo también es resaltante: el desinterés absoluto por la formación académica, la invalidación del maestro (a) como vehículo de aprendizaje, siendo convertido en centro de burlas, la aplicación irracional de la Ley Orgánica para la protección de niños, niñas y adolescentes (LOPNNA), decretada en diciembre de 2007. Evidentemente que se trata de una ley hecha para la defensa de niños, niñas  y adolescentes, sí, pero allí no sólo se establecen derechos, también hay deberes que deben cumplir. Por otro lado, la LOPNNA establece, como debe ser, grandes responsabilidades para padres, madres, la familia en general y el mismo Estado quien debe GARANTIZAR una serie de aspectos como la salud y la educación de esos niños, niñas y adolescentes. La gran pregunta es si ¿esas responsabilidades, en especial las del Estado, se están cumpliendo?

En un momento de la narración, y ante la burla que hicieron en la realización de un examen, Alain escribe:

“Muchas veces intentaron sancionarnos por ese tipo de burlas pero, para fortuna nuestra, existía la Lopna. Aquella estúpida ley nos la sabíamos de memoria, de atrás para adelante. A su lado, el reglamento colegial era un papel inoperante. Las ridiculeces de la Revolución, en su preocupación por la salud mental de los niñitos, niñitas, adolescentes y adolescentas, fueron nuestra tapadera. Hacíamos lo que nos daba la gana. Éramos intocables”. (51)

Hay muchos otros aspectos de Jezabel que nos hacen pensar en lo que ha devenido nuestro país. Revolotea en mi mente el término: degradación.

Más adelante en la novela, nos enteramos que el papá de Loló enferma gravemente y que eso, además de la investigación realizada por Salvador, hace que ésta regrese de Estados Unidos, a donde había emigrado, para acompañar a su padre y también para hablar con Alain, ya que Salvador la había contactado (al igual que a Cacá) para hablar sobre lo ocurrido con Eliana).  Loló le dice:

”Un periodista llamó a mi papá, dijo que era amigo tuyo. Quiso saber cosas sobre la muerte de Eliana. Salvador no sé qué. No sé de dónde salió. Hablé con Cacá… El maldito también la llamó. Carmen lo amenazó con un abogado y, al parecer dejó de molestarla…Después de la muerte de Eli, ella (Cacá) y yo no volvimos a hablarnos. Nos vimos en Nueva York hace un par de años. Ninguna se reconoció, éramos extrañas. Al final, hablamos de Eliana. Hablamos de ti… (Más adelante, Loló agrega)…Mírame a los ojos, maldito. Te lo juro…Te voy a destruir la vida. Si descubriste lo que significa la palabra remordimiento, entonces haz algo más práctico: pégate un tiro…pero déjanos en paz. Ya hiciste demasiado daño, ya nos jodiste la vida. ¿Sabes cuál fue tú error? Siempre pensaste que éramos como tú, estabas convencido de que disfrutábamos de nuestro esclavismo, de tus manipulaciones y tus juegos. ¿Sabes cuál es la verdad?, la única verdad?  Cacá te odiaba, Eliana te odiaba, yo te odiaba…Pero sí, qué coño, el temor a tus represalias era más fuerte, Todo lo que hicimos lo hicimos para complacerte, todo lo que perdimos fue por temor a tus arrebatos, a tus ataques, a tus golpes, a tus penitencias… (153-154).

La conversación anterior entre Alain y Loló da una especie de giro a la historia. Resulta que el “líder” del grupo no había sido Cacá sino Alain, el que incitó tanto comportamiento denigrante había sido él. Sin duda, Alain queda perturbado después de hablar con Loló. Pone en duda, sin mucha fuerza, sus afirmaciones. Pero, queda alterado e incluso hace un amago de suicidio.

Posterior a la conversación entre Alain y Loló, se describe una brutal escena entre Alain y Salvador. Alain lo viola, lo patea, lo echa de su casa.

Parece estar claro que en Alain no cabía ni iba a caber ningún tipo de reflexión ni sobre su pasado y mucho menos sobre su presente y futuro. Al final de la novela, Alain escribe “El universo es un plagio. Los seres humanos son un fraude. Sé que no debo quejarme. En el fondo soy un privilegiado por no tener que padecer el infortunio de amar” (166).

¿No amaba Alain? ¿No tenía la capacidad de amar y de allí su tipo de vida, que esparcía dolor y perversión? Es esa incapacidad de amar, como factor individual, lo que lo hace ser cómo es o se trata de una confluencia de elementos?

Creo que esta novela me ha impactado particularmente y pienso que lo ha hecho pues aunque es ficcional, algo me dice que mucho de lo que cuenta, es posible y ello me resulta dramático, lamentable.   

 

Escrito y publicado por Libia Kancev

Caracas, 30 de agosto de 2022

 

 

 

lunes, 9 de mayo de 2022

Otra Vuelta de tuerca



“…la realidad es verbal,…”

Julio Cortázar

Creo que una sola vez en mi vida he escuchado la frase que da título a este escrito. Fue en la Escuela del Campo Freudiano de Caracas hace unos cuantos años.

La misma fue expresada, en el marco de una clase, por un médico psiquiatra de la Escuela cuyo prestigio parecía indiscutible. Confieso no recordar su nombre.

Otra Vuelta de tuerca (1898) es una novela de Henry James, escritor norteamericano nacionalizado inglés, nacido en 1843 y fallecido en Londres en 1916. Sospecho que el médico psiquiatra citado en el segundo párrafo tomó este título haciéndolo parecer o eso me pareció a mí como una frase surgida de su cosecha personal. ¿Quién sabe si acababa de leer la novela de James?

Siguiendo: quiero decir que hubiese sido interesante discutir con el propio James algunos aspectos de esta novela.

En principio parece una novela de suspenso, de terror pero al poco tiempo se va dando uno cuenta que hay otros elementos más resaltantes que tienen que ver con el mundo psíquico de los niños, en este caso, de Flora (8 años) y Miles (de 10 años) con lo que Freud llamaba lo perverso polimorfo en la personalidad de los niños en sus primeros años de vida. También tiene que ver con el trato hacia los niños como si fueran el centro del universo, llenándolos de pura admiración y complacencia sin límites; con la ausencia de los padres (en este caso, por el fallecimiento de los mismos); también con la existencia de personas que no quieren ver más allá de sus narices y, en especial, con la existencia de personas como la institutriz de Flora y Miles, cuyo nombre nunca es mencionado –curioso-, quien poseía la suficiente sensibilidad y coraje para percatarse de las circunstancias anómalas que vivían y rodeaban a sus pupilos, de la inteligencia de los mismos, lo que si bien por una parte facilitó la experiencia que vivieron, por otra, contribuyó a su “resolución”, si podemos concluir que hubo una solución.

Y un motor archiconocido, el amor, tampoco queda soslayado. La institutriz que menciono fue contratada por un joven guapo, rico, tío y tutor de Flora y Miles. Al hacerlo, le pidió a la institutriz, como condición esencial, que ella no le estuviera escribiendo y dándole quejas sobre sus sobrinos. Él quería el bienestar de ellos, estaba dispuesto a darles el mayor confort material pero nada más. La institutriz apenas lo vio en dos ocasiones y nunca más llegaron a tener contacto. Pero ella se enamoró de él y ello la motivó para intentar cumplir su misión educativa con la mayor eficiencia.

En la novela se presentan como apariciones, almas en pena o condenadas, como queramos llamarlo, dos personajes (muertos) que habían tenido una profunda relación con los niños: Peter Quint, sirviente de la casa, personaje que en vida se tomaba demasiadas libertades, era un borracho y exhibía un comportamiento muy dañino para él y todos los que lo rodeaban, tanto así que, la primera institutriz que tuvieron los niños, la señorita Jessel, quien tuvo una relación sentimental con el tal Quint, muere por causas que nunca llegaron a conocerse.

La nueva institutriz (a quien llamaremos I), era una joven de 20 años, procedente de una familia humilde. Al asumir su trabajo, inicialmente con Flora y unos días después con Miles quien se hallaba en un internado, se encariñó muchísimo con los niños a quienes consideraba hermosos y de una inteligencia poco común, en especial, Miles. Con la llegada de Miles llegó una carta que notificaba su expulsión irreversible del internado. I no entendía el motivo y decidió dejar pasar algún tiempo antes de hablar con él sobre las razones de su expulsión o esperar a que él mismo se las contara. I se abocó a Flora y a Miles, no obstante, ello no le impidió darse cuenta de las “apariciones” en la casa (antes mencionadas) que habitaban en las afueras de Londres y de la relación e influencia maléfica que tenía sobre los niños, quienes, a su vez, no hablaban de eso con ella como si se tratara de un secreto del que gozaban. Parece cosa de la fantasía (¿será?) pero al describirle I la visión de un hombre y luego de una mujer a la buena ama de llaves, la señora Grose, esta le confirmó a qué personas correspondían pero le aseguró que ambos habían muerto. Esos dos hechos, el de la no existencia material de esas personas y que I los hubiera visto no asustó grandemente a la señora Grose. No era una mujer instruida, quería mucho a los niños e intuía que algo raro pasaba en la casa. I y la Señora Grose se hicieron aliadas pero es la voluntad firme de I la que la lleva a enfrentar a los niños con la “realidad” y que los fantasmas de la señorita Jessel y Quint desaparezcan de sus vidas.

Todo lo anterior sucedía sin el menor conocimiento del tío de los niños pues I quería seguir, hasta lo último, sus indicaciones de no ser molestado. Finalmente I se enfrenta con el fantasma de la Jessel y la conmina a desaparecer. Decidió, simultáneamente sacar a Flora de la casa, bajo el cuido y protección de la señora Grose. I se queda con Miles, quien solo al final de la novela le relata, muy escuetamente, el motivo de la expulsión del colegio, motivo que queda muy confuso ya que alega no recordar –haber olvidado-. En cualquier caso, se trató de algo relacionado con decir algunas cosas a “Aquellos que me gustaban”.

Estando I y Miles solos, aparece el fantasma de Quint quien percibe que su presa, Miles, le está a punto de ser arrebatada. I confronta al fantasma y al mismo niño el cual no se da cuenta de la presencia de Quint, cree que se trata de Jessel y cuando Miles lo nota, que es Quint, sufre intensamente al pensar que puedan separarlos. I lo logra, sostiene al niño. Hay que subrayar que no se trata nada más que de un sostén físico sino de un sostén emocional imprescindible para literalmente salvar al niño de lo perverso, de lo diabólico, de lo patológico de esa convivencia. No era un contacto esporádico (¿y aunque lo fuera?) era, en definitiva una relación primordial en la vida de Miles. Quint desaparece y Miles muere en los brazos de I. Al parecer el demonio de Quint había poseído al niño y al desaparecer aquel el niño quedó desposeído pero muerto. Vidas indisolubles, inseparables, irreparables. La desaparición de uno implicaba la del otro.

Es de hacer notar que la vida de I, durante su primer empleo como institutriz de Flora y Miles estuvo llena de sobresaltos, angustias y temores. Por instantes parecía que su estabilidad psicológica estaba a punto de derrumbarse pero fue firme. Logró salvar a Flora pero no a Miles, situación que, suponemos, le habrá causado un gran dolor.

I escribió la historia que nunca le contó a nadie, excepto al hermano (Douglas) de una joven de quien fue institutriz unos años después. El joven, quien era diez años menor, se enamora de ella pero siempre mantuvieron un trato cortés y respetuoso. Ella le lega la historia antes narrada y una noche, más de veinticinco años después, se las relata a un grupo de amigos.

La descripción psicológica que hace James de los personajes es interesante y muy precisa. Creo que la novela posee mayores elementos de análisis, en especial, sobre el tema de la psicología infantil y lo crucial que puede ser la presencia y actuación de los adultos, como elemento “corrector” del “natural” comportamiento perverso polimorfo de los niños.

Desde el punto de vista literario, me resulta llamativo que James parece usar varios narradores. Pocas veces he detectado ese recurso literario (si es que se trata de un recurso) en la prosa literaria. Antes de esta novela, leí otras dos cortas de James, Los papeles de Aspern (1888) en una excelente traducción del mejicano Sergio Pitol y Daisy Miller (1879). La literatura de James me hace reflexionar sobre la importancia de la calidad de las traducciones. Digo esto pues, hace como un año empecé a leer Los Embajadores (1903), una de las últimas novelas de James y no leí más de diez páginas. No lograba entender y creo que se debió a la traducción. La edición que leí de Otra Vuelta de tuerca creo que no es la mejor. No se menciona quién la tradujo.

Por cierto, el título per se de la novela que hemos intentado analizar, adolece de escaso impacto en relación a su contenido y desarrollo. Otra Vuelta de tuerca creo que puede interpretarse, básicamente, como “un mayor ajuste”, “mejor agarre”, hasta un “proceso de refinamiento”.

Un amigo maracucho que no deja de sorprenderme por su vasta cultura literaria me precisó, con estremecedora humildad y ante mis dudas que la traducción del título de esta novela, del inglés al español fuera acertado que, también se le conocía como La Vuelta de tuerca o Vuelta de tuerca. Que vio la película hace algunos años, que la había leído en tres ocasiones y que “mis análisis” le parecían muy incompletos o francamente influidos por mi relación con el psicoanálisis. Agregó que dejaba de lado, un aura etérea que exhalaba la novela, además de la sencilla aceptación que hace la institutriz –y la señora Grose- de que se puede ver a los muertos. La institutriz no se interroga, ¿cómo es posible que diga, que asevere que ha visto y encarado a personas muertas? Tampoco los niños. ¿No te parece que hay un mundo fantasmal allí que incluye a los supuestamente vivos? Para poner la guinda de la torta, me preguntó por qué había escogido la I para denominar a la institutriz. Respondí, sin mucho afán, que pude haber escogido cualquiera de las letras del alfabeto y que no quería estar repitiendo la institutriz, la institutriz…No me dejó continuar y tomado por una sencilla pero generosa sonrisa, me espetó: I de innominada, ¿d´accord?

Tal vez, Otra Vuelta de tuerca no estaría de más, de cara a los nuevos descubrimientos que muchas veces nos hacen cambiar o precisar nuestras opiniones en los procesos de relectura o encuentros literarios. 


Escrito y publicado por Libia Kancev

Caracas, 9 de mayo de 2022.


jueves, 5 de mayo de 2022

Todo lo que no te pude decir

 


“…parecía que ahora le atraían las palabras que también eran femeninas. ¿Cómo sería un mundo de palabros, no de palabras?” (6).

“Hay secretos tan íntimos que son inconfesables y se necesitaría tanto tiempo para explicarlos, tantas palabras, que perderían parte de su encanto” (23).

“¿Quién sabe cómo es querer bien? No es una fórmula matemática, ni psicológica. Es un misterio” (41).

Esta novela corta, pero muy intensa en su decir, de Cristina Peri Rossi (Uruguay, 1941) es la primera (y lo primero) que leo de ella. Sólo sabía que era una poeta uruguaya y que sus poemas eran muy eróticos (un erotismo dirigido hacia otra mujer o mujeres).

Cristina Peri Rossi reside desde hace muchos años en Barcelona, España y acaba de ser galardonada con el premio Miguel de Cervantes 2021.

Todo lo que no te pude decir (leída en versión digital, 2017), es poseedora de una fuerza narrativa poco común. Esa es mi primera impresión de la escritura de Peri Rossi. La novela narra, en varios capítulos, lo siguiente:

1.- El idilio de Bubú y Elisa: son una pareja de chimpancés que escapan de un zoológico. Estaban enamorados. La policía los busca y en dicha búsqueda matan a Bubú. El policía encargado de la búsqueda (el comisario Fonseca), después de haber obtenido alguna información sobre el comportamiento de los chimpancés, aportada por un especialista del zoológico apellidado Suárez, sale en busca de Elisa a la que logra capturar sana y salva aunque con el dolor de la perdida de Bubú.

2.- Lucila: se trata de un chimpancé hembra que fue criada por Suárez, el cual estaba haciendo un trabajo de investigación sobre la psicología de los monos en cautiverio. Nadie sabía que Suárez se llevaba a Lucila por las noches a su casa, que la alimentaba y la tenía cómoda en una jaula. Pero una noche, Lucila seduce –podríamos decir-  a Suárez con su trasero o que, sencillamente, Suárez se deja llevar por su instinto sexual o de macho y tiene relaciones con ella. Así, Lucila cambia de comportamiento en el sentido de que se niega a aparearse con ningún chimpancé del zoológico y por ello resulta agredida. El director del zoológico llama a Suárez para que lo ayude a montar en un camión a Lucila y trasladarla a otro lugar. Resulta evidente que Lucila se da cuenta de la actuación de Suárez y se muestra engañada, dolida.

Vale destacar que Suárez tenía su novia, llamada Claudia (era enfermera) y se llevaba muy bien con ella, hasta que sucedió el primer encuentro sexual con Lucila (que se repitió en varias ocasiones). No obstante, Suárez también tenía encuentros esporádicos con prostitutas.

En este mismo capítulo, Suárez le manda una carta a Fonseca, donde le dice que tiene Sida, que está a punto de morir.  Que piensa que ha podido contagiar por lo menos a dos personas más y a la misma Lucila (no queda claro cómo se contagió). También le envía su trabajo sobre los monos y algunos videos que le pide resguardar.

3.- La carpeta de Suárez: allí se habla del amor de Suárez por los chimpancés. También de la visita que le hace Claudia al comisario Fonseca. Ella quiere saber, quiere entender el comportamiento de Suárez. Claudia está dolida, también tiene ira.

4.- Fonseca: era un comisario, divorciado, que vivía solo. Tenía una relación sexual dos veces al mes con una mujer llamada Silvia (uruguaya). Ya tenían 3 años encontrándose y, de alguna manera, Fonseca, quien se siente solo, empieza a sentir deseos de compartir más con ella, no sólo en la intimidad. Así, Fonseca la llama un día en el que no tenían pautado encontrarse. Quería conversar con ella. Silvia accede porque ella también tiene algo que decirle. Fonseca hace su propuesta y Silvia se niega, agregando que ya no volverían a verse. Aunque Silvia no se siente obligada a darle explicaciones lo hace porque consideraba a Fonseca un hombre bueno y honesto. Ella le responde que se va a vivir con una mujer. Él reacciona mal y la agrede verbalmente. Silvia le precisa:

“- Me voy a vivir con una mujer que me ama, a la que amo, con la que hago muchas cosas más que el amor, y cuando hacemos el amor, Fonseca, te aseguro que ni me paga ni le cobro, y siempre nos besamos, nos acariciamos, y no hay prisa, ni relojes, dormimos abrazadas, nos reímos juntas, escuchamos música, ella cocina o yo cocino, y especialmente Fonseca, hay ternura. Mucha ternura.” (Pág. 61).

5.- Silvia: personaje central en esta novela. En este capítulo se relata el amor entre Silvia y Laura (directora de teatro y algunos años más joven que Silvia.  Laura dirigía la obra de teatro La muerte y la doncella, inspirada en el mito del rapto de Proserpina). Definitivamente estas mujeres se amaban, no obstante, Laura quería saber sobre el pasado de Silvia y del hecho de que tenía tatuado en su tobillo izquierdo un ancla. Quería saber quién se lo hizo, el por qué y para qué pero Silvia no quería hablar de su pasado, cosa que literalmente torturaba a Laura. “Todo no se puede decir” (pág. 67) –afirma Silvia.

Aquí también se hace mención del origen del poema La muerte y la doncella escrito por el poeta alemán Matthias Claudius, nacido en 1740. A este poema se le puso música, pintura , se le llevó al cine y se la llevó al teatro. Es la obra que, como hemos dicho, dirigía actualmente Laura.

6.- La fantasía es la única verdad de los amantes: palabras intensas de amor entre Laura y Silvia.

7.- No dejaría nunca de escribirte: aquí Laura lee una carta que le escribe Silvia donde opta por contarle sobre su pasado. Silvia decide contarle sobre la premisa de que “Yo no quiero que seas mi amante ignorante, la que no sabe, la que vive en el miedo, la incertidumbre y la sospecha. En el no saber. Sólo se engaña a quien se compadece o a quien se quiere dominar” (78).

Le cuenta que fue detenida durante la dictadura en Uruguay. Que de ella se enamora un oficial de la Marina llamado Mauricio, el cual, de alguna manera, “la salva” pidiéndole que se encargara de la atención del parto de las prisioneras que salían embarazadas después de ser violadas. Silvia lo hace y seduce a Mauricio quien le propone huir juntos, con identidades falsas, viajando en barco hasta Génova e iniciar una nueva vida. Es este marino quien le tatúa el ancla a Silvia como símbolo de que ella era suya, de su propiedad. Hacen el viaje pero Silvia, sabiendo que el barco haría escala en Barcelona (España), adormece al marino con un anestésico y se baja del barco allí. Efectivamente inicia una nueva vida y más nunca vuelve a saber de Mauricio.

8.- La felicidad no tiene texto: aquí se narra la celebración que le ofrece la comunidad dominicana al comisario Fonseca posterior a haber resuelto el caso de la violación y asesinato de una joven dominicana (por cierto, fue Suárez quien le da pistas para la resolución del mismo). También esta comunidad le ofrece a una joven dominicana, necesitada de arreglar su situación migratoria, casi como un regalo.

9.- Rencor mi viejo rencor: aquí se narra sobre Mauricio. Se hallaba en Montevideo, ya al final de la dictadura y despojado de su investidura militar. Sufría de una “depresión post traumática” y no dejaba de pensar en Silvia. Mensualmente iba a la Embajada de España para intentar saber de ella. Mauricio está consumido por el rencor hacia Silvia. Aquí se señala que en”…el rencor también hay deseo. Deseo de venganza. Deseo de muerte” (Pág. 97).

 

Escrito y publicado por Libia Kancev

Caracas, 5 de mayo de 2022

 

jueves, 21 de abril de 2022

Las formas del querer



Inés Martín Rodrigo

Como su título señala, efectivamente esta novela trata sobre las distintas formas que hay de querer y para ello la narradora, Noray, utiliza las historias de vida de varias generaciones de su familia y su vida misma para contarnos cuáles son esas diferentes formas del querer, por ejemplo: entre el amor de pareja, donde resalta el de sus abuelos maternos Carmen y Tomás; el de sus mismos padres: Olivia y Alberto que terminan separados; el de la Trini y Blanca, que viven y disfrutan de una relación lésbica a pesar de los tabúes de la época y el de ella misma con Ismael.

Quiero señalar algo del título Las formas del querer. Pienso que hay una diferencia entre escribir (o decir) las formas del querer que escribir las distintas formas de querer. Solo registro lo que me parece un hecho...

Noray resalta una forma muy singular de querer y es la que se da en la verdadera amistad. Para Noray y otros autores, el amor que hay en una amistad puede ser mucho más intenso y poderoso que el del mismo amor de pareja.

Muchos otros temas son abordados en esta novela, ganadora del Premio Nadal 2022 y cuya autora es la periodista y escritora Inés Martín Rodrigo (Madrid, 1983). Entre dichos temas tenemos: el de la anorexia/bulimia que, para el tiempo en que está ambientada la novela  -la España de la post guerra civil- era prácticamente nuevo; el tema del machismo pero también el del feminismo, el del arte de leer y escribir como bálsamo aliviador.

Aunque la novela está escrita por Noray, nos enteramos a través de la lectura que de ella hace Ismael quien, aunque profundamente enamorado de Noray, se casa con Estrella. Al parecer, este matrimonio, entre Ismael y Estrella estuvo “motivado” por los desencuentros que tenía con Noray o tal vez, Ismael se casa como vía para olvidar a Noray quien había "terminado" su relación amorosa con él.

La parte final de la novela: la muerte de Carmen (quien padecía de un cáncer avanzado) en conjunto con Tomás quien le pide a su nieta que los ayude a ambos a “bien morir” (este sería otro tema, el de la posibilidad de escoger el momento de la muerte) y el del embarazo de Estrella me toman por sorpresa, en buena medida porque me esperaba un final distinto y a Ismael y a Noray juntos.

Comprendo que mi sorpresa tiene que ver con mi calidad de lectora y muy posiblemente con eso que se afirma acerca de la ficción superando a la realidad o viceversa.

Vale señalar que, el Premio Nadal es un premio literario para obras inéditas. Fue creado en 1944 por la revista de Barcelona Destino, en memoria del que fuera su redactor en jefe, Eugenio Nadal Gaya fallecido el mismo año a los 27 años de edad. El Premio fue entregado, por vez primera en 1945.  Es el premio literario más antiguo de España.


Escrito y publicado por Libia Kancev

Caracas, 21 de abril de 2022. 

miércoles, 23 de marzo de 2022

Cockpit: una novela de Jerzy Kosinski




Mi conocimiento del escritor polaco-norteamericano, Jerzy Kosinski (Polonia, 1933- E.E.U.U., 1991), se limitaba a la lectura –a mis 17 años- de su novela corta –excelente- Desde El jardín (1971) y a su relectura en 2021, de la cual escribí y publiqué en mi blog una reseña.

Hace cerca de 1 mes, me topé con una novela titulada Cockpit (1975) publicada por la Editorial Pomaire, también de Kosinski, la cual adquirí y que hoy, 23 de marzo, terminé de leer.

No sé de dónde saqué la idea de que Kosinski sólo había escrito Desde El jardín (que fue llevada al cine y protagonizada por el gran actor británico Peter Sellers, 1925-1980). Resulta que Kosinski escribió varias novelas, entre ellas, una intitulada El pájaro pintado (1965), al parecer la más exitosa de todas.

Cockpit es una novela que nos narra la vida de un hombre que, en apariencia, nació y se crió en un país comunista y que, logra escapar de dicho país con el argumento de viajar al exterior para hacer un curso de perfeccionamiento en su área profesional.  En realidad, resulta magistral, cómo hace Tarden, para lograr que le otorguen el permiso para el viaje.  Su idea era no regresar jamás.  Luego, entendemos que entra a formar parte del Servicio Secreto de los Estados Unidos o del Reino Unido (no sabemos) y así viaja a múltiples países para muchas misiones, asumiendo diversas personalidades dependiendo de lo que debía hacer.  Después de varios años, deserta del Servicio Secreto, no sin antes amasar una gran fortuna que le permitía tener apartamentos en diferentes ciudades del mundo y realizar enormes gastos cuando se trataba de planear algo que deseara aunque fuese alterar o dañar la vida de cualquier ser humano que se le antojara. Se trataba de un hombre de extrema inteligencia, teñida con grandes pinceladas de perversión y una crueldad indescriptible, en especial en su trato con las mujeres.  

No dejo de preguntarme qué quiso decirnos Kosinski con esta novela pues pienso que algo quiso hacernos saber.  En los primeros capítulos, recordé la novela 1984 (1949) de George Orwell (1903-1950) por el literal control de los ciudadanos que había en el país donde inicialmente está ambientada Cockpit, pero más temprano que tarde, nos encontramos con una cadena de narraciones muy cínicas. Muy malvadas.

Cockpit es una novela que mantiene el interés del lector y creo que lo mantiene porque las historias son de un carácter tan insólitamente negativo pero a su vez tan bien planeadas, donde no parece haber cabida a que algo pudiera salirle mal. Excepcionalmente se describe un comportamiento bueno o sensible por parte del protagonista.

Una lectura rápida por la vida literaria de Jerzy Kosinski me deja saber que no fue sencilla,  que fue acusado de plagio en varias ocasiones e incluso de haber narrado historias, supuestamente autobiográficas, cuando no lo habían sido.

 

Jerzy Kosinski

Escrito y publicado por Libia Kancev

Caracas, 23 de marzo de 2022.


miércoles, 2 de marzo de 2022

Festejos de boda: una novela de Naguib Mahfuz


Naguib Mahfuz




Novela corta del escritor egipcio Naguib Mahfuz (El Cairo, 1911-2006), premio Nobel de Literatura 1988.

Mahfuz es el primer escritor en lengua árabe en recibir el Nobel y, hasta la fecha, el más reconocido en esta lengua.

En Festejos de boda (1981),  recreada en el Cairo, Mahfuz utiliza un estilo particular, caracterizado por las visiones de cuatro personajes (Tariq Ramadán, Karam Yunis, Halima Al Kabsh y Abbás Karam Yunis) sobre una misma serie de hechos. Es interesante pues es una constatación de las percepciones distintas que tenemos los seres humanos sobre una situación concreta experimentada por varios sujetos.  Esta novela me hizo recordar una –cuyo título no recuerdo- del escritor portugués António Lobo Antunes (Portugal, 1942) cuya construcción es similar y que, en su momento y ahora en esta novela de Mahfuz me pareció una forma muy interesante y reveladora de narrar.  

El primer personaje es Tariq Ramadán: un cincuentón, actor de teatro, que la mayoría de las veces representaba papeles secundarios. Tariq alquila una habitación en la casa de los Yunis. Tenía su pareja, Tahiya, que también era actriz secundaria, y a la que maltrataba física y verbalmente. De vez en cuando, Tariq introducía en su dormitorio alquilado a Tahiya.

Karam Yunis: también trabajaba en el teatro como apuntador. Esposo de Halima. Karam descubre, en la noche de bodas, que Halima no era virgen y que ella había tenido relaciones con Sirhán Al Hilali que era el productor del teatro. Aunque Karam le asegura a su mujer que el pasado no tiene importancia, nunca se lo perdona. La maltrataba frecuentemente y se hace adicto al opio.

Halima Al Kabsh. Esposa de Karam. Trabajó en el teatro como taquillera y, antes de casarse es seducida por el productor, quien después la deja de lado sin ninguna consideración.  Karam y Halima tienen un hijo, Abbás. Karam tenía una pésima relación con su hijo, mientras su madre lo adoraba y siempre le decía que “era un ángel”. Ante los maltratos de Karam, Halima desea que su hijo consiga un buen empleo y se la lleve con ella y así ponerle fin a la vida tormentosa que llevaba con Karam.

Abbás Karam Yunis: hijo único de Karam y Halima: era un joven, muy buen estudiante, solitario, amante de los libros y del arte, soñaba con ser escritor de obras teatrales. También era un joven muy moralista.

Un día Karam decide ocupar una habitación de su casa para convertirla en un espacio de juego de cartas para sus amigos del teatro (posiblemente también consumían alcohol y otras cosas). La idea de Karam era aumentar sus ingresos. Al parecer, esta actividad, el juego de cartas, estaba prohibida en Egipto.

Abbás y Tahiya se enamoran y él (mucho menor que ella) le propone matrimonio e iniciar una nueva vida. Abbás detestaba la vida que se estaba llevando en su casa. Tariq Ramadán se pone furioso y los padres de Abbás inicialmente están en desacuerdo con que su hijo se case pero luego lo aceptan.

Abbás trabajaba muy duro para mantener su hogar, aunque no abandonaba la idea de escribir obras de teatro. Tahiya deseaba un hijo y, efectivamente, queda embarazada. Al final, Tahiya muere de tifus y, al poco tiempo también fallece Tahir, el hijo de ambos, quien había nacido con una salud muy precaria.

En una situación que no está muy clara, Karam y Halima son arrestados por el juego ilegal que se hacía en su casa y pasan un tiempo en la cárcel. Sólo Abbás los visita y, cuando quedan libres, Abbás les propone que monten una tienda en su casa para que subsistan económicamente hablando.

En el ínterin de todo lo anterior, Abbás decide escribir una obra de teatro (a pesar de toda su tristeza por la muerte de Tahiya y su hijo), ambientada en su casa paterna poniendo en evidencia a su padre y a su madre y las inmoralidades que allí sucedían. En la obra, el personaje que lo representaría sería el asesino de Tahiya y de Tahir y luego se suicida. Titula la obra Festejos de boda. El productor la acepta y resulta ser todo un éxito, a pesar de que el público podía pensar que lo presentado en la obra era la auténtica realidad, argumento que esgrime Tariq Ramadán todo el tiempo: que fue Abbás quien asesinó a Tahiya y a su hijo, exigiendo que debía ser encarcelado y ahorcado.  

Abbás, cae en una tristeza mayor (hasta había dejado una nota de suicidio, como sucede en su obra) y en una especie de sequía creadora pero luego, inesperada e inexplicablemente mejora con la idea de seguir escribiendo obras de teatro y también ayudar a sus padres pero desde la distancia pues no los quería en su vida.

Cito aquí ese momento de tristeza y esa especie de resurrección de Abbás:

“Un poco antes de la oración de la noche, fui al Jardín Japonés y me senté en un banco sin prestar atención a lo que me rodeaba, atento únicamente a mis pensamientos, que chocaban unos con otros al rojo vivo. ¿Cómo lo haré? ¿Cuándo? El viento seco hizo que sintiese la cabeza pesada. La noche anterior no había dormido más que una hora. El cansancio me venció y quedé dormido al momento. Cuando abrí los ojos, todo estaba oscuro. Debía de haber dormido una hora o tal vez más. Al levantarme me sentí ligero y lleno de energía. La frente ya no me ardía y la pesadez de mi corazón había desaparecido. ¡Qué maravilla! La tristeza se había disipado, y con ella la depresión. Era otro hombre. ¿Cuándo he nacido? ¿Cómo he nacido? ¿Por qué he nacido? Me pregunté qué habría sucedido durante esa hora”  Págs. 157-8.

Festejos de boda es una novela que permite diversas interpretaciones sobre el arte (en este caso, el teatro), la imaginación, la ficción y la realidad real.

 



Escrito y publicado por Libia Kancev

Caracas, 2 de marzo de 2022.  

 

  

viernes, 25 de febrero de 2022

Paraíso, una novela de Abdulrazak Gurnah


Abdulrazak Gurnah

Cuando la Academia Sueca anunció el jueves 7 de octubre de 2021 que Aldulrazak Gurnah (Zanzíbar, 1948) era el ganador del Premio Nobel de Literatura, no tenía la menor idea de quién se trataba este autor. Tuve ocasión de leer algunas críticas aisladas, más sobre la Academia Sueca que hacia el propio Gurnah como tal. Las mismas se referían, en esencia, a que la Academia debía como modernizarse en cuanto a los temas abordados por los premiados y que debían  “dejar un poco atrás” de premiar a quienes centraban su literatura en el colonialismo, en el racismo y otros.

Me pregunto si es que acaso esos temas han perdido o perderán vigencia, así como otros relacionados con la supremacía del hombre sobre la mujer…

La lectura de lo anterior sólo produjo en mí un mayor interés en leer algún título de Gurnah. Así, a mediados de febrero de este año, llegó a mis manos, como obsequio de mi hija mayor, María Victoria, Paraíso (1994) editado por el Grupo Editorial Penguin Randon House, que compró en una librería en Bogotá adonde había ido para hacer un curso promocionado por la Plataforma periodística para las Américas (Connectas).

Paraíso es, para mí, una novela que refleja una escritura sólida, contundente. En ella, Gurnah cuenta la historia de Yusuf, un niño que fue separado de sus padres cuando apenas tenía doce años, como pago de una deuda (económica) que el padre contrajo con el mercader Aziz y que no pudo saldar de otra manera. El padre siempre le hizo creer a Yusuf que el mercader era su tío.

El mercader se lo lleva consigo y lo pone a trabajar en una tienda de su propiedad, cuyo encargado era Khalil, un joven árabe, unos años mayor que Yusuf. Entre los jóvenes se establece una hermandad y es Khalil quien le cuenta a Yusuf que el mercader Aziz no es su tío y que, al igual que él, había llegado a trabajar en la tienda como pago de la deuda que su padre había contraído con Aziz.

Ni Yusuf ni Khalil jamás volvieron a saber de sus familias.

Hay que señalar que entre las características del primero niño y luego adolescente Yusuf destacan que se trataba de un ser hermoso (físicamente hablando) y que ello hacía que se le considerase especial y casi como bendecido por Dios, además, de que era muy sensible, capaz de captar la belleza del mundo exterior, y por supuesto también la de los ambientes y situaciones terribles que vivió.

Paraíso consta de seis capítulos (que a su vez tienen varias partes):

1.- El jardín cercado (7 partes): donde se narra la existencia de un jardín en la casa de Aziz y que atrae mucho la atención de Yusuf quien hace  lo imposible por trabajar en el. Lo anterior le permite a Yusuf conocer de la existencia de la esposa del mercader quien, aparentemente, estaba “loca”

2.- La ciudad de la montaña (8 partes)

3.- El viaje al interior (6 partes): aquí se narra un viaje al interior del país que hace el mercader para comerciar

4.- Los portales de fuego (8 partes)

5.- El bosque del deseo (8 partes) y 6.- Un coágulo de sangre (7 partes).

El tema central de Paraíso tiene que ver con la dominación del hombre blanco, específicamente del europeo sobre el hombre africano, en la zona donde se desarrolla la novela que sería lo que hoy en día se conoce como la República Unida de Tanzania (RUT). Sabemos que esa dominación se dio en muchas zonas del continente africano.

Se expone la brutal dominación de los africanos, su esclavitud (en diversos niveles), su muerte. La sustracción de sus riquezas naturales, la intervención sobre su cultura, su religión, sus creencias. Hablamos de la dominación del hombre africano por parte de los europeos –recordemos que Tanzania estuvo colonizada por portugueses, alemanes y británicos. No obstante, aparte de esa dominación del hombre europeo sobre el africano, también se da la dominación del africano sobre el africano, del árabe sobre el africano (como en el caso de Yusuf), poniéndose en evidencia que la dominación puede tener diversas aristas: no sólo es racial, es económica, es cultural y que puede venir del lado menos esperado.

Paraíso también contiene como protagonista a la naturaleza tanzana. Mientras discurríamos por sus páginas, resultaba imposible no imaginar las descripciones que se hacían de sus selvas, ríos, animales, caminos desérticos. La religión que predomina en muchos de los personajes, es la islámica: con su dios Alá, su profeta Mahoma y El Corán como su libro sagrado.

La parte final de Paraíso resultó para mí algo sorpresiva pues Yusuf decide irse con el hombre blanco (en este caso, alemanes) quien buscaba nativos para llevarlos a la guerra. Yusuf parecía que podría tener un futuro mejor que muchos a su alrededor. Era inteligente, perceptivo, sensible, atractivo, le caía bien a las personas. Irse con el hombre blanco pudiese interpretarse como un símbolo de cobardía, de entrega a un destino de servidumbre. Creo que la forma como termina Paraíso es algo para pensar…

Quisiera agregar unas palabras sobre el país que es hoy Tanzania, pues Tanzania también es un personaje de la novela. Está ubicada en la costa este de África Central. El nombre Tanzania proviene de la unión de las palabras Tanganica y Zanzíbar. La actual RUT nació en abril de 1964 cuando Tanganica, que había formado la colonia alemana del África Oriental Alemana y luego pasó a manos británicas al finalizar la Gran Guerra, se independizó en 1961. Y Zanzíbar, que es un archipiélago situado al noreste de Tanzania  (en el océano Índico) y formado por las islas de Pemba, Unguja y Mafia, logró su independencia de la colonia británica en 1963. Así, Tanganica y Zanzíbar se unieron en un solo Estado.

Vale destacar que Zanzíbar fue colonizada por Portugal hasta que en el siglo XVIII fue anexada por Omán, luego se independizaron como un sultanato y, en 1896, la isla pasó a formar parte del Imperio Británico hasta su independencia, como ya escribimos antes, en 1963.

Abdulrazak Gurnah nació en Zanzíbar en 1948 y en 1968 emigró a Gran Bretaña, donde hizo sus estudios universitarios y trabajó como profesor hasta su jubilación.  

 

Escrito y publicado por Libia Kancev

Caracas, 25 de febrero de 2022.