viernes, 17 de abril de 2026

El viejo escritorio

 



El viejo escritorio (2023) es una novela de la escritora y traductora canadiense Aki Shimakazi (Japón, 1954).

Shimakazi se mudó a Canadá en 1981 cuando tenía 27 años. Escribe y publica sus novelas en francés desde 1991.

Acabo de terminar de leer El viejo escritorio y me ha parecido, simplemente, hermosa, dotada de un lenguaje literario sencillo, sereno y fluido.

Narra la historia de un hombre llamado Nobuki Niré (37), ingeniero civil, amante de la música clásica, en especial, la guitarra, que tocaba.

Nobuki estaba casado con Ayako, pianista, que se dedicaba a dar clases. Tenían dos hijas: Miyoko (10) y Namiko (9). Viven en Okayama, Japón.

Los padres de Nobuki vivían en una residencia para ancianos ya que la madre, Fujiko, padecía de Alzheimer. El padre (Tetsuo) no quería dejarla sola.

Fujiko era una mujer sensible, amante de la música clásica, del sonido de los pájaros y de las flores.

Nobuki vivía una vida tranquila, apacible junto a su mujer y sus hijas. No obstante, lo afectaba la enfermedad de su madre quien ya no lo reconocía y lo trataba de “señor”. Nobuki los visitaba con frecuencia.

Nobuki era el menor. Tenía una hermana mayor, Kyoko, que había muerto unos años antes de un tumor cerebral después de haber dado a luz y Anzu quien, después de un primer matrimonio, se divorcia casándose con el prometido de Kyoko, Yuji. Anzu adopta a Suzuko y Yuji a Toru hijo de Anzu.

En el inicio de la novela se narra que Nobuki va a comprar pintura para que sus hijas pinten sus escritorios para el inicio del año escolar. Uno de los escritorios era el que había utilizado Nobuki en su época de colegio. Ese escritorio tenía la gaveta del medio trabada desde hacía años.

Resulta que un día, Minoko le lleva a su padre una especie de cuaderno, de tapas azules, que había encontrado en la gaveta de su escritorio y que era lo que la tenía atascada.

El cuaderno resultó ser un diario que Fujiko empezó a escribir hacia los 65 años cuando se dio cuenta que se le estaban olvidando las cosas. Nobuki comienza a leerlo.

Por el diario, Nobuki descubre varias cosas, entre ellas, aspectos de la juventud de su madre que lo ayudan a mejorar la relación con ella y que constituye un alivio para ambos, también descubre que Tetsuo le había sido infiel a su madre durante un año pero, lo más impactante, fue que su madre había tenido una relación extramatrimonial de una noche con un hombre y de la cual se quedó embarazada, es decir que, Nobuko no era hijo biológico de Tetsuo. Nobuki queda muy impactado.

En el transcurso de ese año donde Nobuki tiene 37 años, Ayako queda embarazada de su tercer hijo, un varón, al cual él le escoge el nombre, Gakuto.

Por el diario y después de conversar con una amiga de su madre de la infancia llamada Tami (que tenía ochenta años, era dueña de una pescadería y apoyaba con el mantenimiento de un orfanato de la zona donde vivía), Nobuki se entera que su madre estuvo enamorada de un chico del colegio, unos años mayor, llamado Gaku-chan. Sabía que el hombre había estudiado música clásica. Suponemos que este hombre era el padre biológico de Nobuki.

El día que nace Gakuto, Fujiko y Tetsuo van al hospital para conocer al niño. Fujiko lo sostiene emocionada y lo llama “Nobuki”, es decir que se le parecía a su propio hijo de recién nacido.

Nobuki decide conversar con su padre sobre lo que había descubierto por el diario. Le dice que sabe que él no es su padre. Resulta que Tetsuo siempre lo supo y que aún así lo crió y educó con mucho amor.

El título de la novela viene dado por el hallazgo accidental del diario de Fujiko que le permitió a Nobuki conocer más de su madre. Nobuki se preguntaba por qué estaba guardado en su viejo escritorio (y que ahora pertenecía a su hija) y si sería que su madre lo había dejado allí con la esperanza que su hijo algún día lo encontrara y supiera la verdad sobre su nacimiento.

El viejo escritorio es una novela hermosa, como escribí antes, que pone en evidencia secretos familiares, el intenso impacto sobre la familia cuando algún miembro enferma gravemente. En este caso, la madre. Nobuki también aprende a través de su hermana Anzu y de la señora Tami que, en el caso del Alzheimer, lo más importante es la paz interior del paciente y la importancia de que se mantenga activo físicamente.

Me gustó mucho El viejo escritorio.

 


Aki Shimazaki


Escrito y publicado por Libia Kancev

Caracas, 17 de abril de 2026.

 

 

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